viernes, mayo 25, 2012

El arte de izquierda




La izquierda cultural domina el arte narrativo (literatura, teatro, cine) desde hace 150 años. Desde Dickens en adelante. Su éxito es en ese campo demoledor. Siempre atraerán las historias basadas en la lucha contra la explotación.
La pregunta es si eso es arte, o si todo el arte debe ser “social”, “comprometido”.
Stalin llamó a los escritores “ingenieros del alma”, desnudando la idea de un “arte” al servicio de la construcción del socialismo estatal, un “arte” que glorificara al grupo y combatiera al individualismo, que ensalzara el compromiso social, la solidaridad y expulsara del reino las cuestiones meramente psicológicas e individuales. Hasta el amor debe dejar de ser “romántico” y ser un amor entre dos luchadores sociales (”en la calle, codo a codo, somos mucho más que dos”, dice la canción)  
Los elementos básicos de toda historia social son los siguientes:
-         Existe un colectivo social, los “pobres” que siempre son uniformemente buenos y levemente ingenuos
-         Existe un grupo explotador, los “ricos”, dueños de la riqueza y el poder, que se dedican a conspirar para hacer de los pobres cada día aun más pobres: toda su riqueza se basa en explotar a los pobres ingenuos
-         Entre ambos, hay una gris clase media que se estupidiza viendo televisión basura, envidiando a los ricos y despreciando a los pobres.
-         Existe un joven rico que se enamora de una muchacha pobre. Ella le muestra la realidad que el nunca quiso ver: la pobreza, el hambre, la desesperanza.
-         El joven entra en crisis existencial y rompe con su familia. Conoce a un intelectual, un militante de izquierda que le da una explicación teórico-histórico-materialista dialéctica a su crisis.
-         El joven se hace revolucionario y acompañado de su novia pobre comienza a organizar a los pobres ingenuos del lugar, para que dejen de ser ingenuos.
-         Para ello convence a sus amigos de la clase media de que dejen de mirar TV y se “concienticen”.
-         Se desata una huelga general por tiempo indeterminado
-         Los “ricos” reprimen , por medio de la policía a su servicio a los “pobres”, en especial al grupo que el muchachito ha organizado.
-         El hermano de la novia es asesinado por la policía y el joven es metido preso y torturado
-         El muchachito convence a su padre de que se ha llegado a un limite y que es necesario que los ricos dejen de explotar a los pobres
-         El padre, a su pesar, rompe con los prejuicios de clase, ordena a la policía que no reprima más, se compromete a resolver las demandas de los pobres y, para colmo de bienes, le da su consentimiento al casamiento de su hija con la muchacha pobre
-         Fin

Un mundo en blanco y negro. Una grosera simplificación de la realidad. Personajes cartón pintado. Pero funciona, desde hace cien años, funciona. Salimos del cine dispuestos a luchar por un mundo mejor y nos sentimos infinitamente inteligentes y superiores a los estúpidos que siguen mirando TV basura.
Esa es la magia del arte de izquierda: nos hace sentir buenos y útiles. De un lado está el Mal: capitalismo, grandes empresas, extranjeros codiciosos, financistas, políticos su servicio y del otro, los Buenos: los pobres, los militantes de izquierda, los jóvenes que se concientizan. Todo es claro y evidente, la duda deja de existir, tenemos un compromiso que cumplir, dejamos de ser parte de la gris clase media y nos convertimos, de alguna manera, en redentores que luchan para emancipar a los pobres.

domingo, mayo 13, 2012

Ayer Mercante, hoy Scioli

Dijo hoy Mariotto: "Yo respondo a la presidenta de la Nación que es la que conduce y Scioli como el resto de los gobernadores también deben responder a la presidenta, no entiendo dónde está el problema".
La ignorancia, la prepotencia y la agresividad van en el Vicegobernador de la mano.
- Ningún Gobernador "responde" al Presidente, en un sistema federal. Pueden pertenecer al mismo partido, pero afecta gravemente al sistema federal que por ese hecho, deban "responder" a cada orden de la Presidente. Recordemos que Mercante, el Gobernador peronista de la provincia, 1946-52 defendió la autonomía de la BsAS frente al atropello del Gob nacional en reiteradas oportunidades. Se nego a intervenir el P Judicial y pactaba con la oposicion el nombramiento de jueces, al tiempo que respetaba la libertad de prensa
- Mariotto es prepotente porque se siente avalado y apoyado por la Reina. Su poder es el de un lacayo que depende en todo de su mandante. Scioli- quizas a su pesar- al menos intenta que su poder se legitime por los ciudadanos, que es la unica forma legitima de obtener poder en una democracia. Mariotto confunde a un funcionario electo con un simple ministro removible por el presidente
- la agresividad es un estilo. El hombre no es muy sutil, es como elefante en bazar. este es el tipo de personaje que surge de los gobiernos cuasi dictatoriales como éste., en los que se premia la sumisión, no la eficiencia y las buenas formas



¿Será Scioli un nuevo Mercante? Es dudoso, pero vale la pena que el actual Gobernador repase la historia de su antecesor, el Coronel Mercante, Gobernador de Buenos Aires entre 1946 y 1952. Este militar del GOU, nacionalista y estatista se dieferenciaba de Peron / Evita en su escrupuloso apego a las instituciones, en su rechazo al mesianismo y fanatismo evitiano, en su respeto a la oposicion y la prensa libre, en su renuncia a un segundo mandato, que la Constitucion del 49 le habilitaba, en la independencia del poder judicial que mantuvo pese a las presiones, etc. Como es evidente, esto lo distanció de la dupla Peron/Eva,  quienes jamas soportaron semejante independencia y le bajaron el pulgar. Pero eso le reservó a Mercante un lugar en la Historia, cosa que al menos es mejor que ser un Aloe obsecuente e ignorante. Si Scioli puede ser un Mercante, Mariotto YA es un Aloe.

Carta a Perón




Usted, General, escribía muchas cartas, afortunadamente para los historiadores. Aquí tengo una, dirigida a Joaquin Balaguer en 1967 que tiene poco desperdicio. Está publicada por el viejo político dominicano en su “Memorias de un cortesano de la Era de Trujillo”, editado en 1988.
Dice Joaquín Balaguer varias cosas muy interesantes. Como el viejo líder caribeño no sabía ni le interesaba la política argentina, su ingenuidad resulta reveladora.
Escribe que usted, de visita en la isla, "cuando tocaba esos temas se enardecía y su palabra, por lo general parca y precisa, cobraba un acento más cálido e incomparablemente más contagioso. En su pasión por la justicia social solía asomar su admiración por los hombres cuya personalidad se proyecta más autoritariamente en la historia. Hitler, pero principalmente Mussolini, le atraían por el fasto un poco teatral de su mesianismo político."
La carta de Perón a Balaguer, en 1967, que publica en el libro, dice: " Quedarán los perturbadores contumaces y, a esos, solo se los puede dominar mediante las represiones más duras. En ese sentido tengo la más dura experiencia: si yo hubiera terminado, aunque fuera violentamente , con los conspiradores profesionales, nada me hubiera impedido realizar acabadamente cuánto me había propuesto y la República Argentina no estaría en la actualidad en el estado lamentable en que se encuentra.
Soy enemigo de la violencia y durante más de diez años lo demostré en el Gobierno, perdonando todo, pero no puedo desconocer que, si la violencia es negativa como sistema, no por eso deja de ser indispensable como excepción y en los casos que la seguridad del Estado peligra por las acción de los irresponsables. Por eso me permito aconsejarle lo que mi experiencia (que es la parte más efectiva de la sabiduría) me ha demostrado. Usted es un hombre "demasiado blando", no deje que esa bondad lo llegue a perjudicar: cuando haya que "dar", dé duro y a la cabeza, como dicen los españoles."
Hay varias preguntas interesante que me surgen. Cuando usted dice que durante su gobierno “perdonó todo”, a que se refiere, exactamente. Es cierto que comparado al de su admirado Trujillo, su gobierno fue “casi” un remanso de paz: solo algunas decenas de torturados, unos mil indios pilagaes asesinados y unos pocos casos de muertes por excesos en la mesa de tortura. No pasó usted a la historia como un genocida.
Su admiración confesa por Hitler y Mussolini ha sido prolijamente apartada por sus entusiastas biógrafos, y en general se la considera un “pecado de juventud”, propio de la época. Pero , según la cita de Balaguer aun en los años 60, cuando estuvo en Santo Domingo, seguía usted admirando públicamente a Hitler y Mussolini. Pecado, sí, pero no de juventud.
La idea de que la violencia no es buen sistema, pero sí debe ser empleada como correctivo excepcional resume espléndidamente su concepción de la política. Recordará la Orden Secreta Nro. 1 que usted firmó en 1952. Allí puede leerse que, en el caso excepcional de un atentado contra usted, el Presidente de la Nación, decía “[En ese caso] Se ordena contestar con miles de atentados”“ Se han confeccionado listas de objetivos, de locales y organizaciones extranjeras enemigas de nuestro gobierno que actúan en común con los complotados y de personas opositoras , que deben ser suprimidas sin más , en caso de atentado al Excmo. Señor Presidente de la Nación”“Las mencionadas listas, donde figuran domicilio y teléfono van agregadas como anexo a las disposiciones especiales (…) Se organizará también el ataque y destrucción de las mencionadas organizaciones enemigas y las operaciones punitivas contra los dirigentes de las mismas”
“ Si la lucha psicológica opositora es efectuada escudándose en el anonimato, ya sea por llamadas telefónicas, cartas, panfletos, volantes, etc. , el afectado llevará este hecho a conocimiento del Servicios de Informaciones de la dependencia u organización a que pertenezca”
“ Extremar, organizar y establecer la vigilancia sobre el personal de la Administración Pública sindicado como opositor o indeciso(…) llevar un registro donde se anoten minuciosamente los antecedentes, tendencias ideológicas de cada funcionario y empleado [ el individualizado] debe ser radiado de inmediato del servicio”
“ Solamente deben tener puestos de responsabilidad y directrices los funcionarios, jefes y oficiales de probada adhesión y lealtad al Gobierno Justicialista”

O sea, que contrariamente a lo que usted señala (que debía haber eliminado a sus adversarios) de hecho usted los había eliminado y pensaba hacerlo del modo más violento si éstos atentaban contra su vida.
En su época se torturaba. No es esta una novedad, pero la fantasiosa historia escrita para que los jóvenes de los 70 y de los 2000 siguieran considerándolo un líder popular revolucionario exigía borrar ese capítulo. Afortunadamente para la verdad algunas de sus víctimas siguen con vida y recuerdan. Yo me entrevisté con varias de ellas, y no olvidan ni perdonan.

