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sábado, mayo 05, 2007

Diez tesis sobre la encuestología en Argentina



1. El rol del encuestólogo es el de aportar información sobre el estado actual de la opinión pública. Es como un radiólogo que entrega su diagnóstico. Nadie le pide al radiólogo una estimación futura de la enfermedad que él descubrió, ni mucho menos, que se haga cargo del tratamiento. En Argentina los encuestólogos, por una falta de desarrollo de la división del trabajo, asumen responsabilidades que no le competen: son estimadores del futuro, opinan sobre las mejores tácticas de campaña de cada candidato, asesoran al propio -cuando son contratados por una campaña- y a veces se transforman , directamente, en “operadores políticos” de su cliente. El radiólogo pasa a ser el médico de cabecera, el vocero del tratamiento del paciente y el jefe de cirujanos.

2. El encuestólogo es requerido para que anticipe, prevea o estime el futuro. Ya nadie le pide que explique el presente (menuda y compleja tarea: la explicación de la conducta humana) sino que “anticipe” el comportamiento humano. Ni más ni menos. ¿Con qué elementos teóricos?¿ cual es el modelo matemático que integra los posibles estímulos o factores de decisión de voto entre los que podemos enumerar: las experiencias del votante en su relación con la política, la situación económica personal, los problemas de su barrio, la atracción o rechazo por determinadas personalidades, la idea de consensuar con su grupo de pertenencia, conductas imitativas de sus “jefes naturales” (esposo, padre, líder de pandilla, actores de su predilección), sus lecturas o no lecturas, los canales que ve, el equipo de sus amores, su humor presente, el cálculo racional de costo-beneficio de la elección, la costumbre, la camiseta, la identificación con un Partido, la pertenencia sindical, la promesa clientelar de un puesto en la municipalidad, la cantidad de estímulos publicitarios de las campañas que recibe, etc.?

3. La realidad social es lo suficientemente compleja para que un solo investigador-guru o una única teoría integre TODOS los factores explicativos de conductas futuras. Cualquier modificación en los valores de cualquiera de los casi infinitos factores intervinientes afecta de modo desconocido la decisión final. Esa es la verdad que nadie parece admitir: una espesa neblina está por detrás de las decisiones humanas y nadie puede despejar la neblina con una simple linterna. Como diría Karl Popper: “es importante no olvidar nunca nuestra ignorancia. Por eso nunca deberíamos pretender conocer algo, y nunca deberíamos utilizar palabras grandilocuentes”.

4. Pero al encuestador se le exige “conocer el presente y el futuro”. Algunos –poquísimos- adscriben a la fórmula de Popper y proclaman su ignorancia. La mayoría opta por desempeñar el rol de augur.

Y no lo hacen tan mal, después de todo.

Sería buena una estadística de errores de estimación electoral de 1983 a 2007. Nadie se ha tomado el trabajo de comparar estimaciones y resultados reales. Pero son contados con los dedos de la mano los fracasos estrepitosos: en Tucumán, en La Matanza, en Corrientes, en Misiones, el último y resonante fracaso. Pero de las decenas de estimaciones dentro del margen de error estadístico, poco se habla. El periodismo persigue a los consultores para que le “pasen” datos de encuestas durante la campaña…y el lunes postelectoral suele aparecer alguna nota titulada “las encuestas otra vez equivocaron sus predicciones” (porque se observaron diferencias de3 puntos…).

5. Hacer predicciones electorales en Argentina es una profesión de riesgo. Con un sistema de partidos casi irreconocible, nombres de fantasía (como Frente de la Esperanza Victoriosa o torpezas parecidas), con candidatos inexistentes (nadie realmente con una historia nueva que contar), la gente que ni siquiera recuerda a quien votó en la última elección, con una crisis del 2001 que desguazó el sistema de identificación entre votantes y partidos, con enormes presiones clientelares, etc. es casi un milagro que no se repitan los fracasos con mayor frecuencia.

6. Por que, ¿cómo se hacen las predicciones electorales? En ausencia de una teoría de la decisión electoral y la imposibilidad de aplicar modelos matemáticos de estimación pensados para sistemas partidarios simples y consolidados, la única herramienta es la enorme experiencia acumulada por algunos encuestadores. Piénsese en elecciones bianuales desde 1983, más los referéndum y convencionales constituyentes, a nivel nacional, provincial y municipal, para los poderes ejecutivo y legislativo ( diputados , senadores, concejales) y se tendrá una idea del monumental trabajo empírico que se ha hecho en los últimos 25 años: centenares, o quizás miles de encuestas electorales que han conformado una masa de información, de comparación, de analogías, de regularidades empíricas que permiten que con sentido común, buena memoria y capacidad deductiva muchos encuestólogos hagan pronósticos relativamente buenos. A falta de ciencia, experiencia.

