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viernes, mayo 11, 2007

Créase o no: Evo tiene estampilla propia

A la manera de los Reyes de España o de la Reina Isabel, su Excelencia , el Presidente de la República de Bolivia, Don Evo Morales Ayma ha entrado a la inmortalidad filatélica. Ya desde pequeño, arreando llamas, soñaba con ganarle a la muerte fijando su imagen en las eternas estampillas.
¿En nombre de qué valores vamos a prohibirle ahora que cumpla su sueño?
¿Por qué seremos tan malos, por qué no podemos evitar esa sonrisa que asoma ahora amenazando carcajada socialista, indigenista y popular?
EVO EN ESTAMPILLA!

(Y la estatua, para cuándo, jefe?)

martes, mayo 01, 2007

Socialismo social

No le alcanzaban hoy las palabras al Coronel. Hoy es primero de mayo en Venezuela y eso hay que gritarlo: “Socialismo Social!”, exclamó , casi sorprendido de su barroco y doble homenaje a la mágica palabra que emociona los corazones del mundo: “Socialismo!”, “Socialismo Social!”, para que vean esos capitalistas!
Me gustó el absurdo:
Capitalismo Capital! se podría responder desde Wall Street.
Radicalismo Radical!, desde las cuevas de la insurrección ultra.
Nazismo Nazi! Desde algún refugio de alta montaña en Baviera.
Democracia Democrática! (no se desde donde).
Y así hasta del infinito: la enfática duplicación de palabras remeda la falta de ideas.
Porque el tipo siguió.
“Socialismo petrolero!” , “Socialismo industrial! ” y “Socialismo Bolivariano!”, metiendo al patriota en su delirio socializante. Por último “Socialismo del siglo 21!”
Lo más maravilloso continúa siendo la imposibilidad material de separar el socialismo según centena: estaría el socialismo del siglo XIX, el “bueno” ( “proletarios de todo el mundo, uníos”), el socialismo del siglo XX, el “real” (hambruna en Rusia, GULAG, Purgas, invasión a Hungria y Checoslovaquia, Revolución cultural, paredón cubano, genocidio camboyano) y ahora, “socialismo siglo XXI “ (…?)
Bueno, hasta el próximo delirio.

domingo, diciembre 31, 2006

Fin de año

El fin de año sugiere siempre la necesidad de un borrón y cuenta nueva, un balance, parar la pelota y mirar bien el campo de juego.
Alguien me dijo hace poco "que ideas viejas las tuyas". Me hizo reflexionar. Es cierto, son ideas viejas, pero no por eso, malas.
Son las ideas que Chile, Singapur, Corea del sur, Taiwan están poniendo en práctica desde hace 20 años. Que China a su modo postmaoista impulsa: modernización, apertura al exterior, atracción a los inversores, alta tecnología, competencia, libre mercado, capitalismo, desprejuicio ideológico.
Y control de las trenzas corporativas : empresarios amigos del poder, sindicalistas gordos o flacos, pobreteros que viven de "combatir la pobreza" y terminan firmando con Tinelli, intelectuales críticos que creen que informatizar la Biblioteca Nacional es "cientificismo", quejosos de toda laya que descreen del progreso, de la increíble realidad de la tecnología, de que en el mundo hay 500 millones menos de pobres que hace una década, y que nos amenazan con inminentes catástrofes ecológicas para paralizarnos y aterrorizarnos.
Soy liberal, con perdón.
Creo en la democracia republicana, en las mayorías respetando a las minorías.
Creo que libertad de mercado y libertad política a la larga confluyen. Que democracia con estatismo termina en Chavismo. Y que mercado y autoritarismo solo pueden convivir una década: Chile terminó con la dictadura y China, deberá aprender el ejercicio de la libertad política, aunque no le guste al sacrosanto Partido Comunista.
Creo que Israel es un símbolo de resistencia de la modernidad frente al oscurantismo, de la democracia frente al absolutismo, de la libertad frente a la opresión del Estado, incomprendida y atacada por izquierdas y por derechas.
Creo que el viejo antijudaismo se expresa ahí con toda virulencia. Israel es el único país del planeta al cual se le cuestiona su derecho a la existencia.
Soy antiguo pero creo en la no discriminación, en el derecho del consumidor a defenderse de las empresas, creo en que hay que despenalizar el aborto, permitir casamientos homosexuales, libertad irrestricta de prensa, padres con bonos que el Estado le dé para que puedan elegir qué escuela quieren para sus hijos, y pagarlas, obligando así a la escuelas a competir para captarlos.
Creo en la paz, pero no en la indefensión, creo en la sociedad civil pero no en un Estado fofo e inerme.
Creo que la Ciencia es lo único que nos salva de la irracionalidad fundamentalista.
Creo que el Islam extremo le declaró la guerra a la democracia, al progreso, nos quieren matar por infieles.
Creo que el nacionalismo es la antesala del nazionalismo, sin dudas.
Creo que el populismo es la antesala del fascismo, sin dudas.
Creo que los buenistas, esos que trabajan de buenos en los medios y en la política, nos llevan al fracaso. Toman siempre las peores decisiones.
Creo que el pasado ya pasó.
Creo que hay aun esperanza de que la Tecnología le gane la carrera a la irracionalidad de izquierda, de derecha e islámica, que muchas veces son lo mismo.
Creo que en diez años el hambre será un recuerdo.
Creo en la Revolución asiática: China e India incorporando al consumo a cientos de millones de pobres.
Creo que la Gran Empresa Abarcaydevora vive sus ultimas décadas: será reemplazada por redes compartidas, ágiles, pequeñas, ultratecnologizadas, excelentes, talentosas y ubicuas, formadas quizás por un chino, un canadiense y un mexicano conectados por la Web.
E
l viejo sueño liberal de millones de unidades productivas libres, sin monopolios privados o estatales es aun posible gracias a la conectividad de Internet,
Creo en que crear valor no se hace a costa de empobrecer a nadie: ese viejo y rencoroso prejuicio marxista, de que el valor es el robo a los pobres generó millones de pobres: es hora de terminar con esa lacra precapitalista.
La política no podrá ser lo que era, el coto privado de una corporación que trabaja de" bueno" y cobra: la interactividad, la comunicación perpetua vía web-celulares-etc hará imposible los cajoneos, los negociados, las trenzas, las componendas, el ocultamiento, la rosca.
Los consumidores-votantes-usuarios serán al mismo tiempo productores-funcionarios-proveedores porque tendrán la misma información y podrán cuestionar y, finalmente, decidir cambiar de empresa, de partido político y en un futuro lejano quizás, de país. (me imagino teletrabajando para un empresa del Red, sin pagar impuestos en el propio país, sin pagar impuestos de ningún tipo...)

