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domingo, agosto 16, 2009

Prólogo de un trabajo literario que quiero emprender

Prólogo


Entre 1990 y 1999 maté a diez hombres. Lo merecían. No me arrepiento de haberlos mandado al infierno, cumpliendo el deseo de sus víctimas. Eran seres despreciables, de aquellos que Dios se arrepiente haber creado. Voy a contar esas historias. Tengo tiempo y ganas, cosas imprescindibles para escribir historias. Cosas que no abundan en un mundo donde la gente se arriesga a cruzar a la otra acera ganándole a los autos, por que cree que allá enfrente esta su felicidad o su destino. Muchos mueren por alcanzar la parada del colectivo a tiempo. Su estupida vida, inútil, termina así, aplastada, sin que a nadie le importe demasiado. ¿Cómo puede importar una vida que se termina por alcanzar al colectivo? ¿Para eso un millón de generaciones evolucionaron, para morir estupidamente? Estaban “apurados”.
Yo en cambio estoy tranquilo en la cárcel de Marcos Paz, cumpliendo mi condena a cadena perpetua, feliz y con tiempo para escribir mi historia. Me levanto a las ocho, hago mi gimnasia matinal, desayuno y comienzo a escribir. Unas ocho horas por día. Casi no corrijo. Al modo mozartiano, que escribía las partituras directamente inspirado por Dios, perfectas, sin tachas, así escribo yo: de primera, sin arrepentirme de nada, firme y seguro. Tengo los lectores asegurados, la editorial esperándome, sin apurarme. No cualquiera. Me di el lujo de elegir la Editorial. Quizás- pensándolo bien- maté a toda esa gente para asegurarme un buen editor de mi historia. Já.
Tengo todo el tiempo del mundo, pero no soy escritor lento. Debido a mi perfección las palabras fluyen libres desde mi mente hasta la pantalla y se acomodan allí, como si las hubieran estado esperando. Solo una relectura, alguna corrección menor y a seguir. Ya casi estoy terminando. Pero eso a los lectores no le interesa: ellos quieren oler sangre, entender mi lógica de asesino, las circunstancias de cada hecho, la planificación, la acción, el terror del condenado, el escape, cubrir las pistas…
Ya les contaré todo. No tengo nada que ocultar, solo los nombres de las personas que me ayudaron en mi empresa de vengador. Que lo disfruten.

2 comentarios:

José Luis dijo...

Buenísimo. Si querés ir posteando acá, seremos tus proofreaders!

JL

esteban dijo...

Gracias! No se me había ocurrido, pero puede ser una experiencia muy rica. Me comprometo a un capitulo por mes...(en diez meses liquidamos el asunto)

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