sábado, octubre 22, 2005

Reediciones

El Blog avanza y los artículos anteriores van entrando en un tunel hasta que desaparecen. Cada tanto los rescato del olvido: se lo merecen.



Auschwitz: motivos para la memoria


Una recorrida por los foros de la web y los textos de diversos sites, me ha hecho reflexionar seriamente sobre el error en que viví hasta ahora.
Yo creía, ingenuamente, que se había cometido una tremenda injusticia contra los judíos durante la segunda guerra. Y creía que dicha injusticia la había cometido el régimen nazi y, debo confesarlo, creía también que dicha injusticia fue…comprendida, ¿avalada? por alguna parte del pueblo alemán. Esto último siempre revulsionó mi conciencia democrática, por que hasta cierto punto esto suponía una agresión, una acusación a una comunidad, un pueblo, exactamente lo mismo que yo condenaba en el caso de la matanza al pueblo judío. ¿No estaba yo matando al pueblo alemán al acusarlo de complicidad con el exterminio a los judíos? ¿No era yo, no en acto aunque si en potencia un exterminador, un antigermánico, un propiciador de la “solución final al problema…alemán”?
Es por eso que, cautamente, guardaba esos sentimientos.
Lo innegable para mi era que un régimen político, el nacional-socialismo, había imaginado, planeado, ejecutado y ocultado la más cruel, masiva y discriminada matanza de la Historia. Un plan siniestro que condenaba a la muerte por gas, fuego, hambre, frío o fusilamiento y por el solo hecho de pertenecer a una etnia, a todos sus miembros: hombres, mujeres, ancianos, niños, enfermos o sanos, locos o cuerdos, buenos o malos.
Una afrenta que la Humanidad no perdonaría jamás.

Qué equivocado estaba, por Dios!
En realidad las cosas no fueron así, las cosas nunca son fáciles ni claras, ni evidentes, nos insinúan ahora los bienpensantes.

Primero. ¿Existió tal masacre? Me dicen que es casi un invento, un imposible técnico: dilapidar tantos recursos en un plan tan inútil para la marcha de la guerra de Alemania contra los aliados. Exageraciones creíbles porque, en efecto, los judíos habían sido objeto real de persecución en la Alemania de la preguerra y no gozaban de la simpatía del régimen. Pero de ahí a pensar en un plan de exterminio, hombre!...
Lindo argumento. Casi lo compro. Me imagino así a todos los primos de mis padres y sus hijos y nietos vivos, felices, en algún lugar de Ucrania o de Moldavia, algunos llamándose quizás como yo, Stefan Lijalad o Carl Mordcovsky. Decenas de familiares desconocidos pululan en Europa del Este ingenuamente, sin saber lo preocupados que estamos los primos americanos por su suerte. Algo tontos los tipos ¿no? Pudieron habernos avisado ( “Estamos bien, vivos, todas mentiras aliadas…”), pero seguramente perdieron la agenda con los teléfonos.


Segundo. Si realmente ocurrió,¿ por qué exactamente debe ser condenado el régimen nazi? Muchos ven la cuestión desde un punto de vista diferente. Veamos.
Todo crimen es condenable, incluyendo el que cometieron los judíos asesinando a Cristo, o los que cometen a diario contra los palestinos.
Toda muerte, todo asesinato es condenable, sigue el argumento, independientemente de la cantidad de víctimas. En ese sentido, los asesinatos nazis son tan condenables como cualquier matanza (los asesinatos de los norteamericanos contra los indios, de los holandeses contra los indonesios o , nuevamente, la de judíos a árabes).
Toda muerte violenta es igualmente condenable: por ejemplo la que cometen millones de mujeres abortando.
En fin, no hay nada especial en el exterminio a los judíos que organizaron los nazis; forma parte del aciago patrimonio de la humanidad.
Por otra parte, los judíos asesinando a palestinos no se diferencian en nada de sus victimarios de ayer, así que TODOS ESTAMOS A MANO. Lamentable lo de Auschwitz, pero no muy distinto a Sabra y Chatila.

Ni la cantidad de víctimas ni los motivos son, entonces, argumentos válidos para condenar a los nazis.

¿Será posible, interrogo yo tímidamente entonces, condenar el método?: ¿No parece especialmente cruel tomar a un grupo de familias, por ejemplo, de la comunidad judía romana, en 1944, separar a hombres de mujeres y niños, meterlos en vagones de carga sin ventilación; hacer que sus excrementos se acumulen los cinco días de viaje; bajarlos en una estación gritándoles órdenes en un idioma incomprensible; separar a los que bajan en viejos y enfermos, y hombres sanos; llevar a estos últimos a hangares de desinfección, marcarlos, raparlos y mandarlos a sus cuchetas, mientras sus mujeres y niños no sufren ninguna de esas vejaciones sino que son introducidos sin mayores explicaciones en unos baños públicos para darles una ducha de desinfección, que termina con sus gritos bajo la lluvia de gas que sale de los grifos? ¿No hay algo DISTINTO, esencialmente prehumano o extrahumano en el sistema, en su planificación meticulosa? (Imaginemos al ingeniero encargado del diseño de las duchas, al químico buscando la fórmula del gas que más rápido acabe la escena de las duchas, a los constructores pensando en el modo más veloz de deshacerse de cientos de cadáveres, en fin). ¿No hay algo parecido al mal absoluto en el reciclaje de los muertos: pelos para hacer colchones, grasa humana para jabones, dientes de oro para el Tesoro del Reichbank?


Son estas, claro, solo preguntas de un ignorante de los vientos que corren.
Cada pueblo- nos insinúan- tiene modos de expresión y defensa de sus valores. El liderazgo nazi interpretó que el sentir de su pueblo era la limpieza étnica de Europa y ejecutó ese deseo oculto de generaciones germánicas. En un contexto como ese: ¿podemos juzgar a Hitler con nuestros valores de occidentales actuales?
“¿Y por qué vamos a hacerle (nos grita Izquierda Unida de España) el juego a los sionistas imperialistas masacradores de los palestinos? Que conmemoren “ellos” los sesenta años de la liberación de Auschwitz.”

Guau. Confieso que estos argumentos me dejan casi sin palabras para contrarrestarlos. Suenan casi ciertos. El problema es que son tan inmorales como sus autores, divulgadores, exégetas o promotores. Condenan al ser humano a un destino letal, amargo, seco como las órdenes de un Kapo del Lander, un destino que no vale la pena ni imaginar. Ocultan un cocodrilo enorme y cruel detrás de decenas de pequeños cerdos y nos dicen: “¿ven? Somos todos iguales! Que vamos a hacer, quizás algún día el Hombre mejore…Mientras tanto no les quitemos a los neonazis el derecho a la libre expresión. Y que los judíos dejen de rascarse la herida, porque, como dice Saramago, “YA no les tenemos más simpatía por lo que les pasó”

