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viernes, abril 11, 2008

Revolución Francesa y Capitalismo

Es casi un lugar común sostener que la Revolucion Francesa fue el final del absolutísimo y la puesta en marcha del incipiente capitalismo, con su propuesta de libertad de mercado. O sea, un programa “liberal”. El libro “Ciudadanos” de Simon Shama pone las cosas en su lugar.
En su periodo más agudo - el Terror, hacia 1793- el gobierno revolucionario se basa en “ el retorno a la regulación económica tradicional; la movilización masiva de los recursos militares; la reabsorción en el Estado del derecho a ejercer la violencia punitiva y la sustitución de la política espontanea por un programa de ideología oficial” . O sea medidas antiliberales y anticapitalistas.


En aquel año se instituye la pena de muerte para “acaparadores” (un clásico “enemigo imaginario” de las politicas intervencionistas que generan inflación y desabastecimiento) .”La misma ley incluyó una extensa lista de “artículos de primera necesidad”, entre ellos no solo el pan, la sal y el vino, sino la manteca, la carne, las verduras, el jabón, el azúcar, el cáñamo, la lana, el aceite y el vinagre. (…) El 9 de agosto se dio otro gigantesco paso hacia la practica anterior a la época de Luis XVI pues (…) se organizaron “grenier d´abondance” (depósitos de granos) en todo el país. En los periodos y los lugares en que hubiese cosechas abundantes, el excedente de granos debía almacenarse en previsión de años de escasez, durante los cuales podía llevarse al mercado, para ayudar a bajar los precios. Este acto “revolucionario” fue más o menos idéntico a una de las instituciones reguladoras usuales del viejo régimen. La única diferencia era que bajo la monarquía las provincias habían gozado de mas autoridad para actuar por propia iniciativa que la que ahora se concedía con el Terror económico más paternalista. Por supuesto estas medidas presuponían la formación de una gran red de datos sobre las cosechas y los cultivos, lo que a su vez implicaba una intromisión sin precedentes del Estado burocrático en la economía rural. Incluso el Terror tenía recursos inadecuados para este enorme ejercicio de vigilancia, que muy a menudo degeneraba en que las armees revolucionnaires sans- culottes, enviadas a imponer el Terror económico, saqueaban las aldeas en busca de trigo escondido o vigilaban los campos, no fuese que los campesinos recogiesen la cosecha cuando aun estaba verde, en lugar de entregarla a los precios fijados”

(…)
“Se aplicó el precio máximo al grano el 11 de septiembre, y el 29 los precios de cuarenta artículos alimenticios y del hogar fueron fijados a los sumo en un tercio por encima del nivel de 1790. Pero al mismo tiempo el gobierno se reservó igualmente el derecho de fijar un máximo a los salarios. Como podía preverse que sucedería , los resultados inmediatos de esta reglamentación ambiciosa fueron desastrosos. Apenas se anunciaros los precios fijos, millares de personas cayeron sobre las tiendas, las dejaron vacías y así provocaron una escasez inmediata. Una vez agotados los inventarios, los productores se rehusaron suministrar nuevas existencias, y por lo menos algunos trabajadores hambrientos fueron utilizados cono verificateurs para realizar allanamientos de las tiendas, los sotanos y los desvanes, en busca del jabón o el azúcar escondidos.”

Da la impresión que lo que hace la Revolución es llevar al extremo la pasión centralizadora e intervencionista del antiguo régimen, mas que alentar al surgimiento de energía libres, de la iniciativa privada, tal como en aquellos años venía haciendo Inglaterra.
El “aire de familia” que tienen estas politicas con las posteriormente ensayadas no solo por los gobiernos totalitarios, comunistas o nazis, sino tambien por los progresistas , los populistas y los socialdemócratas surge de que , en realidad, el “modelo de revolucionario jacobino” se impuso como parámetro de accion política “popular”.


En definitiva, que el jacobinismo – la postura mas extrema de los revolucionarios franceses- tiene más que ver con la instalación de las dictaduras totalitarias del siglo XX que con el “parto” de la clase burguesa. La versión de la supuesta “revolucion burguesa” que encarnaría la francesa es solo un artilugio de los ideólogos. Lo que en verdad encarnó la Revolución Francesa fue el ensayo general de una partitura luego ejecutada por Mussolini, Hitler, Stalin, Mao, Castro, KIm il Siung, Pol Pot, Ceasecu, Brezhnev, Chávez.

La notas básicas de esta parttura son:
- Igualitarismo como “balance” de la libertad
- Ferreo control ideologico
- Creación de iconos que reemplazan las viejas creencias (Diosa Razón, Hoz y Martillo, Esvástica)
- Ejercitos de sans-coulottes (bandas paramilitares, SS, camisas pardas, Guardias de l Revolución, Guardias Rojos, piqueteros ) dispuestos a “poner en vereda “ a los opositores
- Intervención en la economía; controles de precios, persecución a “abarrotadotes y especuladores”, desabastecimiento, racionamiento, desaliento a la producción, inflación
- Fortalecimiento de instituciones ejecutivas por sobre las deliberativas (reemplazo de los comites revolucionarios – electos- por organismos designados, en 1793; desaparición de los soviets, )
- Manejo de la anarquía para imponer el monopolio de la violencia por parte del Estado, Terror “revolucionario”

Con mayor énfasis en uno u otro elemento todas las dictaduras “nacionalpopulares” del siglo XX abrevaron en la fuente francesa. De capitalismo liberal, nada.

1 comentario:

guada dijo...

Me sirvio este blog. Gracias!!

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