Pero para nosotros, los jovenes "idealistas" de los 70, esto eran pamplinas. Nosotros creíamos en usted. Sabíamos que sus orígenes no eran muy claros, pero eso no importaba. En nuestra ingenuidad suponíamos que había una "relación dialéctica" entre el pueblo y su conductor, y que a la larga el pueblo le había borrado a a usted esos vicios de origen. Tenía, sabíamos, "debilidades burguesas", pero eso se compensaba con la presencia de la clase obrera en su Movimiento, y que esa presencia garantizaba el advenimiento del Socialismo. Un socialismo a la cubana, obrero y campesino, revolucionario.
Estabamos totalmente equivocados, como la historia demostró. ¿Entenderan esto los actuales jóvenes "idealistas"? Al parecer la historia se repite y el drama de los 70 parece que se repetira en esta década.
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miércoles, mayo 09, 2012

Mi búsqueda



Estoy estudiando, a mis sesenta y tantos, filosofía. ¿Qué busco con eso?
Hay un costado ético y un costado gnoseológico. No me meto con la metafísica porque aun soy kantiano y poperiano: la filosofía debe tratar el problema del conocimiento, ni mas ni menos,  el problema de la verdad. La ontología, la esencia de la realidad aun se me escapa. El otro problema tiene que ver, no con la verdad, sino con el Bien y el Mal. En el fondo, es el mismo problema: una filosofía que descree de la verdad- o, peor, que cree haber descubierto La Verdad- no cree en la posibilidad de entender y deslindar el bien y el mal- o peor, dictamina qué es el Bien y qué es el Mal.
El relativismo nos viene a contar esa historia: hay tantas verdades como culturas, hay tantas bondades como culturas, lo que es verdad ahora, era mentira antaño, lo que es bueno aquí, es malo allá.
Instintivamente rechazo ese argumento , pero busco fundamentar ese rechazo.
Sin verdad posible, sin criterios de búsqueda de verdades y de refutación de pseudoverdades, cualquier intelectual, cualquier demagogo experto en retórica, cualquier “comunicador” es capaz de inventar caminos que parece que llevan al paraíso pero desembocan en eriales secos, en infiernos.
La clave de la Filosofía es que nos enseña a no esperar de los grandes pensadores de todos los tiempos respuestas a preguntas que NO se formularon. Aristóteles no se formuló el problema de los limites de lo humano: declaró sin más que los esclavos son máquinas, no seres humanos. Sin embargo estudió la Ética. Su problema no es nuestro problema, pero sin embargo sus respuestas nos sirven aún. No, obviamente, las referidas  al esclavitud, pero sí las referidas a la Ética como espacio normativo que regula las relaciones entre los hombres, y entre los hombres y el poder. La pregunta de Descartes es como fundamentar el conocimiento. El lo basa en Dios y en la posibilidad del ser humano de alcanzar el conocimiento de la realidad, porque Dios no creó una realidad caprichosa, sino racional, inteligible. El problema es que los agnósticos no pueden dejar que Dios sea la base que fundamenta la cognocibilidad de la realidad. Pero, el problema que plantea Descartes SI es universal y debe ser asumido y resuelto por los agnósticos.

La ciencia, afortunadamente, es una herramienta que convive con la verdad: solo avanza mediante hipótesis cada vez más cercanas a la realidad. Si todavía supusiéramos que la Tierra es el centro del Universo, no habríamos llegado a la Luna ni descubierto las incontables galaxias. Las ciencias naturales son una fuente inagotable de filosofía del conocimiento, de confrontación entre hipótesis y realidad.
El problema es que estas ciencias no tratan con la realidad humana, o sea, una realidad que a diferencia de la realidad física no se maneja con leyes matemáticas, sino que su sustancia es el sentido, la libertad, el lenguaje, las relaciones no entre cosas, sino entre humanos.
Y allí no hay ciencia natural posible. No hay átomos o planetas que mantienen con su entorno relaciones matemáticamente definidas.
Pero, ¿es posible una ciencia “humana”? ¿Existen las ciencias sociales, o en realidad se disfraza de “ciencia” lo que es pura opinión?¿Hay “leyes sociales”, como las de la física? ¿Hay una verdad en lo social, como la química?
El marxismo, y en general, el positivismo han creído que sí, que hay leyes humanas objetivas, que actúan a pesar de los voluntad humana, como mecanismos ineluctables , como caminos de un destino inevitable, como soluciones únicas a problemas complejos, independientes de la conciencia. Leyes, sin embargo, que se pueden conocer, a la manera de ley de gravedad: los intelectuales, los científicos sociales son los encargados de desentrañar las regularidades ocultas, las leyes invisibles.
Ese sueño terminó hace mucho y lo hereda el escepticismo del “relativismo absoluto”. No existe una verdad, sino incontables verdades, no existe una moral sino incontables morales. No hay universales, no hay una “especie humana” única, sino incontables experiencias plasmadas en culturas diferenciadas y mutuamente excluyentes.
Este relativismo y su abandono de la pretensión de verdad y bondad está en el fondo de todas las nefastas experiencias políticas actuales. Si antes los totalitarismos se basaron en iluminados que creían haber dado con la “verdad”- los Hitler, los Stalin- ahora nos las tenemos que ver con oportunistas que son, al mismo tiempo liberales, estatistas, populistas, aristocratizantes, cristianos, ateos, nacionalistas e internacionalistas, todo junto y por el mismo  precio. Cada ocasión es buena para proclamar alguna miniverdad relativa, alguna sombra borrosa de la casi olvidada verdad. Cada ocasión es oportuna para dar lecciones de Ética Relativista, donde todo lo bueno anida en nosotros y todo lo malo en los otros. Pero cuando negociamos con esos “otros” admitimos grados diferentes de maldad: no son tan malos si podemos neutralizarlos. Así, todo es posible, en una negociación permanente en la cual , esa antigüedad, los valores, son reemplazados por la razón de Estado, o por las verdades “instrumentales”, oportunistas, las que convienen en cada ocasión particular.
Por eso esta búsqueda en la Filosofía. Quizás pueda renovar allí, en ese camino, mi compromiso con la Verdad y con el Bien, sin ponerme colorado al nombrar semejantes conceptos, sin sentirme estúpido frente al cinismo posmoderno que desdeña esos valores como antiguallas dignas de museo. 

sábado, abril 21, 2012

Política y Economía




Por lo general, los progresistas y populistas elevan a la política al trono de la sociedad, y los liberales ponen a la economía en ese lugar. Cada uno tiene sus razones.
Para quienes creen que las instituciones son producto de un designio humano, de un plan, para los que suponen que las leyes son órdenes a cumplir esta claro que no hay ninguna esfera autónoma e independiente de lo político. Ni comprar el pan está fuera de la política.
Para los que, por el contrario, creemos que las instituciones, el lenguaje, la moneda, las normas básicas, el concepto del bien y el mal, la justicia no son producto de un designio humano racional sino de una larga evolución, un resultado de infinitas pruebas, con errores y aciertos, una infraestructura no conciente que actúa para crear civilización, para humanizar a la especie, para desarrollar la libertad, en fin, para los que creemos que hay un “orden espontáneo” que es necesario respetar, la política es solo la esfera que trata de lo público y que no debe interferir la esfera del individuo o el grupo.
Los excesos de la política produjeron centenares de millones de muertos en el siglo XX, no casualmente.
La consigna de los progresistas es “la historia la escriben los que ganan”, es decir, no existe la verdad objetiva sino la verdad del poder. Se trata, entonces, no de descubrir la verdad sino de hacerse con el poder para inventarla. “Quien controla el pasado, controla el presente, y quien controla el presente, controla el futuro” escribe Orwell en “1984”.
Sabemos que Hitler intentó demostrar científicamente la superioridad de la raza aria desarrollando la teoría de que hace más de cien mil años ésta se separó del resto de la especie humana, inferior, para lograr la superioridad.
Stalin, en pleno delirio luego de la victoria contra los nazis, recreó una supuesta “alma rusa”, autora de todos los inventos del siglo XIX y XX, que luego Occidente robó. Ambos, no casualmente, acusaron a los judíos de atentar contra el “ser nacional”, de ser “cosmopolitas”, no nacionalistas.
Perón hipertrofió la figura de San Martín – militar como él- a fin de contrarrestar la influencia de los fundadores de la Argentina moderna, los liberales Alberdi y Sarmiento. Chávez endiosó a Bolívar, como modo indirecto de presentarse como su heredero.
O sea, que todas las dictaduras, de izquierda o derecha, populistas o aristocratizantes reescriben la Historia . En ese sentido es cierto que “la Historia la escriben los que ganan”. Solo que eso no es Historia, es Mitología. Es el “Ministerio de la Vedad” que describe Orwell.
La “historia” así reescrita requiere actores colectivos (el pueblo, la raza, la clase, la nación) con un designio único, manifiesto, que se enfrenta a enemigos colectivos (el antipueblo,  los capitalistas, el Imperio, los judíos) en una lucha épica y secular.
Esos colectivos pasan por grandes períodos callados, enfrentados sordamente a su Enemigo, hasta que aparece el Héroe, un semidios que les insufla voluntad y los lleva a la victoria. El Líder (Conductor, Duce, Führer, Conducator, Gran Timonel, Primer Trabajador, el Camarada) es una pieza necesaria, imprescindible en este Relato.
Él conoce las claves, ha sabido interpretar el “sentido de la Historia” y ese conocimiento único- como el de los faraones, que conocían antes que nadie el régimen de inundaciones del Nilo, que garantizaba las cosechas- lo torna imprescindible. Solo un pueblo guiado por un ser omnisciente puede alcanzar la victoria.