Qué tonto, yo.
Sigo creyendo que Auschwitz no es una anécdota cruel, un exceso, el caso extremo de una conducta común y habitual. Creo que fue un resultado de dos mil años de prédica antijudía desde el púlpito, de cientos de años de consolidación de una cultura xenófoba en la Alemania “antiliberal”, nacionalista y conservadora; de cien años de búsquedas de “soluciones finales al problema judío”, de cincuenta de los siempre populares “Protocolos de los sabios de Sión”; y por último creo que Auschwitz fue producto de una decisión implementada por el movimiento “ nacional y popular ” germánico, con apoyo del pueblo en su conjunto, en un delirante ejercicio de crueldad masiva, eficiencia e hipocresía.
Recordar sin pausa, siempre, como una letanía el horror nazi no es hacer el juego a ningún otro horror: es prevenirse permanente y constantemente, saber señalar que donde no hay límites, la conciencia civilizada debe ponerlos; saber que un pueblo puede asesinar a otro, que un niño puede ser convertido en jabón en nombre del interés de una nación, religión, raza o ideología.
Auschwitz nos obliga a repensar los límites de lo humano, ni más ni menos. Auschwitz no "le pasó a los judíos" como pretende Saramago: nos pasó a todos.
Creo, para terminar, que hay valores universales y que estos valores no pueden ser suspendidos por causas ideológicas, por razones de estado o “para defender la Revolución”.
Creo en la vieja -¡ oh ingenuo!- Declaración de Derechos del Hombre de 1789 porque creo en el Hombre, como proyecto. No creo que sea un ser absurdo que vino a matar o morir en Auschwitz, o en un Gulag, un campo de muerte de Pol Pot, en Bagdad o en las hogueras de la Inquisición, en las Torres gemelas, o en un campo de refugiados de Gaza .
Vino a ser un pequeño dios, un creador de vida - hijos, ideas, bienes-, un constructor de cada instante de su paso por la vida, angustiado siempre por la muerte que le espera al final del camino, pero aun así con fuerzas para el optimismo.
Ideas antiguas las mías.



Sr. Saramago:

Me gustaría lograr su simpatía. Ahora que usted ha declarado que “los judíos ya no merecen simpatía por lo que les pasó”, me pregunto cómo puedo hacer para lograr nuevamente su agrado. Qué puedo hacer señor Saramago. Me pregunto si mis hijas, medio judías ellas, tienen al menos la mitad de su simpatía. O si mi sobrina nieta, que solo tiene un 38 % de sangre judía merece o no su simpatía, Don Saramago. Que le digo a mi mamá, señor. Ella es 100% judía: 100% culpable, por lo tanto. Que mala eres mamá. Tu padre, ese socialista rumano, sastre, ya sabía yo que en algo raro andaba: era judío. Comía semillas de girasol, leía diarios en yiddish, no pronunciaba bien el español: era culpable. Pero, al menos, gozaba aún de la simpatía condicional de Saramago: estaba en los años de gracia, en los sesenta años de gracia que los judios consiguieron merced a los seis millones de muertos, desde 1940 al 2000. Cada millón de judíos asesinados sirvió para sumar diez años de crédito.
Pero se acabó el crédito: game over. Ya no merecemos su simpatía, má, ni la del resto de la Humanidad. Ahora lo dice un premio Nobel.

Sé que somos culpables, porque Usted dice: “YA no merecen simpatía, me agotaron, se me acabó la paciencia; en su momento, se la ganaron porque les pasó algo muy malo, pero no abusen de mi paciencia. YA no los soporto más, YA no merecen mi simpatía. Eran simpáticos porque fueron víctimas. Si no hubieran sido víctimas, no me serían simpáticos. Si quieren seguir gozando de mi simpatía, tienen que convertirse, nuevamente en víctimas. Así me gustan: tranquilos, amedentrados, sufrientes, pacientes, en fila hacia las duchas, así merecen mi simpatía. Ahora, en cambio, si son prepotentes, gritones, discuten, dicen malas palabras, tienen los odios de cualquiera, votan a horrorosos políticos de derecha; si son, simplemente humanos como los griegos, nigerianos, portugueses, los tucumanos o los iraquies: ahí ya se me acaba la simpatía.”

Sé que somos culpables, porque Ud.dice ”lo que les pasó” a los judíos. Es decir, a los judíos europeos de 1940 no le ”hicieron” algo terrible: algo les pasó, es decir, algo anónimo, un accidente quizás (pobre, le pasó de todo, le sucedió, tuvo un accidente, lo gasearon un poco, lo asesinaron levemente).”Algo”: no un plan premeditado, una solución final a un problema de dos mil años, abonada con miles de predicaciones dominicales, cientos de pogroms, expulsiones, discriminaciones, acusaciones, exclusiones, torturas bajo el potro de la Inquisición, humillaciones como el caso Dreyfus, durante veinte siglos, Señor Saramago.”Algo” les pasó: no tuvo obviamente nada que ver con el pueblo alemán, con alguna vieja inquina de los europeos, ni con una enfermedad de la Civilización. No,la matanza fue el extravío de un solitario loco, ayudado por el eficiente Eichmann. Sin que nadie lo supiera, de noche, en el sótano de alguna olvidada granja de Baviera, unos pocos locos mataron a seis millones de judíos (y un millón de gitanos, por añadidura).

Pero, eso es ya, Historia. Basta con esa historia:

“ los judíos arañan sin cesar su propia herida para que no deje de sangrar, para hacerla incurable, y la muestran al mundo como si se tratase de una bandera”(*)

El tema es, Sr. Saramago, que quiero su simpatía, la necesito. ¿Qué tengo que hacer?: por ejemplo declarar solemnemente que no soy sionista. Más aun, declarar que voy a luchar por que se termine el Estado de Israel. Luchar por todos los medios, incluso, por qué no, cometiendo actos heroicos, como volar un ómnibus lleno de familias, o un restorán repleto de oficinistas. Eso. Dígame don Saramago, que tengo que hacer. Usted que lo tiene todo tan claro, que desde su isla maravillosa observa los males del Mundo y cavila posibles soluciones. Necesito su respuesta. Me la puede mandar por email a estebancl@hotmail.com Gracias.

(*)Que malo es uno: podría cambiarse esta frase por- "Las madres de Plaza de Mayo arañan sin cesar su propia herida para que no deje de sangrar", con lo cual el empeño de "olvido" y "amnistía" que pregona Saramago para el Holocausto judío, justifica otros "olvidos", por ejemplo el de nuestro propio holocausto argentino...





El Manifiesto


Se empieza con el Prólogo de Sartre a “Los condenados de la Tierra”, de Fanon, publicado en 1961, y se termina admirando la implosión de las Torres Gemelas en 2001.
Es una línea clara, única, que nace de la belleza y fuerza del texto sartreano (quizás lo mejor que nadie escribió nunca sobre el sentimiento del colonizado frente a la opulenta Europa) , sigue con el propio texto de Fanon santificando la violencia del colonizado y desmontando todo argumento “democrático” por “cómplice” de la dominación colonial, y termina en la admiración a los condenados de la tierra ...convertidos en bombas humanas. Ya alguien ensalzó la estética del terror, admirando el avión engullido por la mega estructura, y vomitado luego en millones de fragmentos en los que se convertían tres mil personas- nuevos desparecidos- ante la mirada del mundo. Un homenaje a la nueva liturgia antiimperialista.

Ese prólogo es el auténtico “Manifiesto Tercermundista”; y tuvo la misma irrefrenable convicción que el originario de 1848, la misma belleza retórica (una enorme operación de seducción política a partir del uso supremo del lenguaje) y, quizás, el mismo efecto político: encantar a generaciones de revolucionarios, juramentarlos a integrarse a una secta de predestinados a salvar (nos), ajenos a cualquier seducción del Poder establecido. Un programa excitante para cualquier joven con energías, odio por los muros de los adultos y tiempo libre para leer los centenares de corolarios que se desprenden de los manifiestos fundantes.