7. Los “fracasos”, contados, generan una clima de incredulidad que no se percibe en otras disciplinas. Cuando los economistas predicen inflación del 5% y resulta de 10%, o dólar a 10 pesos y se queda en 3$, no se organizan seminarios ni nadie se siente demasiado alarmado por el error. En cambio, los encuestólogos no tenemos esas suerte. Más aun: comienza a urdirse un sentimiento “contra” las encuestas que expresa magníficamente el diputado Santilli, en su proyecto de ley para prohibir la difusión de encuestas.

Dice el legislador ” Las encuestas son particularmente determinantes en la estructuración de la campaña en los partidos. Estos sondeos no captan opiniones movilizadas sino simples declaraciones en gran parte suscitadas por la misma encuesta. (…)

Los sondeos y las encuestas permiten construir indicadores intermitentes del estado de opinión de los electores, funcionan como un instrumento de predicción. Si bien reducen las incertidumbres electorales, podemos afirmar que refuerzan los comportamientos que podríamos denominar oportunistas en detrimento de opciones que eran realizadas por convicción.”

El delirio anticientífico del legislador roza lo increíble: se dice que existe algo así cono “Indicadores intermitentes” (Galtung tendría que explicarnos esta nueva categoría de indicadores) y que las encuestas “refuerzan los comportamientos oportunistas en detrimento de la convicción” O sea, los resultados de las encuestas se basan en el "oportunismo" y no en las "convicciones" profundas de la gente. Y los lectores, pobres, leen encuestas - así manipuladas- en los diarios que dicen que gana A ...y entonces votan a A. El delirio de la manipulación perfecta.

La libertad de información molesta. Entonces, a regularla. Las encuestas no miden la realidad, nos dice Santilli, la crean, no miden “convicciones” sino “indicadores intermitentes”…

“Consideramos el hecho de reglamentar la publicación de las encuestas o sondeos como una medida indispensable para impedir las manipulaciones políticas groseras, aunque no se toque la cuestión esencial de los efectos más sutiles e inconscientes.”

Estremece escuchar de parte de un diputado de la nación la insinuación de que las encuestas tienen “efectos más sutiles e inconcientes” sobre los electores y que la ley que propone no puede “tocar la cuestión esencial”. La próxima será, lisa y llanamente prohibir la realización de tan nefasta herramienta de dominación social.

Este discurso, para decirlo suavemente , Stalinista, surge del temor de escuchar a la gente a través de la encuesta. Se basa en viejo prejuicio racionalista de que la gente es manipulable fácilmente y que yo, como legislador, debo protegerla de los manipuladores…

8. Los encuestadores han aceptado un juego en el que muchos de ellos aparecen ahora como villanos, comprados por su cliente. Cada uno de ellos sabrá como salir de la encerrona. Yo propongo subir los grados de modestia, bajar los de soberbia, recordar a Popper y su reconocimiento de la ignorancia y la provisionalidad de nuestras hipótesis. No tendremos más ventas cuanto más soberbios se nos perciba, sino cuanto más cercanos a la verdad sean nuestros resultados, incluso cuando esa verdad afecte negativamente a nuestro cliente.

9. Los ingenieros sociales creen que deben seguir legislando para proteger al pueblo…de las encuestas. Y están haciendo bien su trabajo: crece la desconfianza en las encuestas, los columnistas relacionan la degradación del INDEC con la pérdida de credibilidad de las encuestas, se afirma cotidianamente que todos los encuestadores están pagados para deformar los datos, etc. Dentro de poco, quizás, los encuestadores entremos en círculo de los sospechosos.

10. Se le pide a las encuestas predecir el futuro, pero se desconoce, en cambio, que son formidables herramientas para analizar el presente. Las regularidades, las correlaciones entre factores y decisiones, los comportamientos de compra, la elección entre pares, el trade-off, la jerarquización, se ofrecen como herramientas aptas para comprender la verdad social, repartida en millones de individuos. Una vez que el mercado se expresa (vetando un producto, prefiriendo aquel servicio, votando a ese partido, prefiriendo ese canal de TV) solo la encuesta puede indagar sobre las condiciones y el peso de factores en la toma de decisión expost. Es increíble que los economistas, tan ávidos de formuleo abstracto, aplicable solo en situaciones de certidumbre y equilibrio, no estudien con esa herramienta los ciclos de demanda, como funcionan en la práctica los sistemas de preferencia de los consumidores y tantas otras cuestiones centrales del comporta miento económico. Sabemos que los precios no son efecto de los costos sino de las preferencias de la demanda. ¿Y quien estudia mejor la demanda que la encuesta?

La encuesta es una formidable herramienta para comprender los sistemas de valores de una sociedad, su sistema de preferencias, sus prioridades, sus demandas. Ese es el valor científico de la encuesta y no solamente el arte de acertar los resultados de la próxima elección.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Popper contesto a su pregunta: las elecciones en un sistema democrático permiten que un gobernante se retire a su casa para que no siga haciendo daño.Abrazo, Elena
Muy bueno tu blog y este articulo sobe las encuestas!

esteban dijo...