Los liberales somos un tanto más modestos.
Sabemos, por Popper, que la Historia no tiene un “sentido”, unas “leyes” inexorables que solo los grandes lideres saben descubrir.
Sabemos, por Mises que sí hay leyes universales, pero que no explican la historia sino la Acción Humana, o sea una acción guiada por objetivos, que evalúa costos y beneficios, que planea acciones a lo largo del tiempo, y que fracasa o tiene éxito ya que no hay un libreto preestablecido. Si fracasa, aprende. Y si tiene éxito, también.
Y sabemos por Hayek que la Civilización no es producto de un Plan humano- ni divino- sino el despliegue de infinitas acciones que han ido generando un fondo de normas, instituciones, reglas practicas, un conocimiento disperso en millones de individuos, que ningún Estado es capaz de capturar. El dinero (el “vil metal”) es el sistema de información sobre las preferencias de los consumidores que guía a los productores. El “plan” se diluye en millones de decisiones que los agentes económicos toman cada día y que son las que informan al sistema para lograr su equilibrio.
Por eso los liberales hacemos énfasis en la economía. No porque somos “materialistas”, despreocupados del espíritu humano, sino porque el campo más claro y evidente donde se despliega la libertad- y su opuesto, la coacción estatal- se juega cada día en los mercados. Los mercados son la arena donde el estado hiperpolitizado intenta manejar la economía, o sea, disciplinar al libre acción de los individuos para ponerla al servicio del Plan Histórico del Líder. Es la “variable independiente” a dominar. Se puede hacer de manera burda, como Lenin en 1917, prohibiendo bajo pena de muerte los intercambios, requisando la producción agraria y logrando así cinco millones de muertos en tres años. O se puede hacer de forma sutil, a través de un Estado Benefactor que se hace cargo de la salud, la seguridad social, la educación, el sistema monetario, la regulación, las “empresas estratégicas” y termina anulando la libertad económica, minimizándola, ahogándola.
Por eso, los socialpopulistas y los liberales hablan idiomas distintos. No hay una “tercera vía” que compatibilice libertad económica con “igualdad” socialista. La política no puede reemplazar a la economía sin costos, el Estado no puede invadir impunemente la esfera individual libre. 

viernes, abril 20, 2012

Perder es ganar



Perder es ganar


Es evidente que la confiscación del 51% de YPF no está destinada a obtener el autoabastecimiento. Su motivación de fondo es política, no económica.
En el imaginario Kirchnerista, mi tamaño es el tamaño de mi enemigo. Cuanto más grande es mi enemigo, más grande soy yo.
Obviamente, al Cristinismo (fase superior del Kirchnerismo) no le basta Magnetto, el CEO del Grupo Carín. Le queda chico. Por eso, ahora la pelea es con el Mundo: España y la Unión Europea, EEUU, el FMI, el Banco Mundial, "los poderosos", que me harán más poderosa a mi si los enfrento.
La épica que estaba faltando se reestablece en un plano aun más alto: los militares son un enemigo demasiado débil y obvio, el campo...ya volveremos por él, Clarín es un pequeño matón de barrio al lado del "mundo" de los poderosos. Con esta jugada Cristina alcanza el papel protagónico de la película mundial, que es lo único que le interesa. En eso parece que su maestro es Galtieri en la Operación Malvinas,  con la diferencia que el militar calculó mal la "neutralidad" de EEUU y la OTAN y así le fue. Cristina no calculó mal: sabía perfectamente que la medida contaría inmediatamente con el repudio mundial, que ya se había insinuado hace pocos días cuando 40 países condenaron el proteccionismo de Argentina.
Pero Ella no pelea para ganar, sino para perder. Perder contra el mundo, para ella, la coloca en el panteón de las heroínas, que es donde quiere estar , junto a Evita y, quizás, Juana de Arco.
Su lógica ya no es la de este prosaico mundo occidental, de racionalidad y cálculo. A modo de kamikaze o de Mujahidin que explota junto a su bomba para ganar el Paraiso, la lógica de Cristina no es la de este mundo sino la de una Redentora, como diría Enrique Krauze. El cálculo que hace no es de la racionalidad convencional sino que Ella - que se definió como hegeliana- maneja la contradicción y la dialéctica como pocos. Para Cristina no rige el principio de identidad, en el que A es igual a A siempre. En su lógica perder luchando contra “los poderes” es ganarse un lugar único en la Historia, que es donde Ella quiere estar. No le alcanza con la politica: quiere entrar en la Historia, en la Leyenda y en el Mito.
Kirchner, a su modo, recreó el Mito Peronista subclase Tendencia Revolucionaria, los “jóvenes idealistas de los 70”.
Cristina pretende algo mucho más audaz- y por ahora lo está logrando-:  reemplazar el viejo Mito Peronista por el Mito Kirchnerista.
Ya tiene un muerto - El, a quien invoca en cada discurso sin nombrarlo, una Evita, que nos contempla desde el cielo - y tiene un Perón - ella misma- que además de vencer los limites de “género” vence a la enfermedad (el cáncer). En este mito, Él se inmola, como Evita y ella acumula poder, como Perón. En este Mito, ella realiza el deseo oculto de Evita: vivir y superar a Perón.
Para eso debe estar estudiando la historia del primer peronismo y copia. Copia la idea de acumular poder sobre la base de someter a todas las “fuerzas vivas” y, sobre todo, manejando hegemónicamente los medios de comunicación. Por eso necesita vencer a Clarín y La Nación, para unificar un único relato en la que Ella, la heroína , libra una apoteótica batalla contra los poderes concentrados. Copia también al política cultural,  deportiva y de entretenimiento del primer peronismo: el dominio casi excluyente de deportistas, intelectuales, artistas, cantantes, poetas, rockeros, cineastas, pintores que día a día nos convencen se las bondades del “modelo” y su Conductora.
No le falta a este Cristinismo  el componente violento y autoritario- para eso lo tiene a La Cámpora, a Moreno, etc. - y leyes como la Antiterrorista. Tiene que imponer una Reforma Constitucional que la lleve a la eternidad del poder y tiene que imponer una Cultura Cristinista que opere sobre el alma, los sentimientos de los argentinos, para convertirlos en seguidores del nuevo culto.
No sé si lo logrará. Del “otro lado” hay poca cosa, solo la protesta subterránea y un acatamiento de hecho a los dictados de Ella.   Sus excesos deberían ser tantos, tanta la torpeza y la violencia que es dudoso que cometa esos errores, pero no imposible. Sobretodo si, como parece, ya no escucha ninguna voz que no sea su propio eco.

Bien. ¿Y nosotros? Mal, gracias. Este juego en el gran escenario de la Historia y la Epopeya, en el que perderemos lo poco que nos quedaba de significación económica y política, repercutirá en una baja de inversiones, lo cual implica menos crecimiento, más desocupación, etc. En lo político esto nos arroja de lleno al eje liderado por Irán, seguido por Venezuela y apoyado por Rusia y China , que pueden darse el lujo de enfrentar a Occidente sin demasiados problemas ¿Podemos enfrentar a Occidente? Es obvio que no, que no "nos da el cuero", que es una jugada a pérdida. Pero qué importa: hemos recuperado la "dignidad" y la épica cristinista está en su apogeo. Eso es lo importante.
Para ella, perder es ganar.