“No hace mucho tiempo, la tierra estaba poblada por dos mil millones de habitantes, es decir, quinientos millones de hombres y mil quinientos millones de indígenas. Los primeros disponían del Verbo, los otros lo tomaban prestado.”
Así comienza el Manifiesto. Y sigue

“Lean a Fanon: comprenderán que en el momento de impotencia, la locura homicida es el inconsciente colectivo de los colonizados (...) el último reducto de su humanidad(...)No es su violencia, es la nuestra, invertida, que crece y los desgarra” .


¿Qué bien que suena esto no? Qué audacia en el lenguaje, qué claridad conceptual, cómo enamoran – excitan- esas palabras: dan ganas de correr y agarrar ahí mismo el cartucho de dinamita para volar algo, de ejercer nuestro “último reducto de Humanidad”, convirtiendo en chatarra y carne quemada los ómnibus del colonizador (o de sus cómplices, o de los colonizados aun no convertidos a la lucha: digamos, de los Chiitas en Irak, o los Sunnitas en Iran, de los tibios, a los cuales hay que volar en sus casamientos, a la salida de la mezquita, con la misma alegría con que destruimos los restoranes de Haifa, o la AMIA de Buenos Aires, o los trenes en Atocha)
(Esto fue escrito el 5 de julio: hoy, 7 de julio hay que agregar a esta lista macabra a Londres, acribillada de cobardes bombas asesinas de inocentes)

Traducimos y actualizamos al filósofo del compromiso:
La furia de Bin Laden no es su furia , no es su violencia; es la violencia impuesta por el Imperio, que se desata aun contra la voluntad del colonizado, para hacer sonar la hora de su humanidad. La furia del hombre-bomba palestino es solo la respuesta a la violencia de los israelíes, y así sucesivamente.
Ya nada le será reprobrado al colonizado desde Sartre-Fanon: ha perdido toda responsabilidad sobre su accionar. Son inimputables, al margen de cualquier juicio, opinión, queja o reclamo: son los Intocables de la nueva liturgia anidada en las facultades de Filosofía y Letras del todo el mundo. Todo lo “malo” que haga de aquí en adelante es el débil reembolso de lo que durante siglos le hemos hecho: Malo Hombre Blanco, nos grita el francés, inaugurando el racismo del siglo XXI cuarenta años antes.



Comunicado publicado hoy, 7 de julio de 2005



"La organización Al-Qaeda para la Jihad en Europa.

En el nombre de Dios, clemente y misericordioso. La paz y la bendición para su Profeta (Mahoma) el Sonriente y el Luchador."

"Alegraos, nación del Islam; alegraos nación de los árabes, ha llegado el momento para vengarnos del gobierno británico cruzado y sionista por las matanzas que comete Gran Bretaña en Irak y Afganistán. Los héroes muyahidines han perpetrado un bendito ataque en Londres, y ahora Gran Bretaña está en llamas por el temor y el susto en el norte, sur, este y oeste (de la ciudad)."

"Habíamos advertido repetidamente al gobierno británico y a su pueblo, y ahora hemos cumplido nuestra promesa y realizado una operación militar bendita en Gran Bretaña después de duros esfuerzos efectuados por los héroes muyahidines que duraron un largo tiempo para garantizar el éxito de la operación. Y todavía advertimos al gobierno de Dinamarca y al de Italia y a todos los gobiernos cruzados (cristianos) que recibirán el mismo castigo si no retiran sus tropas de Irak y Afganistán, así que ya os hemos avisado".




Sartre y Fanon, contentos.

Posdata a artículo previo

PD: Declaraciones de Maradona el lunes 17 de octubre, despues de publicada la nota en mi blog:

“No hablé con Mauricio (Macri), pero leí que está con Duhalde y si es así no lo voto; (Rafael) Bielsa no me transmite nada y la Carrió (Elisa) es impresentable. Kirchner me gusta, pero tiene que demostrar más. Tiene la oportunidad de ser nuestro presidente, como Menem, que después se nos cayó...”

Esta semana, Macri subió 5 puntos y va primero cónodo...quizás gracias al Diego. Pero tendrá que negociar con él de cara al 2007: Ya le marcó el territorio (Duhalde, NO).
Horror

domingo, octubre 09, 2005

El país Fútbol

El Fútbol es la nueva religión de Argentina. Su Mesías, profeta, dios y santo, todo junto, el Diego, renace de sus juegos con la muerte y encabeza esta ofensiva final, made in siglo 21.

Su aliado de siempre, obvio, es el poder (como en 1978, por ejemplo). Ahora el Poder se llama Peronismo (que va por el 75% de rating electoral).
Pero ahora es el fútbol el que coloniza la política, instrumenta a la política porque el centro del poder se ha desplazado.
Y Maradona, al fin, es el sorpresivo destinatario y capitalizador de la consigna “que se vayan todos”: Todos se quedan, pero bañados por la nueva luz, puros, renacidos de la nada como aves fénix , tabulas rasa, vírgenes de la política. Ex gobernadores presidentes, expresidentes que serán senadores, etc. Todos necesitan de Su luz. (Un niguneo del Diego te hunde en el ignominioso 1% de votos, una palmadita, una sonrisa a tiempo,y ya tenes asegurado tu 5% para entrar al Congreso).
Lo veremos en 2007: Maradona Gran Elector.

Los nuevos aliados del Dios Diego: el Rock, la TV.

El Rock que lo presenta de la mano de Bersuit, Piojos, o quien sea como el Redentor, al grito unánime de “el que no salta es inglés”. Porque no vaya a creer que el enemigo acá es la dictadura militar, acá el enemigo es Inglaterra – ese ampuloso pais que inventó el Parlamento y derrotó a los nazis- y su pretensión inadmisible de quejarse por la Mano de Dios.

El Rock ya importó cosas del fútbol : la bengala, el Pogo, el machismo, la pelea, los códigos, los duros contra los blandos, el “no importa la música loco, importa el clima de la tribuna”, una réplica del boquense “jugamos mal, loco, pero que importa, le ganamos a River”. Falta un poco más de homosexualidad reprimida (ese destino natural del machismo de vestuario, de cuartel y de seminario...) y la completamos.

Otra zona de colonización es la tele. Ahí Maradona despliega su nueva condición de Conductor, convocando a la corte universal de famosos al besamanos correspondiente. Le besan la Mano, no cualquier mano. Le aplauden sus confesiones (“Sí, les metí el gol con la mano, se lo merecían, son ladrones”), su extraña y negadora paternidad, en fin, Dios todo lo puede, hacete amigo de Dios.

El Fútbol, entonces, no es instrumento sino eje del poder, del nuevo poder del siglo 21 en Argentina.

¿Que le queda por invadir al fútbol? : la ciencia ( la literatura ya lo está de la mano de tantos escritores que relatan tristes partidos de domingo como si fueran epopeyas libertarias).