Gracias Elena. Leer a Popper es un bálsamo:
"Todo intelectual tiene una responsabilidad muy especial. Tiene el privilegio y la oportunidad de estudiar. A cambio debe presentar a sus congéneres (o «a la sociedad») los resultados de su estudio lo más simple, clara y modestamente que pueda. Lo peor que pueden hacer los intelectuales -el pecado cardinal- es intentar establecerse como grandes profetas con respecto a sus congéneres e impresionarles con filosofías desconcertantes. Cualquiera que no sepa hablar de forma sencilla y con claridad no debería decir nada y seguir trabajando hasta que pueda hacerlo."

Luis dijo...

Estimado Esteban:
en ocasiones he llegado a pensar que en un futuro no muy lejano descansará en los "encuestólogos" la decisión de quien será el gobernante. Tanta es la importancia que se le pretende dar en la prensa a los especialistas en encuestas sociales. Hasta pensé que no sería mala idea pues ahorraría una cantidad enorme de dinero. Dicho esto en tono de broma, por supuesto.
Lo que estoy seguro es que el político que argumentó lo que leí no estaba siendo favorecido por las encuestas.
Luis Anastasía

esteban dijo...

Luis, no sería mala idea, pero está siendo superada por la web: En Estonia hacen referendum instantaneos a traves de internet. Ni siquiera hace falta sacar un muestra de la población, ésta responde directamente a la cuestión.Una nueva forma de democracia...

esteban dijo...

EL PEZ POR LA BOCA MUERE, SEÑOR ARAGON

Viedma (ADN).- La encuesta realizada por la Universidad Abierta Interamericana (UAI), a cargo del director del Programa de Estudios de Opinión Pública de esa casa de estudios, Raúl Aragón, y que fue la única que daba como ganador al senador Miguel Pichetto, resultó ser el trabajo académico mas desacertado en esta materia.
Aragón, quien además se desempeña como colaborador del senador justicialista, había vaticinado que su jefe ganaba por 4,1 por ciento, con lo cual le erró exactamente por 10 puntos, ya que los resultados oficiales provisorios dieron ganador a la dupla Saiz-Mendioroz por 6,1 puntos. El profesor universitario trabajó con 2.200 casos y presentó un margen de error de +/- 2,2 %.
En este marco, comparando la última información entregada por las distintas consultoras que trabajaron en Río Negro, se puede advertir además que la empresa rionegrina de Ricardo Vignoni resultó la más cercana al cómputo oficial provisorio y que, junto a Enrique Zuleta Puceiro dieron ganador a Saiz incluso en Cipolletti, lo que era muy poco creíble.
Así el resultado de las encuestas con el resultado provisorio es el siguiente:

............. SAIZ- MEDIOROZ / PICHETTO ARRIAGA / DIFERENCIA
OFICIAL...... . 46, 3 % ............ 40,16 % ........... 6,14 %
VIGNONI...... 39,56 % .......... 31,02 %............. 8,54 %
ZULETA:...... 45,1 % ............ 42,2 % ............... 2,9 %
ROUVIER:.... 38,4 %............. 28,3 % ............. 10,1 %
UAI:............... 31,2 % ............ 35,3 % ............ - 4,1 %

Aragón había criticado duramente algunas consultoras como la de Enrique Zuleta Puceiro por considerar que dan resultados dependiendo de quien los contrata, por “lo que no se puede confiar en los resultados, porque son más publicistas que encuestadores”.
“Yo creo que no hay que cuestionar la credibilidad de las encuestas como instrumento científico, sino que hay que constatar la credibilidad de ciertos encuestadores. Nosotros que trabajamos en la universidad y que ganamos un sueldo, nos indigna que esta gente que gana honorarios astronómicos manipulen y bastardeen de esa manera un instrumento de investigación académico y científico que es muy noble y útil”, había dicho enfáticamente.
El académico había afirmado además que “no tenemos clientes políticos que nos contratan para hacer campaña, somos una universidad que estudia el imaginario colectivo de las grandes ciudades. Nuestros datos no obedecen a ningún interés político, porque entre otras cosas, la Universidad es apolítica y no quiere participar en política”, aseveró luego de asegurar que no puede errar por mucho en los resultados.

Anónimo dijo...

Estimados, los "encuestólogos" como lo llaman ustedes, no le pegan nunca porque no tienen ningún tipo de rigurosidad técnica.
En muestreo hay dos tipos de errores, los muestrales y los no muestrales. La mayoría de estas personas le dan suma importancia a los primeros, los cuales son medibles. Mientras que el otro que también es muy importante no es controlado nunca. Al no realizar ningún control, se puede introducir un error inmenso y nadie se entera del mismo porque no son medibles. Con lo cual no es de extrañarse que haya miles de errores en estas encuestas.
En la Argentina el 95 % de la información que se publica es altamente sesgada (siendo muy optimista).

Saludos
Pablo

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