En fin, soy levemente optimista. Porque ahora no se trata de discusiones teóricas sino, simplemente, de mirar los datos de la realidad: los paises que se abren a la competencia internacional, que se animan a asociarse en Tratados de Libre Comercio, los que abandonan el nacionalismo, el estatismo, el socialismo y el populismo, son lo que más crecen, los que bajan la mortalidad infantil, los que disminuyen las tasas de homicidio, los que mejoran la calidad de vida. Basta de verso: la verdad esta ahí, para el que la quiera ver.
No todos se atreven a mirar.


Buen Año

martes, octubre 03, 2006

El Fachavismo

Sin duda, Chávez es el nuevo Castro de la demagogia,
pero, de la mano de un Irán fundamentalista,
se ha convertido en payaso peligroso.
Antes era gracioso, ahora ya es tétrico.
Y, por supuesto, peligroso.
Pilar Rahola


Mientras el pensamiento crítico del mundo occidental sigue considerando que Bush es el enemigo de la Humanidad, mientras perdemos el tiempo buscando epítetos descalificadores del actual presidente norteamericano, crecen otros diablos (cara palabra, utilizada asiduamente por el Fachavismo y los santos islámicos) nunca mencionados por Chomsky, Saramago, Rigoberta Menchú, Perez Esquivel y otros notables intelectuales. El mundo arremete con saña contra un señor cuyo mandato termina en dos años y admite solazado la pervivencia de dictadores durante medio siglo (Castro), los planes de reelección eterna (Chávez) o simplemente la inmutable sucesión de las oligarquías reinantes en Arabia Saudita, Siria o Yemen.
La irrupción del Lenguaje Terminal (diablo, infierno, olor a azufre) marca, asimismo, un hito en la historia del pensamiento: de ahora en más hay que dedicarse a ensayar los insultos más graves, antes de pensar en como gestionar la economía o el medio ambiente.
Venezuela, sin ir más lejos no ha resuelto los estigmas propios del subdesarrollo sudamericano: la pobreza afecta al tercio de la población, es el segundo país mas violento de América, con unos 30 asesinatos cada 100000 habitantes. En 8 años de gobierno, a pesar de los inconcebibles petrodólares que gana desde la disparada del petroleo, Chávez no ha disminuido ningún índice de subdesarrollo: ni la mortalidad infantil, ni la deserción escolar o el índice de desempleo. ¡Pero cómo ha renovado el lenguaje político!
“ Aquellos que asesinaron a Cristo son hoy la minoría que domina el Mundo” (Navidad de 2005, pero podría ser de Los Protocolos de los Sabios de Sion)
“ rayos de fuego!” (En Irán, refiriéndose al castigo que habría que desatar contra Israel, citando la Biblia)
“ Demonio! Huele aun a azufre” (Naciones Unidas, referencia a la creencia medieval del fuego= azufre)

El Fachavismo, esa mezcla innoble de fachismo, populismo, socialismo, stalinismo, ese rejunte de restos ideológicos que dejó tsunami de fin de siglo 20, presume de ser la guía para “del socialismo del siglo 21”. Mmm si lo escuchara Rosa Luxemburgo…
Estamos en las poderosas manos de un adolescente rico, un tipo de la derecha militar convertido en pocos años en númen de la izquierda. Se abraza con el Iran teocrático y nuclear, con la Corea del Norte endogámica y autista, con la Bielorrusia stalinista, con el Hezbolah, el Hamas y, obviamente con el decano Fidel, al borde de su laberinto final. Coquetea con Perón, Mussolini, Lenin o Stalin. Abraza con pasión la teoría conspirativa (“El Imperio se autoatacó el 11 de septiembre”, “quieren invadir Venezuela”, “Bush me quiere asesinar”) , se cree un predestinado y tiene mucha influencia: es el enemigo principal que tiene la razón, la democracia y la libertad en América Latina. No entender eso, minimizar sus dichos como si fueran fuegos de artificio es, para variar, quedarse en la cínica prescindencia del intelectual preocupado por los “verdaderos” problemas, y que no quiere ser distraído de sus meditaciones trascendentales. “Estaba Heidegger en lo cierto, o su polémica con Huserl indica tal y tal otra cosa…eh?”. Mientras los filósofos oficiales aplauden a Chávez y Heidegger no los deja dormir, falta un pensamiento progresista, activo, vigilante, que lejos de cualquier macartismo contribuya a señalar, con pelos y señales, los rostros del desastre que una vez más, acecha a América.

INTERNET LIBRE

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