Vamo por la ciencia villera-rockera-fubolera, aguante lo microbio

domingo, septiembre 25, 2005

Dejar de fumar: química y sentido

Yo dejé de fumar. Cansado de las apelaciones morales “no fumes, pensá en tu familia”, cansado de la diabolización del tabaco, pensé en cómo salir de la trampa
Al lado, casi en el mismo campo del discurso “moral”, el discurso psi me decía: "es inútil que intentes dejar de fumar si no te sometes a un análisis estructural, radical que desbroce tu sistema de defensas y que además te asegure que no reemplazaras el cigarrillo por algo peor." Guau.

Así, entre la culpa y la idea absurda de que para dejar de fumar necesitaría diez años de cuatro sesiones diarias, apareció la química. Unos parches con nicotina que me permitirían la aventura de dejar de fumar en solo dos meses.
La moral y el psi se unieron para desvalorizar la química. “No, si no resolvés tu conflicto, la química será un simple atajo para evadir tus responsabilidades de adicto. El tema es: ¿Por qué fumás. Que queres demostrar con esa autodestrucción? Dejate de parches y analiza tu vida”.
Así anduve varios años más: había probado los parches, veía que bajaban dramáticamente las ganas de fumar, pero la psicología me quería demostrar que eso no era más que una leve respuesta al placebo, que el mal seguía en mi, duro de matar.

Dejar de fumar, además, implica cambiar las prioridades. Se relaciona con el ”sentido de la vida”. Si consideramos que el mundo es agresivo, que cada llamada de trabajo nos juega enteros o que este problema de hoy determina mi futuro íntegro, entonces prendo el cigarrillo, porque tal gravedad requiere una defensa adicional. El cigarrillo es mi intimidad, mi pequeño peluche, la cosa que me conecta con mis estados personales: una coraza para enfrentar lo de afuera, aquello que me cuestiona.
Creo que si uno encuentra su sentido vital, el para qué está en este mundo, necesita menos corazas personales, menos defensas, menos ositos de peluche con los cuales tranquilizarse.
Pero para el pensamiento Psi, el “sentido de la vida” no tiene sentido, no es una cuestión analizable. Sabemos, nos dice, que la gente no es buena o mala, sino que cumple con el mandato de su neurosis. No encontraras sentido a tu vida desde la neurosis.



Quimica y sentido de la vida

Finalmente derroté al cigarrillo.
Con los parches abortando el deseo químico de las neuronas clamando por las buenas sinapsis provistas por la nicotina.
Y con un nuevo sentido de la vida, para poner las prioridades dadas vuelta. Y con perdón, nada de psicoanálisis. Y desculpabilizarse. Y a no creer más, nunca más, que no hay componentes químicos en las adicciones, que no hay forma de desengancharse porque “uno fuma porque esta mal, pero no esta mal porque fuma” y toda la verborragia “aparentista” del psi: vos no estás bien, aparentas estarlo, porque estas negando tu propia enfermedad.

Ese éxito que obtuve me predispuso para otros éxitos personales. Incluyendo el descubrimiento de mi posibilidad de escribir ficción, publicar y hasta ganar premios literarios.

Ahora , voy por más.

sábado, septiembre 03, 2005

New Santa Fé

Ante la increíble falta de respuesta a la hecatombe de Nueva Orleans, la prueba irrefutable de que se terminó -por fracasado- el modo tradicional de gobernar (esa mezcla analfabeta de simpatía frente a la cámara, apretones de mano y falta de planes); ante un planeta que nos desafía a sobrevivir; ante la banalidad del mal; ante tanto dolor sin mitigación posible; ante todo eso y mucho más, reedito un modesto cuento, escrito pensando en Santa Fé-2003. Quizás sirva para algo, aunque no deba exigirsele eso a una ficción. No sé. Nada sé hoy.



Meteorologías

20 de marzo de 2015

En septiembre de 2014 las lluvias en nuestra ciudad alcanzaron el récord histórico de cien milímetros en un mes, una cifra que duplicó el promedio del presente siglo (para no hablar del seco siglo veinte, cuando los promedios anuales apenas rozaban los doscientos milímetros). El ciclo de lluvias había comenzado en 2003, cuando la ciudad de Santa Fe fue anegada en un cincuenta por ciento y nunca pudo recuperarse.
En 2013 los técnicos de hidrología habían informado al Gobernador sobre la necesidad de reforzar las defensas del norte de nuestra ciudad. El arroyo Totoras amenazaba descargar millones de litros en pocas horas.
El Gobernador Severo Fernández Diez se dirigió entonces al Presidente Savio, solicitando ayuda financiera adicional. Pero, las gestiones que se sucedieron entre ambos gobiernos fueron infructuosas. El Presidente estaba fuertemente afectado por la pérdida de los valles patagónicos debido a la marejada del 2012. Como se recordará, la notoria crecida del nivel del mar por el deshielo de los polos había ya afectado al 30% del territorio nacional para octubre de 2012.
Frente a ese panorama, con el inminente anegamiento de la llanura pampeana al sur de Mar del Plata, al Presidente le quedaba poco tiempo para ocuparse del problema de nuestra ciudad.
Hay que recordar que las marejadas del 2012 habían sido anticipadas por la información satelital y, con presteza, el entonces Gobernador de Chubut- nuestro actual Presidente- organizó un exitoso plan de evacuación. Su capacidad de gestión de la catástrofe lo puso en la carrera presidencial con inmejorables posibilidades.
Por eso, nuestro Gobernador no dudó que Savio acudiría en su ayuda. El Ministro de Catástrofes, Sebastián Ricoll, figura central del Gobierno Savio, fue el encargado de las negociaciones.
Por lo que Fernández Diez comentó a sus asesores más cercanos, el Gobierno nacional era remiso a encarar un plan de obras de contención de riadas: la opinión pública estaba absorta mirando la amenaza del mar y no vería con agrado la idea de destinar fondos a problemas de lluvias interiores. El gran tema era el Mar: su amenaza creciente, la posibilidad de hundirse bajo su furia. Dos millones de residentes se habían desplazado de las costas hacia el interior montañoso. Buenos Aires aun resistía, pero se calculaba que en dos años habría que evacuar.
En este contexto, ¿a quién le importaba que Mendoza se hundiera bajo las lluvias tropicales que anegaban la precordillera, desde Jujuy hasta Neuquén?

Ahora ya es tarde: escucho el descenso del muro de agua desde los cerros, envío este email y me refugio a esperar lo peor.


5 de abril de 2015

El agua arrasó con prontitud los suburbios, en la parte alta y se precipitó sobre el Centro con irresistible rabia. Nos golpeó, nos inundó, nos humilló, se regocijó diluyendo nuestras casas en la nada, acuando nuestros recuerdos, las fotos de una vida.
A dos semanas de la riada, lejos de apaciguarse, la población permanece en estado de exaltación permanente, intranquila y sin resignarse a su suerte. Multitudes recorren calles y avenidas anegadas buscando los restos de su anterior vida. Se empeñan en reparar licuadoras y pequeños enseres eléctricos, ya muertos para siempre, inútiles, oxidados y llenos de barro maloliente.
Son personas, técnicamente, inexistentes. No solo han perdido sus documentos de identidad: los registros, las oficinas donde se archivaban sus datos, han sido barridas por la misma inundación que se llevó sus papeles. Son parias, imposibilitados de votar, de acogerse a algún plan de socorro, de inscribir a sus hijos en escuelas o entrar a un hospital.
Claro que eso poco importa, en una ciudad donde ya casi no hay más escuelas ni hospitales y donde votar, parece una impostura, un eco de la vida anterior.
La logística se desmorona, la autoridad del Estado se desvanece, el sentido común se altera. Centenares de personas duermen en los techos- ateridas de frío y humedad- solo para defender de supuestos salteadores las cuatro paredes vacías, los muebles diluidos en el barro y los papeles de su vida anterior, deshechos.