martes, abril 03, 2012

Más historias capitalistas de Las Heras

Usura en Las Heras

El cura del pueblo de Las Heras, el Padre Anastasio, odia la usura. Predica siempre que hay que rechazar esa forma de explotación de las necesidades humanas La “usura”, o sea, el interés o renta que se percibe por prestar dinero ha sido condenada, prohibida o limitada desde el principio de los tiempos, nos dice. Aristóteles, la Iglesia o el Estado han considerado que el interés es algo poco menos que pecaminoso, sospechoso.
Lo raro – pienso yo mientras lo escucho- es que otro tipo de convenios privados que incluyen el traspaso de un plus valor de uno a otro contratante no han tenido semejantes limitaciones.
Por ejemplo, la venta a plazos.
En este caso se vende un objeto en partes, cuotas, o plazos. Si el campesino Tito ofrece comprar dos hectáreas al campesino Pepe a plazos, pero el campesino Cacho le ofrece comprar esas dos hectáreas en efectivo, el Campesino Pepe preferirá venderlas a Cacho. Pero si Tito le ofrece pagar a plazos , pero con un valor total que supera el 20% de lo que ofrece Cacho (el interés que está dispuesta a pagar) , Pepe quizás acepte esta propuesta y cierre trato con Tito Este trato no ha sido condenado nunca por las autoridades.
O el alquiler. Tito quiere explotar dos hectáreas de Pepe por tres años y luego devolvérselas en las mismas condiciones. Si Pepe acepta el trato, estaría cobrándole un interés, una renta- el alquiler-  por el capital que cede temporalmente a Tito. Esto tampoco ha sido condenado por la Iglesia o Aristóteles.
¿En que se diferencian estas dos operaciones de una operación de préstamo de dinero por un tiempo determinado y cobrando una  renta (alquiler, cuota más interés)  determinada?
En nada, estrictamente. En los tres casos, sea venta a plazos, alquiler o préstamo, el propietario obtiene una renta por ceder por un lapso un valor que posee. Durante ese lapso no podrá usufructuar el bien-tierra o dinero o bienes que podría vender al contado- y por lo tanto considera justo recibir una compensación a cambio.
El problema es con el dinero. El dinero es un símbolo, un representante de otra cosa, de un valor físico (tierra, una máquina, etc.). Si en un caso la Iglesia y Aristóteles aplauden la sana costumbre de dar en aparcería tierras o en venderlas a plazos, en el otro el trato recibe el ignominioso nombre de “usura”. Es como si el trueque fuera más justo que el préstamo de moneda. Como si alquilar un campo fuera más sano que prestar a interés.
Es evidente el primitivismo de este pensamiento. Lo que pareciera estar por detrás es la necesidad de bloquear, dificultar los intercambios libres. Un trueque o un alquiler son más lentos, mas trabajosos  que una operación dineraria. Trocar una gallina por un conejo significa una larga negociación sobre el peso, la capacidad de engorde, el costo de alimentación , etc. que tienen uno y otro, hasta llegar a un acuerdo. Lo mismo con el alquiler.
El dinero es más rápido. Si hoy cierro trato con el prestamista al 15% anual, hoy mismo compro dos máquinas de coser y 10 Kg. de lana y mañana mismo puedo vender mis hermosos saquitos en el mercado. Recibiré $50, con los que compraré alimentos en el almacén, y el almacenero podrá abastecerse para pasado mañana, y así. El dinero mueve la rueda (“Money makes the World go round”). Y eso es peligroso. Para Aristóteles y para la Iglesia, y para el Rey. Demasiada gente negociando, produciendo, vendiendo, enriqueciéndose, crea demasiada confusión y cambio en un mundo que debe ser estable, para ser mejor gobernado. Mejor es que las cosas transcurran más lentas, con más tiempo para desarrollar mejores tácticas de dominio, mejores prédicas desde el púlpito,  más ideas de sumisión.
Pero nada de esto le dije al Padre Anastasio. Ahí fue que escuché que Don Ramón, el almacenero, le proponía una cosa al cura.
- Padre,  me ha llegado un jamón serrano que está para chuparse los dedos
- Hijo, Don Ramón, no me tientes. Además cómo puede este humilde pastor afrontar el pago de semejante delicia…
- Por eso le quería hablar. Se lo vendo en plazos
- ¿Cómo es eso?
- La pieza de diez kilos sale por unos mil pesos.
- No tengo esa cantidad, hijo
- Pero yo se la vendo en 12 cuotas de cien pesos…
- Aquí hay gato encerrado… A ver, que 100 por 12 es 1.200. Me engañas!
-  Pero mañana mismo usted estaría disfrutando de un bocadillo de jamón con pan de campo. No tendría que esperar un año para ahorrar 1000 pesos.
- O sea…
- Que le doy como un préstamo y usted me lo devuelve con un interés del 20% anual
- A no, Don Ramón, que eso es usura y ya sabes lo que pienso de esa práctica, ejecutada con sagacidad por judíos y lombardos.
- Es cierto, pero no  se llama usura, se llama “venta a plazos”…y no creo que tenga nada de malo. Usted abona un poco más por esa tentación, pero la disfruta desde hoy y termina de pagarla dentro de un año.
- Bueno, visto de esa forma…
- No estaremos en pecado, no Padre?
- Esteee , no sé lo que pensaría San Agustín, pero la Iglesia jamás condenó el vender algo a plazos, así que vamos a ver esa pieza!
- No se va a arrepentir, Padre Anastasio!
¡El truco es cambiarle el nombre a las cosas!

Subiendo las tasas

En una época el Intendente de Las Heras decidió resolver el problema presupuestario. El Municipio tiene 300 empleados que cobran un promedio de 1,000 dólares. O sea 300,000 dólares por mes, 3,600,000 dólares por año. Como la Provincia de Buenos Aires le limitó los aportes coparticipados, el buen hombre optó por incrementar diversas tasas o impuestos municipales y crear unos nuevos:
Tasa por servicios generales
Tasa por inspección de seguridad e higiene
Derechos de ocupación o uso de espacios públicos
Derechos de oficina
Derechos de publicidad y propaganda
Derechos de cementerio
Tasa por habilitación de comercios e industrias
Derecho a espectáculos públicos
Derechos de construcción
Tasa por servicios varios
Tasa por servicios especiales de limpieza e higiene
Patentes de rodados
Derechos de venta ambulante
Fiscalización de Riesgo Ambiental
Inspección Veterinaria
Seguridad Pública
Fondo Educativo
Remises, Taxis y Transporte Escolares
Patentes de Juegos, de Cabaret, Boites y Confiterías Bailables
Turismo
Contento con la propuesta- que fue aprobada en medio de vítores por el Consejo municipal- se dispuso a recibir este maná que aliviaría sus cuentas (comenzando por su sueldo de 4,000 dólares y el de los ediles, de 2,500)
Como es lógico, no implementó ninguna medida de mejora de los servicios municipales, porque eso hubiera significado aumentar el gasto, así que se dedicó a cobrar, mientras la suciedad se seguía acumulando en las calles, las luminarias públicas seguían apagadas, el césped crecía salvaje en la plaza, el polvo se acumulaba en las calles de tierra. Tuvo, eso sí, la idea de cambiar la flota de autos de la Municipalidad, incluyendo su propio vehículo, un viejo Fiat de 5 años atrás, al que cambió por un flamante Peugeot 808.
Como había ganado con el voto de los vecinos más pobres del pueblo, no se olvidó de sus votantes. Creó el Plan de Inclusión Social, que consistía en subsidiar, con 100 dólares mensuales, a los trabajadores desocupados, unos 300. (300 por 100= 30,000 dólares mensuales, unos 360,000 dólares anuales). A cambio de eso, los beneficiarios debían limpiar la plaza de 10 a 12hs. Se presentaron 30 el primer día y solo 10 a partir de la segunda semana. La plaza seguía igual de sucia, porque no había interés en terminar el trabajo sino en  mostrar que se estaba trabajando…
Don Prudencio Pérez, dueño de la única concesionaria de automotores del pueblo puso el grito en el cielo. Sus gastos impositivos habían aumentado de un día para otro en un 300%. Así que pidió un entrevista con el Intendente Alanisi.
Éste lo recibió un mes después de pedida la audiencia. Lo hizo esperar media hora y al fin lo hizo pasar a su despacho.
- Intendente, le pido que me exceptúe de pagar este aumento, no tengo cómo afrontarlo, porque sabrá usted que la venta de autos cayó un 40% el último año
- Vamos Don Prudencio, que usted ganó buen dinero en los últimos años. No me diga que no tiene ahorros en el banco
- Sí, pero ese dinero es el que asegura mi vejez y la posibilidad de ayudar a mis hijos.
- ¿No pensó en los pobres del pueblo, los que no tienen nada ahorrado en el Banco? Usted, como empresario responsable debería ser el primero en ayudar solidariamente a los más necesitados
- Mire, Alanisi. Yo colaboro con diversas instituciones caritativas, financié la ampliación de la salita de salud, financio a la Cooperadora escolar, y doy becas a los hijos de empleados de comercio para completar sus estudios en la capital.
- Muy bien, solo le pido que haga un esfuerzo más…
- Es que prefiero ser yo mismo el que decida a quien y por qué y por cuanto puedo ayudar.
- No sea egoísta, además no puede haber excepciones a la Ordenanza, usted me pide algo ilegal.
- Dígame: ¿cómo se yo que estos 500 dólares mensuales que tengo que pagar de más irán para los más pobres?
- ¿Desconfía de las instituciones, acaso?
- No, desconfío de los hombres.
- ¿No conoce usted la obra que estamos haciendo? ¿Los servicios que damos a la comunidad? ¿Los subsidios que repartimos entre los más pobres? ¿No vio el Monumento que inauguramos, en honor al fundador de nuestro Movimiento?
- Sí, hermoso monumento que, desgraciadamente, no puedo apreciar por haber sido opositor a dicho fundador.
- Gorila!
- Lo que pude apreciar es que usted anda ahora en un flamante Peugeot 808 que, por cierto, no compró en mi agencia.
- No, según la Ordenanza 3476-56 de la Dirección Provincial de adquisiciones vehiculares, los intendentes y concejales deben adquirir sus unidades en otras localidades distintas a la que administran.
- Y donde adquirió la nueva flota?
- En Concesionaria García, de Merlo.
- Un buen amigo suyo, no?
- Qué insinúa
- Nada, nada. Veo que los nuevos ingresos han servido para cosas muy útiles. Pero las luces de mi calle siguen apagadas…
- Bueno, al grano  Pérez. Usted pide una excepción y yo no puedo otorgársela por limitaciones legales. A menos que…
- ¿?
- A menos que… colabore, digamos, con nuestro Partido. Como sabrá, se acercan las elecciones y vamos a necesitar fondos para propaganda
- ¿Y?
- Que si usted nos compra un bono de adhesión de 2,000 dólares veremos la forma de reunir al Concejo Deliberante y votar en forma extraordinaria una excepción que lo exceptúe del pago de ciertas tasas.
- Mmm..., déjeme pensarlo
No se cómo terminó el asunto, pero no importa. Lo peor pasó después.
Don Carlos Escalante, ganadero de la zona comentó en el Club Social que por invertir en la instalación de una fábrica de chacinado la Municipalidad le exigía una Tasa de Radicación de 10,000 dólares. Calculó que entre esa tasa anual y el resto- sumado a los impuestos provinciales y nacionales- la inversión dejaba de ser redituable. Habló con el Intendente de Cañuelas y éste le aseguró que no había tal Tasa de Radicación en su municipio y que había un plan de excepción impositiva para los nuevos emprendimientos, así que Don Carlos había decidido trasladar el proyecto a la vecina localidad. Las Heras perdería así una fuente de trabajo para unas 30 personas.
El Intendente Alanisi fue reelecto por el 74% de los votos. En su campaña se destacó una publicidad abundante en carteles, volantes, asados populares y actos al pie del Monumento al Fundador del Movimiento Nacional y Popular…