Llamamos a la Opinión Pública y al Presidente Savio a que no nos dejen olvidados. Mendoza sabrá devolver la ayuda, cuando la Gran Marejada ataque desde el Este.

16 de abril de 2015

Me llegó la siguiente versión de un diálogo reciente entre el Presidente Oscar Savio y el Gobernador Fernández Diez.
FD: Presidente, no sé realmente porque acepto la llamada. Será en nombre de la vieja amistad
S: Déjese de macanas Fernández, es hora de ponernos a trabajar juntos para sacar las cosas adelante
FD: Hora? Hora era hace seis meses, cuando había tiempo de hacer las obras de contención.
S: No me lo eche más en cara, hombre. De acuerdo, Ricoll se equivocó, me dio informes... incompletos.
FD: Incompletos? Si yo le acerqué todos los informes de Hidrología... mire Savio: yo ya estoy en conversaciones con los chilenos, está claro?
S: Que decís, inconciente?
FD: Lo que oíste. Y estoy al habla con el viejo Rovira en Misiones y Romerito nieto en Salta: nos vamos a la mierda... mejor dicho: te quedas con tu Argentina de mierda: una Pampa hundida en el agua, mientras los “inútiles” del Norte y de Cuyo se van... adonde nos tratan mejor: yo a Chile; Salta y Jujuy a Bolivia; Misiones y Corrientes al Paraguay. Y a la mierda Argentina porá.
S: No te puedo creer, pará la mano, Fernandez. O te mando el ejercito y la aeronáutica juntas, cabrón.
FD. A la tierra de San Martín vas a mandar algo vos...
S: ...Que querés.
FD: Nada, ya es tarde.
S: Poné la cifra que quieras.
FD.OK: 5 mil millones para reconstrucción de Mendoza, mil para obras y un crédito de cien mil por cada familia de porteños que venga para acá escapando de la marejada.
S: No entendiste. Qué querés para vos.
FD: No podrás. Los chilenos me ofrecen algo que no tenés.
S: Maldito seas. Pasarás a la historia como el hombre que dividió la Argentina
FD: O el que le dio salida al Pacífico, ahora que el Atlántico nos inunda.
S: Hay algo que no sabés. Si querés saber, es tu última oportunidad.
FD: ...
S: Estas ahí, Fernández? Escuchá. Tengo informes.
FD: De qué...
S: Vos te crees que el tipo que paró la catástrofe de la Patagonia, el que revolucionó el manejo de poblaciones, el que es Presidente votado por el 56%, vos crees que se queda sentado mientras su país se hunde, boludo? Pajuerano pelotudo? Vos con tu tonada cuyana, que no sabes un carajo de inglés, que no tenes un solo amigo en el Norte y a lo máximo que jugas es a meterme los cuernos con el vecino...Escuchame, es tu ultima oportunidad. Te tiro el título: se acaba el ciclo húmedo.
FD: ¿...?
S: Ahhh picaste, pajarito, picaste no? Sí, confirmado por John Highlenson, el experto de NASA que está en el tema. Intimos somos desde el año 12.
FD: Quiero datos ciertos, Savio, no rumores bolaceros.
S: Te doy ya mismo el fono del gringo, llamalo de mi parte y el te confirma todo: pero ojo, la data real, última, en detalle, solo la comparte con papá, está claro? Con Papito...
FD: Me cansaste, me voy a Santiago esta tarde y cierro...
S: La puta que te parió, Fernández!! Vos y tu chota idea fija. Escuchame, cerremos así, y no se habla más: 2 mil millones para reconstrucción y obras, 50 mil por cada porteñito que se instale por allá, y un regalo para vos por 5 milloncitos, que no está nada mal. Además: información de primera con acceso al gringo de la NASA, un plan estratégico de salida al Pacífico con nuestros amigos trasandinos, El Pacto de Cuyo. Además, los invitamos a Romerito y el viejo Rovira a firmar el Pacto de Fronteras de la Integración con nuestros hermanos latinoamericanos, y todos felices. Se termina el ciclo húmedo, viejo, cambia la meteorología, carajo! Y empieza el frío seco, se termina el deshielo, huijjjaa! Entendés Fernández? Un abrazo, cuyano marmota!
FD: Chau, patagónico insufrible

15 de Mayo de 2015

Con sorpresa, hemos visto a nuestro Gobernador invitar al Presidente Savio a inaugurar el campamento de refugiados que se ha instalado en Zona Sur. No es una obra demasiado importante, como para que se haga presente ni más ni menos que el Primer Mandatario. Se han abrazado ante las cámaras y no parece haber ni una brizna de la tensión que, es público y notorio, los separó en las horas peores de la riada. Se los vio reir (de que se reirán, me pregunto, que cosa simpática le ven a esta realidad?), secretear, y abrazar al mismo niño dos veces seguidas. Han prometido inaugurar próximamente el Hospital de agudos, un barrio de 1000 viviendas y otras obras de infraestructura. Se rumorea un plan de ayuda de mil millones, lo cual parece mucha plata para los cándidos periodistas que se marean con las cifras millonarias, pero que cualquiera sabe que no alcanza más que a cubrir obra menor.
Estuvo presente el Embajador de la República de Chile, siempre presto a dar su ayuda al entrañable Cuyo. Se lo vio al petiso Rovira , que no se entiende qué hace tan lejos de su Misiones, y al Romerito. ¿Qué tendrán los políticos que siempre están donde hay cámaras?

viernes, agosto 26, 2005

ESTUDIOS CIENTÍFICOS

El cerebro del hombre está incapacitado para procesar la voz femenina

La voz de la mujer es mucho más compleja y musical que la del hombre, no tanto por el nivel de la voz, sino por sus ondas. De ahí que para los hombres resulta más difícil de descifrar y requiere de ellos una gran concentración, por lo que les cansa rápidamente.

Estos científicos británicos llegaron a esta conclusión de la siguiente manera: Expusieron a un grupo de hombres a grabaciones de sonido de la voz de doce mujeres y de doce hombres. A continuación analizaron las reacciones en el cerebro de los participantes con ayuda de una tomografía cerebral. Fue entonces cuando descubrieron que la voz de las mujeres activaba células cerebrales diferentes a las que activaba la voz del hombre, y que a la voz de las mujeres reacciona el área del cerebro que procesa el sonido y la música, no el lenguaje.


Tu voz resuena como un canto enamorado
Como campanario en Navidad
Como la melodía fresca de un arroyo

Por eso, cuando me abrumas con argumentaciones,
Me dictas un silogismo o me explicas un teorema
Mi mente oye tu música, pero escapa a tus razones






Científicos de EEUU descubren un fármaco que sustituye al sueño

Tras diversos estudios realizados en monos, científicos de la Wake Forest University of Medicine (EEUU), llegaron a la conclusión de que con un fármaco puede subsanar las carencias de sueño.

Por el momento se llama CX717 y puede ser la panacea para aquellas personas que deban mantenerse despiertos y a pleno rendimiento a pesar de una posible falta de sueño y descanso.

Es un fármaco que han descubierto en la Wake Forest University of Medicine, en Estados Unidos (EEUU), y que, según los científicos autores del hallazgo, "además de mejorar el rendimiento en condiciones normales, el medicamento restablece la funcionalidad que se pierde con la falta de sueño".

El primer interesado en la aplicación masiva del CX/717 es el nieto de Henry Ford, Fred, quien lo quiere para su taller de montaje de bicicletas, en Chappaweequea, Wisconsin.

Allí planea que sus 33 obreros mexicanos trabajen 22 horas diarias, sin desmayo, frescos como recién descansados. Esto le permitiría rebasar la meta de 1000 bicicletas mensuales que en su momento le impuso su famoso abuelo.

Antes de morir, Henry lo había llamado a su lecho.
- Fred, te he desheredado - le dijo-. No tendrás ninguno de mis millones. Pero obtendrás algo más valioso que eso: te contaré mi secreto: el poder para lograr el máximo rendimiento de los obreros. Porque sabrás que el poder gratifica mucho más que el dinero. Dinero lo tiene cualquiera: una viuda afortunada , un tonto hijo de Papá, un político corrupto.
Pero el Poder (y Poder es Dinero, y Prestigio, por añadidura) es para pocos elegidos. Tu eres uno de ellos. Da las gracias a tu abuelo y escúchame.



Fred no debe haber entendido los consejos de su abuelo, porque jamás pudo sobrepasar el nivel de subsistencia mínimo. Hasta que empezó a sobre-explotar mano de obra ilegal de origen mexicano. Ahora, con el nuevo fármaco, el negocio “irá viento en popa”, como le comentó a nuestro cronista.

viernes, agosto 19, 2005

Gaza

Hay que tener coraje. Para reprimir a sus propios compatriotas, expulsarlos con lágrimas en los ojos, con respeto, pero con firmeza, cumpliendo una orden inevitable y sana: devolver territorios a sus dueños.
Creo que nadie lo va a reconocer pero Israel dio una lección única. La lección que nunca dio el PNV respecto de la ETA, que nunca dio Irlanda respecto del IRA, que nunca dio Arafat respecto de Hamas, que nunca dio nadie: contener a los hermanos extremos - hermanos de etnia, de religión o de ideas- sacarlos de sus refugios, ponerlos a resguardo de su propia locura fanática, con respeto, casi con amor, pero con firmeza y con eficiencia.
Seguramente no faltará quien diga, por ejemplo, que es todo un show para la TV. Tampoco faltará el defensor de derechos que diga que el Ejercito Israelí reprimió con excesiva dureza. Nunca faltará nada. La fácil crítica corre a mares por los foros de internet y las columnas diarias.
Por eso vaya este pequeño homenaje al sentido común y a la valentía de Israel.

sábado, agosto 13, 2005

Peronismo y Topología política

No le alcanza, nunca le alcanza. Quiere todo: por izquierda, Evita, como bandera de formaciones piqueteras, en el centro izquierda, el Kirchnerismo con su Frente para La Victoria . Por derecha nos espera Menem y sus recetas dolarizadoras, en el centro Duhalde y su aparato bonaerense. Si quieres ser barón feudal, ahí estan los Saa, Saadi, Romero, Juarez, viejos caudillos rurales.
Puedes ser oficialista, semioficialista, opositor, aliado, compañero, socio, todo lo que tu capacidad de cambio, tu inspiración o tu capricho te dicte lo puedes ser dentro del peronismo. Ser pobre, rico, obrero, desocupado, empresario, intelectual, farandulero.
Para este prodigio de la politica no existe el “afuera”, todo sucede “dentro”: un nuevo objeto topológico, que llama a desarrollar nuevas categorías de análisis.

Como capas geológicas que se han acumulado en los ultimos 60 años, el Peronismo acarrea, da lugar, acepta y ubica el fascismo originario del GOU, la doctrina nacional-sindicalista de José María Maheu, la base sindical-socialista del 17 de octubre, el despliegue pretencioso del Primer Peronismo, el grito desagarrado de Evita despidiéndose, el nacionalismo yrigoyenista de Jauretche, el desarrollismo ucrista, la resistencia, los guerrilleros uturuncos, el nazionalismo de Tacuara, la valentía de cientos de cuadros resistiendo, el neoperonismo sapagiano, el sindicalismo vandorista, el participacionismo en el onganiato, la vanguardia montonera guerrillera, la triple A, el umbandismo lopezrregista, los escarceos socialdemócratas de los ochenta, los intentos golpistas del riquismo, el liberalismo menemista-alsogaraista, el populismo duhadista, la picana policial de Patti, las dinastías feudales de provincias, el tinte centroizquierdista de Kirchner, y así sucesivamente.

¿Cual será “el verdadero” Peronismo? No lo sabremos nunca, porque como en las escrituras, el mensaje reside en las 20 verdades del Justicialismo. Pero, alguien ya lo dijo, la verdad es invisible a los ojos.

lunes, agosto 08, 2005

Sociales versus Exactas-naturales

En una época- siempre, en realidad- los historiadores , los humanistas (los proto científicos sociales) estaban al tanto de la ciencia natural. Sus lecturas incluían –como obligación y desafío- a Darwin, Huxley o a los astrónomos desde Newton en adelante. Sabían de Biología, Geología, Astronomía, modelos de ciencias de las cuales extraían métodos, metáforas, ideas generales.
Pero desde hace décadas los científicos sociales solo miran en el ombligo de “su” ciencia, su único ámbito de polémica, estudio, reflexión. Yo nunca fui invitado en mis años de estudiante de Sociología a leer algo que no sea economía, historia o sociología, como si el conocimiento de lo social no debiera incluir las ciencias naturales, aunque más no fuera para aprender algo de la modestia que abunda allí y escasea por las “sociales” y adyacencias. Lo unico que leímos fue una invasión de lo sociológico en lo cientifico (“La estructura de las Revoluciones Cientificas”, merced al cual nosotros- ignorantes supinos de la ciencia y sus métodos, pusimos en duda la objetividad de la ciencia, bajo el “slogan” : la ciencia es un producto social...y decretamos así el fin del conocimiento objetivo. No, si para modestos, los de “sociales” somos lo máximo...)

Me pregunto, ¿alguno de nosotros ha leído, analizado, comprendido, sabido siquiera, el vuelco copernicano que ha sufrido la teoría de la evolución desde 1975? ¿Hemos escuchado hablar de los descubrimientos de Harry Whittington, divulgados por Stephen Gould? ¿ ¿Sabemos algo de las audacias de la teoría de las cuerdas, de las cosmologías de millones de Universos, de las cuatro dimensiones y una quinta en expansión, de la teoría cognitiva de Maturana? ¿incorporamos la explosión de tecnologías (PC, internet, celulares, y sus infinitas interconexiones y sinergias) al conocimiento social?