miércoles, marzo 28, 2012

Historias capitalistas de Las Heras


Introducción

Las Heras es un pueblo de unos cuatro mil habitantes distante a solo 70 kilómetros  Buenos Aires, de “el Centro” como le dicen por allí. Un tren moroso hace tres o cuatro viajes diarios hacia y desde Merlo, donde hay que trasbordar para tomar el tren del trayecto Once-Moreno. Es un tren de una sola vía, por lo cual en Marcos Paz hay que esperar al que viene en dirección contraria para seguir viaje.
Las Heras fue fundada en 1866 y milagrosamente aun conserva muchos rasgos de viejo pueblo pampeano, no invadido aun por la gran ciudad. Como está en una ruta secundaria, la 200, que nace en Merlo y muere en Navarro y la atraviesa un  trencito lento que hace el trayecto Merlo-Lobos, pareciera que los aires de modernidad que se expandieron hacia Pilar y Lujan se han olvidado de Las Heras. Su vecina Cañuelas ya tiene autopista propia. Las Heras no tiene countries, ni canchas de golf o de polo. Su deporte preferido es el pato, en el que sus equipos han tenido cierta figuración nacional.
Hay sí, quintas de fin de semana y veraneo, como la que mi padre compró en 1966, en las afueras del pueblo.
No hay industrias, a excepción de una planta de elaboración de lácteos y algunos talleres. En cierta forma es un lugar idílico, aunque hace un par de años hubo un asalto a la sucursal del Banco de la Nación y un asesinato notorio, de origen pasional.
Nadie cierra con llave ni casas ni autos en Las Heras. Solo se registran robos de sábanas y de bicicletas. La policía se aburre en sus rondas diarias y un cuartel de bomberos hace sonar una estridente alarma cuando algún galpón se incendia. Hay un Club Social- viejo y para la gente de cierta figuración - y el más popular Club Sportsman, con pileta, cancha de básquet y restaurante, atendido en años pasados por una cocinera que después alcanzó gran renombre, una referente de los canales Gourmet. Aprendió allí a trabajar con huevos de campo, gallinas criadas al aire libre y viejas recetas de italianos y vascos, los fundadores del pueblo. Los italianos fueron agricultores y los vascos, tamberos. El tambo es la única actividad económica de cierta importancia allí.
Hay ciertas leyendas en Las Heras: un viejo casco de estancia que perteneció a Rosas, la familia Palacios y don Alfredo visitando el pueblo de vez en cuando. Bar en la plaza, Iglesia, Colegio parroquial, Municipalidad, Club Social, Comisaría y alguna heladería y hasta un boliche bailable bordean la plaza. El Almacén  fue fundado junto al pueblo y aun conserva las viejas instalaciones donde se guardaba grano de maíz, yerba y harina en grandes cajones. Aun es posible ver a paisanos- vestidos con bombacha y boina- comprar tabaco suelto y ginebra en ese viejo mostrador.
Frente a la Estación esta el bar de la Estación con mostrador y espejos de principios del siglo pasado. Hasta la década del ochenta había un servicio local de teléfono, a manivela y con operadoras a las cuales uno le decía “¿me da con el bar de la estación?” . Uno llamaba ahí para que le digan el horario del próximo tren a Merlo. Hasta esos años la electricidad la generaba y vendía una cooperativa, a cargo de un yugoeslavo. Tardó mucho en llegar el agua corriente. En nuestra quinta había agua de pozo hasta los ochenta.
Había baile todos los sábados de verano en el Club Sportsman y los carnavales incluían murgas y comparsas, que venían de Merlo o Marcos Paz.
Algunos trabajan en Buenos Aires y gastan cuatro horas diarias en el viaje de ida y vuelta. Otros prefieren intentar con el comercio, pero muchos terminan emigrando a Buenos Aires.
El pueblo está dividido por la vía férrea y eso condenó a una parte a caer en una evidente decadencia. Mientras la parte norte, la que mira hacia la Ruta 200, tiene los comercios, clubes, edificios públicos, la triste parte sur solo alberga una plaza olvidada y la casa de las siete ventanas, construida hace 140 años, y poco más. Una sutil diferencia hay entre los vecinos de ambos lados: se toleran, pero no se crean demasiados lazos, son extraños.
El pintor Esteban Semino, con su bicicleta y su libreta para dibujar bocetos, amigo de Berni y de Soldi era una presencia infaltable. Con su voz gastada contaba anécdotas de principios de siglo y de la casa de las siete ventanas donde vivía. Fundó un museo de arte local, con sus pinturas y las que le regalaban sus amigos pintores. Incluso una de mi padre está colgada en el museo. Soldi pintó la capilla de un colegio religioso y Berni, alguna vez, estuvo en nuestra quinta.
En la quinta de enfrente vivía un personaje insólito, proveedor de prendas de lana del negocio de mi padre, y gracias al cual conocimos Las Heras y mi padre decidió comprar la quinta. Gino M. Era un yugoeslavo, aunque de estirpe italiana,  con simpatías nazis , gracioso contando anécdotas de la segunda guerra. Lo solía visitar un amable señor, que fue secretario de Mussolini. Se reunían en su quinta militares nacionalistas como Señorans o Rauch y allí conocí a Falú, gloria del folclore nacional. Gino M. era un conspirador nato, amigo de Matera y otros peronistas “de derecha”. Su nombre aparece en algún libro de historia sobre el peronismo y Odessa, la organización nazi encargada de dar refugio a los generales nazis, muchos de los cuales, como se sabe, recalaron en Argentina. Salvo mi padre, quizás víctima del Síndrome de Estocolmo, nadie en nuestra familia lo quería demasiado. Sobre todo mi abuelo, que no podía sacarse de la cabeza que ese señor tan simpático era nazi.
Otro vecino era Silenzi de Stagni, un intelectual nacionalista, ministro del gobierno militar de 1943, experto en temas de minería y petróleo, con el cual era un gusto charlar. Nosotros éramos “los de las quintas”, gente de fines de semana y de largos veraneos, pero confraternizábamos sin problemas con los jóvenes locales. Íbamos a bailar a “La barca” o a boliches de Marcos Paz o Navarro. En el campo, los “barrios” son los distintos pueblos de la zona: Marcos Paz, Navarro, Cañuelas, Lobos, a donde uno llega en auto en media hora. Los sábados a la noche muchos van a otros “barrios” y así nacen romances. No hay aislamiento ni endogamia.
A lo que voy. En ese pueblo casi idílico las cosas son más transparentes y directas, no hay mediación de intelectuales, políticos o periodistas. Los problemas nacen y se resuelven en paz, hay pocos actores sociales, pocas instituciones, la gente se conoce y saluda al caminar y no se sabe que haya habido enfrentamientos aun en las épocas más violentas de nuestra historia.
Por eso me parece el escenario ideal para contar algunas “historias capitalistas”, historias ficticias pero no absurdas sobre cómo funciona el mercado libre en una sociedad más simple, donde todo es más fácil de apreciar.
Para entender ciertas lógicas que en la gran ciudad están oscurecidas por todas las mediaciones que existen. Pasen y vean.

El relato anticapitalista y la realidad

Supongamos que en el pueblo de Las Heras, a una hora de Buenos Aires, hay dos verdulerías. Una “El pulpo capitalista” y otra “ El buen comerciante”.
El primero tiene precios altos, mala calidad de la mercadería y pésima atención. No da fiado, les ladra a los clientes y cierra los fines de semana. El otro tiene precios razonables, excelente calidad y muy buena atención personal.
Según el relato “anticapitalista” habitual, el primero destruirá al “Buen comerciante” y se quedara con todo el mercado.
Es al revés.
En el autentico relato “capitalista” el Pulpo se quedará rápidamente sin clientes porque la gente no es estúpida y sabe orientarse hacia aquel que cumple mejor sus deseos: quiere buena calidad, bajos precios y buena atención.
El relato anticapitalista sugiere que en el capitalismo siempre ganan los malos, cuando la verdad es exactamente la contraria: ¿por qué razón la gente le compraría al malo y no al bueno? No hay ninguna explicación de sentido común que haga que los compradores prefieran perjudicarse y no beneficiarse.
Pero en la novela anticapitalista el malo maniobrará para acabar con su competidor apelando a maniobras extraeconómicas, políticas. Por ejemplo, coimeará al Intendente para que la Municipalidad llene de multas el buen comerciante, le revoque la licencia, etc. Pero ¿qué tiene que ver con el mercado libre este proceder? Nada, eso es  exactamente lo contrario del mercado libre, es la coacción política, el “capitalismo de amigos”, la destrucción de la competencia usando la fuerza.
Otra variante del relato es que ambos comerciantes llegan a un acuerdo y suben los precios y bajan la calidad de común acuerdo: es el dominio absoluto, monopólico, de “la clase burguesa”. Aunque no se entiende bien las razones por las cuales el exitoso buen comerciante prefiera cambiar su política y mimetizarse con su competidor.
Pero supongamos que es así, y en Las Heras no hay ahora cómo conseguir unos duraznos  jugosos y a buen precio. Pero, ¿por qué razones no puede aparecer un tercer comerciante- digamos el empleado del antiguo “buen comerciante”-  y llenar ese nicho, esa demanda insatisfecha, con buena mercadería, buenos precios y buena atención? El trabajó allí, conoce a la clientela y sabe que puede ganar la partida.
Pero no tiene capital. Para el relato “anticapitalista” este tercer actor no conseguirá un préstamo. Pero en una economía de libre mercado existe un mercado de capitales, conformado por inversores que quieren obtener más ganancia por su capital. Entonces el joven empleado va al Banco, o habla con algún conocido y le propone el negocio. Le da una participación porcentual en las ganancias o, simplemente, le abona un interés alto por el préstamo. Obtiene los 30 mil dólares que necesita, alquila y equipa un local, compra mercadería buena en el mercado, hace algo de propaganda e  inaugura por fin “El único buen comerciante”, con lo cual obtiene una alta cuota de mercado y desplaza a sus tramperos competidores.
Para deshacerse de este nuevo competidor solo le queda al “Monopolio” el recurso de usar la fuerza bruta: incendiar su local, obtener apoyo del Intendente: o sea todas cosas que nada tienen que ver con la libertad de mercado sino con la coacción extraeconómica.
Corolario: los anticapitalismos no entienden la libertad de mercado, creen que los capitalistas malos- es decir los que pretenden ganar apelando al apoyo político y a maniobras de coacción violenta- son los que siempre ganan y que no hay posibilidad de deshacerse de esos tipos.
La realidad es otra, como vimos. Si no hay coacción, la gente elegirá al que mejor satisfaga sus necesidades. Pero para que esto se cumpla debe haber un elemento que garantice la libertad de mercado : un sistema judicial y político que impida que se concreten las maniobras de coacción. Por ejemplo, un fiscal o un periodista que investigue la conexión entre el Intendente y “El pulpo capitalista”, logre su procesamiento y la destitución por el Consejo Deliberante. Por donde vemos que la economía libre necesita imprescindiblemente un sistema político, un Estado, que garantice la protección de los honestos y el castigo de los deshonestos.
O sea: libertad de mercado y Estado como administrador de Justicia y monopolio de la fuerza son una pareja inseparable. Ese es el verdadero relato.


Los campesinos marxistas

Pepe y Tito son campesinos muy especiales de Las Heras.  En sus largos inviernos con pocas tareas para realizar se han dedicado, desde hace treinta años, a leer El Capital y otras obras de Carlos Marx. Asisten regularmente a cursos on line sobre marxismo, discuten entre ellos y hasta se animan a escribir en un blog denominado “elmarxismonomorirajamas.blogspot.com”. A veces, forzados por las leyes del capitalismo, del mercado, tienen que hacer tratos económicos, intercambiar bienes, comprarse el uno al otros diversos productos.
Pepe ha tenido este año una extraordinaria cosecha de papas y Tito necesita  papas para alimentar a sus cerdos, ya que esta temporada no ha conseguido a buen precio de alimento para cerdos, especialmente porque la fábrica de galletas que hay en el pueblo ha reducido su producción y tiene poco material de desecho, que es lo  Frans compra para alimentar a sus cerdos.
Pepe, por su parte quiere comprar un cerdo para proveerse de carne y embutidos para el resto del año. Está contento por la buena cosecha de papas que ha tenido y quiere darse un gusto, a él y a su mujer, Anita.
Por lo tanto, le envía un mail a Tito y le propone un trato: intercambiar papas por un cerdo.
-Ok, contesta Tito, no me vendrían mal unas bolsas de papas. Pero ¿Cuántas?
- Tito ¿acaso te olvidas de la sabiduría el Viejo Carlos? Tenemos que intercambiar dos mercancías por el mismo valor, sino habría explotación
- Correcto. Un cerdo por 40 bolsas de papas
Pepe, que era marxista pero no estúpido, contestó rápidamente:
- ¿Cuarenta bolsas? Me parece que has bebido demasiada ginebra, Tito. Creo que veinte estaría muy bien.
- A ver, porque 20 y no 40? Veamos, mi amigo, apliquemos la sabiduría de Marx. Ambas mercancías deben representar el mismo valor, medido en el trabajo socialmente necesario para producir un cerdo y una bolsa de papas. A ver ¿ cual es el trabajo socialmente necesario que aplicaste para cosechar las papas esta temporada?
- Mmm, es un cálculo algo difícil de hacer: Hubo un clima estupendo, unas lluvias adecuadas y, en realidad, no trabajé más tiempo que otros años y obtuve un incremento del 100% de bolsas de papas.
- Para Marx, la naturaleza no crea valor, solo el trabajo socialmente necesario lo crea.
- Bueno, lo único que me puede guiar es que este año las papas bajaron un 10% su precio, justamente porque hubo muy buena cosecha
- Pero eso es un factor cambiante: ¿cual es promedio de trabajo necesario para producir una bolsa de papas? No confundas el vil precio, producto de fluctuaciones capitalistas caprichosas, con el Valor de una mercancía, que surge, insisto, de la cantidad de tiempo que se requiere en promedio para producirla.
- Bueno, hay que calcular que además de la simiente tuve contratar a dos peones para que levanten la cosecha.
- Y cuanto le pagaste por el trabajo?
- Poco, en realidad, ya que eran dos chicos jóvenes, dos turistas suecos que se pagaban su comida trabajando en cosechas. Ya deben estar en Bariloche.
- Bueno, pero tenían que comer y beber
- Sí, les di casa y comida por dos semanas. Y les pagué 10 dólares por día, o sea….14 días por 10 por 2: unos 400 dólares…por 80 bolsas de papas. A unos 5 dólares la bolsa.
- Ok. ¿Y pretendes darme solo 20 bolsas  que te costaron menos de 5 dólares por un hermoso cerdo de 100 kilos?
- Y mi ganancia?
- Me parece que el cerdo eres tu. ¿Acaso no conoces la Ley de la Plusvalía?  Una parte de lo que te costó es para la reproducción de la fuerza de trabajo, y la otra- la que obtengas al venderlo como plus , por encima del costo salarial- es la plusvalía, la explotación: y no quieras explotarme a mi! Me lo tienes que vender por 5 dólares, como mucho, si eres un buen marxista.
- Oye, te olvidas que les di casa y comida
- OK, calcula.
- Y que tuve que darles herramientas para que levanten la cosecha, algunas de las cuales se desgastaron bastante.
- OK, calcula
- Y que tuve que enseñarles a hacer bien el trabajo, para que no arruinen el producto
- OK, calcula
- Y que hace años invierto en tener las mejores simientes, compro las semillas más caras.
- OK, calcula
- Oye, pero ESO (el capital acumulado, el conocimiento, la experiencia, la capacidad empresaria, la de dirigir a un equipo de trabajadores) ESO para Marx no crea valor
- Más vale! Era lo que te estaba diciendo: pretendes explotarme a mí, tu amigo, intentando subir el precio de la papa, que solo te costo 4 dólares la bolsa.
- Oye, no sé para Marx, pero para mi ESO SI CREA VALOR.
- Mmm, revisionismo de la peor calaña:  estas discutiendo el carácter científico de los descubrimientos de Marx! Del principal de ellos: que el valor no lo crea la demanda, sino el tiempo socialmente necesario de trabajo
- Y acaso el mío no es trabajo?
- NO, no y no! El único trabajo que reconoce Marx es el del obrero, no el del empresario, eso no es trabajo! Es un hobby! Un entretenimiento de capitalista!
- Oye, que este entretenimiento me lleva media vida: Que cuando hay mala cosecha paso hambre, que si no aprendo nuevas técnicas tengo magras cosechas, que tengo que comprar herramientas, afrontar mal tiempo o precios de mercado que no me compensan!
- Mm estas quejándote demasiado
- Y te olvidas de la hipoteca que estoy pagando por el campo: mil dólares por mes, que salen de mi “ganancia”. O sea, según Marx, la Naturaleza no genera valor, pero sin mi campo, no habría papas, aunque le pague a los peones. Y no habría papas sin mi trabajo previo de inversión. Y no habría papas si no me dedico a negociar su precio en el mercado, acarrearlas a las ferias, presentarlas de la mejor manera posible, hacerme amigo de los verduleros, adaptarme a los cambiantes gustos de los consumidores- hay centenares de variedades de papa- lo cual implica investigar etc., etc.
- En una palabra, te has transformado en un vil capitalista
- Sabes una cosa Pepe?, creo que Marx jamás visitó una producción de papas, ni ninguna otra industria. Oye, te propongo algo: dejemos de lado por un rato a Marx, estudiémoslo, que no deja de ser un gran escritor, pero no nos sirve para resolver nuestros asuntos. Escucha, ¿deseas mucho esas bolsas de papas?
- Sí, ya te dije que no consigo alimentos para cerdo
- Y cuantas bolsas estarías dispuesto a cambiar por un cerdo?
- Y…cincuenta!
- Estas muy lejos…
- Cuarenta!
- Ya te acercas…
- Treinta!
- Trato hecho!
- Y sin haber calculado el tiempo de trabajo socialmente necesario para producir un cerdo y treinta bolsas de papas!
- Pero no me vas a negar que escribía bien el Viejo…
 

domingo, marzo 25, 2012

Memoria tuerta




Ayer se celebró el Día de la memoria, por el aniversario del golpe militar de 1976.
Creo que en vez de promover una memoria crítica y totalizadora, se pretende una memoria tuerta, limitada y facciosa.
Un memoria “total” debería incluir:

-La instalación de la tortura como método durante el gobierno militar de Uriburu
- Su continuación y extensión durante el  Gobierno militar de 1943-46 y durante el primer gobierno de Perón (1946-1955).  Perón crea la Sección Especial, en la Comisaria 8º, a cargo de Lombilla y Amoresano, con el concurso entusiasta de los hermanos Cardozo. Centenares de estudiantes, sindicalistas, políticos opositores pasaron por esa comisaría y otras sufriendo tortura con picana. “A mi en la época de Perón me metieron mucha picana y mucha cárcel. Porque peleaba, organizaba grupos.”(Juan Ovidio Zabala, entrevistado por mí). “Era tortura o golpiza?, le pregunto a Milo Gibaja, torturado en 1952-    “Picana eléctrica- me contesta-  Ahí no me pegaron trompadas. Estábamos los cuatro juntos. Nos sacan de a uno, con los ojos vendados y te hacen recorrer en camino con subidas y bajadas para despistarnos, aunque seguíamos en la misma habitación. Nos ponen desnudos en una mesa, con un anillo en el dedo. Nos hacen preguntas. Uno trataba de mantener la inteligencia, que es lo único que los desmorona a esta gente. La tortura  consistió en pasar la maquinita desde los pies a la garganta, en los genitales, que son la parte preferida de ellos, realmente el dolor es bravo, es bravo, pero yo conservé la sangre fría Se toleraba, se toleraba. Uno gritaba como un marrano, una cosa espantosa. Pero bueno, fue una noche: no se cuanto tiempo pasó porque uno pierde la noción del tiempo. Pero a mi me la pasaron cinco o seis veces por todo el cuerpo. Mientras, paraban, te preguntaban, seguían, etc. Yo salía de un ataque de asma. Era asmático. “Y con ese físico sos terrorista  vos?” me preguntaban.”

- La represión en esa época fue ordenada por la Orden Secreta, de 1952, cuyas partes más interesantes son estas: “ El objetivo inicial del adversario sería un atentado personal al Presidente de la Nación” “[En ese caso] Se ordena contestar con miles de atentados”“ Se han confeccionado listas de objetivos, de locales y organizaciones extranjeras enemigas de nuestro gobierno que actúan en común con los complotados y de personas opositoras , que deben ser suprimidas sin más , en caso de atentado al Excmo. Señor Presidente de la Nación”“Las mencionadas listas, donde figuran domicilio y teléfono van agregadas como anexo a las disposiciones especiales (…) Se organizará también el ataque y destrucción de las mencionadas organizaciones enemigas y las operaciones punitivas contra los dirigentes de las mismas”
“ Si la lucha psicológica opositora es efectuada escudándose en el anonimato, ya sea por llamadas telefónicas, cartas, panfletos, volantes, etc. , el afectado llevará este hecho a conocimiento del Servicios de Informaciones de la dependencia u organización a que pertenezca”
“ Extremar, organizar y establecer la vigilancia sobre el personal de la Administración Pública sindicado como opositor o indeciso(…) llevar un registro donde se anoten minuciosamente los antecedentes, tendencias ideológicas de cada funcionario y empleado [ el individualizado] debe ser radiado de inmediato del servicio”
“ Solamente deben tener puestos de responsabilidad y directrices los funcionarios, jefes y oficiales de probada adhesión y lealtad al Gobierno Justicialista”
- Algunas perlas: Incendio del Jockey Club, la Casa del  Pueblo socialista, el Comité del radicalismo, incendio de la Curia y varias iglesias históricas,  represión a los sindicalistas ferroviarios, con dos mil cesanteados, y centenares torturados, represión de las telefonistas, torturadas y encarceladas, prohibición del ingreso de judíos refugiados, sobrevivientes del Holocausto, permiso de entrada de criminales nazis, incluyendo a Mengele, Eichman, el croata Ante Pavelic y miles más, represión a homosexuales, matanza de mil Pilagaes por la Gendarmería en 1947, etc.
- Entre 1970 y 1976 los grupos guerrilleros de izquierda (ERP, Montoneros) y de derecha (Triple A, CGU) asesinaron a unas 1500 personas. Desaparecieron decenas de personas durante el gobierno de Isabel Perón.
- El asesinato de Aramburu por los Montoneros en 1970 abre la etapa más violenta. Tuvo protección política del ala nacionalista del ejercito (Señorans, Imaz, Fonseca) quienes se habían juramentado en el entierro de Lonardi a vengarse de Aramburu.
- En Ezeiza se escenifica el enfrentamiento violento entre la izquierda y la derecha peronista. El encargado de la Seguridad es Osinde, uno de los que organizó en 1955 la quema de las Iglesias
- Perón firma un decreto, en 1974, ordenando la represión cruenta a los guerrilleros, que acababan de asaltar un cuartel en Azul y sienta las bases para la creación de la Triple A

Estos antecedentes no opacan ni minimizan el horror de la dictadura y sus miles de desaparecidos. Simplemente indican el contexto histórico que antecedió y explica la locura homicida de la Junta. Olvidarlos, pasarlos por alto es hacer memoria tuerta, sesgada, limitada, mentirosa.


lunes, marzo 05, 2012

El cofre judío de Evita




Cuenta Enrique Krauze en su libro Redentores, que al hacer un arqueo de los bienes personales de Eva Perón apareció un pequeño cofre, una caja metálica donde se guardan joyas. Tenía una particularidad: en su tapa había una Estrella de David cincelada.
Indudablemente era un “objeto judío”, una posesión de alguna familia judía asesinada y esquilmada por las tropas alemanas. Seguramente pasó a formar parte de las colecciones que los jerarcas nazis acumulaban y que incluían obras de arte, joyas, y otros bienes caros y escasos.
¿Cómo llegó Evita a ser “dueña” del cofre judío?
Resolver ese misterio es imposible. Dar fe de ese testimonio es como descorrer el velo de una verdad oculta y siniestra: que buena parte del tesoro nazi fue “cobrado” por el matrimonio Perón para habilitar y facilitar el refugio de los ochenta mil nazis que se instalaron en Argentina, operación que contó con el apoyo de la Iglesia, la  que aportó su red de instituciones y la posibilidad de fraguar actas de bautismo.
Es tan horrible esta verdad, que preferimos ignorarla y dejarla morir en el olvido. Pero a mi me sigue doliendo la espina clavada en mi mente: ¿y si Evita viajó a Suiza para hacer tramites relacionados con cuentas secretas? ¿ Y si finalmente fueran verdad las olvidadas acusaciones de Evita como “agente nazi”? ¿Por qué razones el secretario privado de Perón era hijo de un alto funcionario nazi? ¿Por qué razones Argentina escondió al criminal croata Ante Pavelic, autor de al menos ochocientos mil asesinatos?¿Se conoce alguna declaración de Perón o de Evita condenando el holocausto de los judíos europeos? ¿Por qué en épocas de Perón los judíos refugiados no eran admitidos y se rechazaba su ingreso legal al país? ¿Quién le regaló ese cofre judío a Evita? Demasiadas preguntas inquietantes.

sábado, marzo 03, 2012

Octavio




El libro Redentores, de Enrique Krauze, es un pequeño milagro de sabiduría, un obligado camino para el que quiera entender a nuestra América, la del Che, Perón, Chávez o Martí. Se trata de doce biografías de personajes que encarnaron poderosas ideas, que movilizaron nuestra América durante un siglo.
Ante todo, se entiende gracias a Krauze la raíz del nacionalismo hispanoamericano, no ya la basada en viejo catolicismo de la Colonia, sino mixturado con ansias de libertad y democracia. Latinoamérica del siglo XX se alza como la contrafigura de Estados Unidos, el enemigo perfecto. Más que indagar sobre nuestra matriz colonial, como Juan García hace en “La ciudad indiana”, la generación de ruptura con el ideario liberal abraza el antiamericanismo como la bandera que justificaría una “nueva América”. Esta desmesura nos empantanó en un lodazal del cual aun cuesta salir.
La figura clave es Octavio Paz. Entender al poeta mexicano, a su transito desde la Revolución a la Democracia es comprender el desgarro de todos los que intentan salirse del Mito y entrar en la historia, en la simple historia.
Octavio Paz fue el poeta de la Revolución, el poeta de la República española en guerra con el fascismo, la figura central de la izquierda cultural hispanoamericana. Hijo de un revolucionario zapatista y nieto de un liberal que ayudó a fundar el México moderno, recogió ese legado con su genio poético y lo llevó a una altura desconocida.
Pero por debajo de su entusiasmo marxista y revolucionario, Paz comenzó a entrever, a atisbar como a través de la bruma que las cosas no eran tan hermosas en el campo revolucionario. Fue un asomarse muy paulatino, que duró décadas y que lo hizo escribir: “Cobarde, nunca vi el mal de frente”.
Un punto de inflexión fue el Congreso de Escritores en España, 1938 que repudió a Guide por las críticas a Stalin que vertió después de su visita a la URSS. Paz, calló, llevado por la corriente negadora, la entusiasta claque intelectual que aplaudía a Stalin y se negaba a ver sus crímenes.
Luego fue el asesinato de Trotski. Calló y se quedó pensando. Luego, la invasión a Hungría, los relatos de Solyenitsin… hasta que al fin sobreviene la iluminación final: su conversación con Brodsky , un sobreviviente del Gulag, que le relató, durante horas, los detalles de la represión a intelectuales disidentes en la Rusia de Stalin.
El poeta de la Revolución supo de pronto que la Revolución  “ ha sido la gran Diosa, las Amada eterna y la gran Puta de poetas y novelistas”. Ese Mito que los mantenía despiertos y vivos.
“ Alma no tuvo Stalin: tuvo historia / Deshabitado mariscal sin cara, servidor de la nada”. Supo que durante décadas los intelectuales latinoamericanos se habían dedicado a darle cara a quien no la tiene, darle Historia a quien no la merece. Recibió el desprecio de Neruda por gritar que el Rey estaba desnudo.
En definitiva, supo que Stalin era el desemboque de la Revolución, el mal disfrazado de esperanza. Creyó por algún instante en Trotski, pero pronto supo que era el que había militarizado a la clase obrera rusa. Se aferró a Lenin, pero se dio cuenta de que el creador de la Cheka fue solo un anticipo de Stalin. No se atrevió a llegar hasta Marx buscando la raíz del mal…pero su lectura de los nuevos filósofos franceses , como Bernard Henry Levy, lo llevaban a esa conclusión que íntimamente rechazaba: que la matriz del mal estaba en Marx.
Condenó la invasión a Checoslovaquia, la burocracia caudillesca de Castro, la locura nihilista del Che, las matanzas de Mao. Pero no abjuró de su fe en el socialismo. Reaprendió lo esencial: que la Democracia no es “formal”, “burguesa”, sino, simplemente Democracia, el mecanismo de la libertad política.
Es patético ver como nunca pudo hacer lo que finalmente pidió, la gran síntesis entre liberalismo y socialismo. Nunca entendió que no hay libertad política sin libertad de mercado. No leyó a Hayek.
Pero su lucha, la que le valió el repudio y la condena de la izquierda latinoamericana a él, justamente a él, al poeta de la Revolución, es una página humana estupenda. La verdad se impone aun a quienes han mamado, inocentes, del  Mito. Puede costar media vida, pero los decentes, como Octavio Paz pueden ver al fin la verdad, pueden pedir perdón por haber callado.

miércoles, febrero 29, 2012

La economía nacional



La «volkswirtschaft» , la economía nacional, es como bien dice Von Mises un término alemán intraducible que implica toda una concepción del mundo. Obviamente se refiere a considerar la nación como el marco que estructura la política y la economía. Pero va más allá, ya que implica un “deber”, una “moral” que antepone el interés nacional a cualquier otra consideración. Fue puesta en marcha por Bismark y alcanzó su cenit con Hitler, pero esta inscripta en el inconciente de todos los políticos del mundo, de cualquier mundo.
Para esta concepción no existen los individuos, sino las naciones. Los sujetos de la economía no son individuos que toman decisiones, sino Estados que se protegen del hostil exterior, cerrando todo lo que se pueda las fronteras, oponiéndose a las transacciones libres que puedan tener lugar entre gentes de distintos países.
Inventan un consumidor ideal, nacionalista, que preferirá pagar más y obtener menos comprando en empresas de su país y rechazando mejores productos o más baratos provenientes del exterior.
Para esta concepción el ideal sería el autoabastecimiento. Requieren para ellos grandes territorios llenos de recursos: si no los tienen los consiguen por la fuerza.
Un país debería producir todo, desde acero hasta computadores, muebles o zapatos. Sería la única manera de rendir homenaje al “ser nacional”.
Obviamente las cosas no empiezan ni terminan en la economía. Se debería consumir solo literatura o cine nacional, escuchar música folklórica y vestir trajes regionales. La política debería ser estrictamente nacional, sin rasgos cosmopolitas: partidos propios, fuera de toda “internacional” que los agrupe, pensadores nacionales. Hasta religión nacional, en el extremo.
Todos los extranjeros son sospechosos. Todas las minorías, miradas con recelo. Gitanos, judíos o árabes son admitidos a regañadientes, tolerados, simplemente.
Se combaten las lenguas regionales, los dialectos o las expresiones que escapan a la tradición nacional.
En América latina se incluye en lo nacional solo a los viejos españoles y criollos y, especialmente, a los aborígenes. Los inmigrantes europeos, que llegaron por oleadas hacia finales del siglo XIX son apenas soportados. Sus hijos- de apellidos italianos o judíos- deben aprender rápidamente a mimetizarse con “la raza” (otro concepto bien nacional, “el día de la raza” se denominó al 12 de octubre).
Surgen así desesperados intentos de ocultar un origen no-nacional y esos hijos de inmigrantes aprenden rápidamente a despreciar el país de sus abuelos y a amar lo  telúrico.
Todos los políticos, sin excepción, abrevan de esta tradición. Todos festejan la nación, como espacio que contiene a todo, y algunos hasta de vanaglorian de no saber hablar inglés.
En estos días, la Argentina ha dado algunas muestras de su adhesión incondicional al concepto de «volkswirtschaft». Un Secretario de Comercio que impide la importación libre, trabando no “el consumo” sino, lo que es más grave, la producción argentina o una ministra que nos pide a los ciudadanos y empresarios que “no compremos productos ingleses”. O sea, las decisiones  individuales, basadas en el legítimo interés de obtener beneficios, de comprar lo que sea mejor o más barato, donde sea, se transforman en un acto de traición a la Patria. Se empieza con “la sugerencia”. Se seguirá con sanciones al que no cumpla con su “deber patriótico”
Este asfixiante clima - a contramano del fenómeno universal de la Web mediante el cual nos conectamos con gente de cualquier nacionalidad-  es una expresión lastimosa y elemental de la “idea nacional” que este Gobierno, como tantos otros, ha transformado en una filosofía cotidiana. De allí al culto al “amado Líder nacional”, es solo cuestión de grado.

miércoles, febrero 15, 2012

Sacandose la careta



Sabemos que el antisemitismo es multiforme. Puede acusar a los judíos de ser subhumanos, o de ser demasiado inteligentes, de inventar el capitalismo, o de inventar el comunismo. De ser como nazis con los palestinos, de ser fundamentalistas religiosos, de querer atacar a Iran , de dominar los medios, las finanzas, el espectáculo, la literatura, la música, la ciencia. De tener demasiados premios Nobel, de inventar armas secretas, de manipular a los gobiernos a su favor. Detrás de cada exceso o injusticia, el antisemita siempre encuentra a un judío.
Lo que no explican los antisemitas es como los judíos , teniendo tanto poder, hayan sufrido tantos exterminios, desde las Cruzadas, que ensayaban matando judíos antes de llegar a Jerusalén en manos islámicas; la Peste Negra de 1348 – la mitad de los judíos europeos asesinados- ; las masacres españolas de 1391 -50 mil asesinados- ; las expulsiones de Inglaterra, Francia y España; los pogroms zaristas; los 150,000 judíos asesinados por el Ejercito Blanco en Rusia; el holocausto nazi; las campañas antisemitas de Stalin; el acoso árabe desde 1947; la bomba en la Embajada de Israel en Argentina; la bomba en la AMIA, etc.
La derecha  siempre fue muy clara respecto de los judíos: eran el pueblo que desconoció a Jesús, el que lleno al mundo del vicio capitalista, el que inventó la democracia para corroer el orden medieval, el enemigo a vencer.
La izquierda nunca tuvo demasiada simpatía por los judíos, desde la “Cuestión Judía”, libelo en el que Marx afirma que “el unico Dios de los judíos es el dinero”, hasta la popular identificación de judío= capitalista. Sin embargo los principales cuadros de la izquierda fueron judíos, esperanzados en que la liberación de la humanidad de las cadenas implicaría la liberación de los judíos de sus propias cadenas. Participaron activamente en la Revolución Rusa, al punto que surgió una nueva identificación: Bolchevique= judío, idea especialmente utilizada por Hitler.
Israel significó la ruptura definitiva entre izquierda y judaísmo: la URSS, Cuba, China siempre condenaron a Israel y apoyaron activamente a los palestinos. De allí surgió la ultima identificación: Israel=Nazis.
El populismo lainoamericano- tributario tanto del fascismo como del socialismo- siempre ha hecho activa campaña contra Israel. Pero nunca se animó a atacar “a los judíos”. Por el contrario, hasta se declara opositor al antisemitismo.
Pero ahora ha surgido una novedad que va aponer todo blanco sobre negro.
El candidato opositor a Hugo Chávez, Henrique Capriles Radonski es un judío.
Esta condición personal suya ya se ha convertido en eje de la campaña sucia del chavismo contra el oponente.
Como se lee en un editorial de la prensa chavista, “Nuestro enemigo es el sionismo, representado por Capriles”. “El sionismo maneja el 80% de la economía mundial”, etc.
La vieja calumnia del Poder Judío- tan excelentemente divulgada por los “Protocolos de los Sabios de Sion”, una creación de la policía zarista- a fin revive en Venezuela.
Venezuela o Judíos es la consigna; Socialismo o Sionismo; Patria o Cosmopolitismo; Haga patria, no vote a un judío.
Por fin las cosas estarán claras. Se caen todas las caretas: antisionismo es antisemitismo.
Se apelará a la extensa literatura panfletaria antisemita para intentar destruir a Capriles. Se tocarán todas las cuerdas: capitalistas, dueños de la economía, explotadores del Tercer Mundo, asesinos de árabes, nazis, racistas, antipatriotas, conspirativos.
El Socialismo del siglo XXI se enfrentará al fin con el Enemigo Judío. Será una batalla épica.
 ¿Qué dirán los tantos judíos simpatizantes del chavismo: los Feinmann, Verbitsky, tantos progresistas que reprueban el Holocausto, pero se niegan a creer que el antisionismo es antisemitismo?

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