No lo creo. Seguimos –siguen, me excuso- retorciendo los discursos de oscuros profesores franceses o alemanes a ver si encuentran alguna pista perdida, mientras temas esenciales, maravillosos mundos de comprensión, de hipótesis, de nuevos mitos posibles, de nuevas formas de ver la naturaleza estallan a su alrededor.
Así como no previeron nada de lo sustancial en política (la explosión soviética, el nuevo fetichismo de la revolución islámica) o la economía ( el capitalismo en China, el peso de Asia, la increible fortaleza del dólar pese a los agoreros) y siguen repitiendo slogans de los sesenta, así se les escapará la comprensión de la realidad que en este siglo estará a cargo- no lo duden- de biólogos como Maturana , paleonteólogos como Gould o cosmólogos como el argentino Maldacena. Ellos tienen la palabra, porque tienen el rigor, la imaginación, el método y la inteligencia –extraordinaria- de la que carece/n/mos los manidos científicos sociales.

domingo, agosto 07, 2005

links semanales

Artículo de Santiago Kovadlov: La AMIA,una causa nacional

Santiago se pregunta algo elemental y básico: ¿por qué se restringe la masacre de la AMIA a un "problema judío"?¿ Acaso no es una "causa nacional", no afectó a la Argentina?
Reducirla a un "problema que les pasó a los judíos" es apartarla de la preocupación central de la sociedad, marginarla .

http://www.lanacion.com.ar/727779


Artículo de Fernando Iglesias, "Ideas: la sinrazón populista"

http://www.lanacion.com.ar/723768



martes, julio 26, 2005

Notable avance científico

Una nueva terapia permite perder 2,3 kilos al mes

Un equipo de científicos del Imperial College de Londres han desarrollado una nueva terapia contra la obesidad, que permite a un individuo perder unos 2,3 kilos al mes.

El tratamiento consiste en una inyección de hormona llamada oxintomodulina, que hace sentir al paciente que su estómago está lleno, por lo que no tiene apetito.
El equipo dirigido por Steve Bloom, profesor de medicina del Imperial College, identificó la hormona tras descubrir que los pacientes que se habían sometido a una operación para reducir el tamaño del estómago como forma de adelgazar producían más oxintomodulina inmediatamente después de la intervención.

Durante el período de ensayos, varios voluntarios se inyectaron una pequeña dosis de esa hormona tres veces al día, siempre treinta minutos antes de cada comida durante un periodo de cuatro semanas mientras que otro grupo recibió un placebo.

Al cabo del mes, los voluntarios del primer grupo habían perdido casi 2,5 kilos y los del segundo, menos de medio kilo.

Los investigadores del Imperial College han logrado demostrar, sin embargo, en animales de laboratorio, que el potencial de la hormona es mucho mayor ya que puede eliminar prácticamente del todo las ganas de comer.


Están en experimentación otros tratamientos similares, pero orientados a otras conductas humanas eventualmente nocivas:

1- La noapoliyinaplus, hormona que quita las ganas de dormir (noches cortas, días mas largos y productivos)

2. La encamatemenosulina, que quita las ganas de fornicar (eficaz remedio contra muchos males: SIDA, adulterios, embarazos no deseados, enamoramientos graves)

3- Nopensulina, que quita las ganas de reflexionar sobre problemas sin solución (eficaz remedio contra las depresiones, angustias y pensamientos no correctos)


Por último está en etapa muy preliminar el desarrollo de una terapia revolucionaria a partir de la chauviditalina. Se trata de perder totalmente el miedo a la Muerte. Con esta terapia se podría matar y morir con la misma facilidad con que se estornuda, con ventajas evidentes (los soldados desembarcarían en territorio enemigo como quien va al shopping, los condenados a muerte se divertirían hasta el último día, lo mismo que los enfermos terminales, etc.) Imaginemos lo genial que hubiera sido tener esta droga en Auschwitz...

Agregado un día después: La naturaleza imita al arte

Este "artículo" fue escrito hace dos días, copiando una nota periodística y agregándole un final ...aterrador.
Ese final, ya existe: al otro día se publicó en La Nación lo que sigue:



La Nación, 27 de julio 2005

NUEVA HIPÓTESIS

PODRÍAN BORRARSE RECUERDOS TRAUMÁTICOS


Piensan en utilizar fármacos comunes


¿Puede una droga de uso común extinguir el trauma asociado con recuerdos dramáticos?

Según Jim Giles, que lanza la pregunta en el número de Nature que se publica hoy, algunos psiquiatras norteamericanos creen que sí. Ellos afirman que los betabloqueantes, ampliamente utilizados para tratar la hipertensión y los problemas cardíacos, interfieren con el modo en que el cerebro almacena los recuerdos. Si se administran estos fármacos en el momento adecuado, sugieren, las víctimas de desorden de estrés postraumático podrían borrar los períodos de pánico que los acosan.

La idea de que los betabloqueantes pueden ayudar a eliminar recuerdos traumáticos se inspiró en descubrimientos realizados durante la última década. Algunas drogas, por ejemplo, pueden interferir en su evocación.

El betabloqueante propanolol es un ejemplo, dice Giles. Bloquea los neurotransmisores involucrados en la fijación de los recuerdos, y diversos estudios hallaron que roedores que aprendieron a temer un tono musical seguido de un shock eléctrico pierden este miedo si se les administra propanolol antes de emitir el sonido.

Según se afirma en Nature, un grupo de psiquiatras neoyorquinos logró hacer lo mismo en seres humanos. Ellos planean enviar su trabajo para publicación en septiembre, pero ya comenzaron a trabajar en una prueba clínica en pacientes con estrés postraumático. Les indican tomar una dosis de propanolol cuando sienten los síntomas característicos de su trastorno, como ritmo cardíaco acelerado o problemas para respirar.

Aunque no existen en la actualidad tratamientos efectivos contra este problema, una terapia de este tipo no deja de presentar aristas controvertidas. Algunos especialistas en salud mental, afirma Giles, dicen que podría prestarse a abusos, por ejemplo si comandantes militares intentaran utilizarlo para insensibilizar a los soldados ante actos terribles. "Si los soldados hicieran algo que causara la muerte de niños, usted querría que recibieran betabloqueantes para que lo hicieran de nuevo?", preguntó Paul McHugh, psiquiatra de la Johns Hopkins University en Baltimore.

sábado, julio 16, 2005

AMIA

Entonces, explotó. De un zarpazo descomunal la bomba expandió miles de fragmentos de material y músculo imbricados, sin perdón ni piedad. La pura materia se deshizo, átomos desperdigados, moléculas desgajadas, células abandonadas, tejidos desgarrados, órganos cercenados, todo en un amasijo irreconocible. Es fea la muerte. Nos devuelve al reino de lo material: se desarman nuestras partes, mostrando que somos un mecanismo eventual, casi milagroso, una casualidad de la evolución, un acto fortuito del algún dios aburrido. Y ahí, en esa masa, solo se reconoce la pura materia de los cuerpos abandonados de impulso de vida. No hay expresión en esos rostros abandonados y solos. Sorpresa quizás. Una última pregunta congelada en la mirada, antes de desarmarse.
Hay que volver a reconstruirlos a la vida, recordando, al menos, sus nombres:

Sivana Alguea, Jorge Antúnez, Moises Arazi, Carlos Avedaño, Yanina Aberbuj, Naum Band, Sebastian Barreiro, David Barriga, Norberto Basiglio, Rebeca Behar, Dora Belgorosky, Favio Barmúdez, Romina Boland, Emiliano Brikman, Gabriel Buttini, Adela Casabé, Paola Czyzewski, Jacobo Chemanuel, Cristián Degtiar, Diego Depirro, Norbeto Díaz, Norberto Dubín, Fiwel Dyjament, Mónica Feldman, Alberto Fernández, Martín Figueroa, Ingrid Finkelchtein, Leonor Finkelchtein, Fabián Furman, Gullermo Galarraga, Tenorio García, José Ginsberg, Cynthia Goldenberg, Andrea Guteman, Leonor Hersalis, Carlos Hilú, Emilia Jakubiec, María Jaworski, Verónica Josch, Carla Josch, Elena Kastika, Esther Klin, León Knorpel, Berta Kozuk, Fernando Kupchik, Agustín Lew, Jesús Lourdes, Andrés Malamud, Gregorio Melman, Ileana Mercovich, Naón Mirochnik, NN, Mónica Nudel, Elías Palti, Germán Parsons, Rosa Perelmuter, Fernando Pérez, Jaime Plaskin, Silvia Portnoy, Olegario Ramírez, Graciela Reisfeld, Roberto Roisman, Raquel Said, Ricardo Said, Rimar Salazar Mendoza, Fabián Schalit, Pablo Schalit, Mauricio Schiber, Nestor Serena, Mirta Strier, Liliana Szwimer, Naum Tenembaum, Juan Terranova, Emilia Berelejis, Manuela Toer, Marta Treibman, Angel Ubfal, Eugenio Vela, Juan Vela, Gustavo Velazquez, Isabel Velazquez, Danilo Villaverde, Julia Wolinski, Rita Worona, Adhemar Zárate.

Asesinados el 18 de julio de 1994, en la AMIA de Buenos Aires. Judíos y cristianos. Argentinos, paraguayos y uruguayos. Jóvenes y viejos.
Sin los pretextos actuales- que terminan culpando de las bombas a las víctimas- el puro odio de imanes y mujaidines, sin causa ni provocación, los mató. El siglo XXI comenzó allí.

jueves, julio 07, 2005

El Manifiesto



Se empieza con el Prólogo de Sartre a “Los condenados de la Tierra”, de Fanon, publicado en 1961, y se termina admirando la implosión de las Torres Gemelas en 2001.
Es una línea clara, única, que nace de la belleza y fuerza del texto sartreano (quizás lo mejor que nadie escribió nunca sobre el sentimiento del colonizado frente a la opulenta Europa) , sigue con el propio texto de Fanon santificando la violencia del colonizado y desmontando todo argumento “democrático” por “cómplice” de la dominación colonial, y termina en la admiración a los condenados de la tierra ...convertidos en bombas humanas. Ya alguien ensalzó la estética del terror, admirando el avión engullido por la mega estructura, y vomitado luego en millones de fragmentos en los que se convertían tres mil personas- nuevos desparecidos- ante la mirada del mundo. Un homenaje a la nueva liturgia antiimperialista.

Ese prólogo es el auténtico “Manifiesto Tercermundista”; y tuvo la misma irrefrenable convicción que el originario de 1848, la misma belleza retórica (una enorme operación de seducción política a partir del uso supremo del lenguaje) y, quizás, el mismo efecto político: encantar a generaciones de revolucionarios, juramentarlos a integrarse a una secta de predestinados a salvar (nos), ajenos a cualquier seducción del Poder establecido. Un programa excitante para cualquier joven con energías, odio por los muros de los adultos y tiempo libre para leer los centenares de corolarios que se desprenden de los manifiestos fundantes.

“No hace mucho tiempo, la tierra estaba poblada por dos mil millones de habitantes, es decir, quinientos millones de hombres y mil quinientos millones de indígenas. Los primeros disponían del Verbo, los otros lo tomaban prestado.”
Así comienza el Manifiesto. Y sigue

“Lean a Fanon: comprenderán que en el momento de impotencia, la locura homicida es el inconsciente colectivo de los colonizados (...) el último reducto de su humanidad(...)No es su violencia, es la nuestra, invertida, que crece y los desgarra” .


Que bien que suena esto no? Qué audacia en el lenguaje, qué claridad conceptual, cómo enamoran – excitan- esas palabras: Dan ganas de correr y agarrar ahí mismo el cartucho de dinamita para volar algo, de ejercer nuestro “último reducto de Humanidad”, convirtiendo en chatarra y carne quemada los ómnibus del colonizador (o de sus cómplices, o de los colonizados aun no convertidos a la lucha: digamos, de los Chiitas en Irak, o los Sunnitas en Iran, de los tibios, a los cuales hay que volar en sus casamientos, a la salida de la mezquita, con la misma alegría con que destruimos los restoranes de Haifa, o la AMIA de Buenos Aires, o los trenes en Atocha)
(Esto fue escrito el 5 de julio: hoy, 7 de julio hay que agregar a esta lista macabra a Londres, acribillada de cobardes bombas asesinas de inocentes)

Traducimos y actualizamos al filósofo del compromiso:
La furia de Bin Laden no es su furia , no es su violencia; es la violencia impuesta por el Imperio, que se desata aun contra la voluntad del colonizado, para hacer sonar la hora de su humanidad. La furia del hombre-bomba palestino es solo la respuesta a la violencia de los israelíes, y así sucesivamente.
Ya nada le será reprobrado al colonizado desde Sartre-Fanon: ha perdido toda responsabilidad sobre su accionar. Son inimputables, al margen de cualquier juicio, opinión, queja o reclamo: son los Intocables de la nueva liturgia anidada en las facultades de Filosofía y Letras del todo el mundo. Todo lo “malo” que haga de aquí en adelante es el débil reembolso de lo que durante siglos le hemos hecho: Malo Hombre Blanco, nos grita el francés, inaugurando el racismo del siglo XXI cuarenta años antes.



Comunicado publicado hoy, 7 de julio de 2005



"La organización Al-Qaeda para la Jihad en Europa.


En el nombre de Dios, clemente y misericordioso. La paz y la bendición para su Profeta (Mahoma) el Sonriente y el Luchador."

"Alegraos, nación del Islam; alegraos nación de los árabes, ha llegado el momento para vengarnos del gobierno británico cruzado y sionista por las matanzas que comete Gran Bretaña en Irak y Afganistán. Los héroes muyahidines han perpetrado un bendito ataque en Londres, y ahora Gran Bretaña está en llamas por el temor y el susto en el norte, sur, este y oeste (de la ciudad)."

"Habíamos advertido repetidamente al gobierno británico y a su pueblo, y ahora hemos cumplido nuestra promesa y realizado una operación militar bendita en Gran Bretaña después de duros esfuerzos efectuados por los héroes muyahidines que duraron un largo tiempo para garantizar el éxito de la operación. Y todavía advertimos al gobierno de Dinamarca y al de Italia y a todos los gobiernos cruzados (cristianos) que recibirán el mismo castigo si no retiran sus tropas de Irak y Afganistán, así que ya os hemos avisado".


Sartre y Fanon, contentos



jueves, junio 30, 2005

Mitigar (tanta pena)

La Dirección General de Espacios Verdes tiene un Plan denominado “Plan de mitigación de arboleda urbana en situación de riesgo”

Mitigar, mitigar...no me suena como sinónimo de podar, no?. Consulto al diccionario de la RAE:

mitigar.
(Del lat. mitigāre).
1. tr. Moderar, aplacar, disminuir o suavizar algo riguroso o áspero.


Podría llamarse el Plan, entonces

“Plan de moderación de la rigurosa o áspera arboleda urbana en situación de riesgo”
“Plan de disminución de la rigurosa o áspera arboleda urbana en situación de riesgo”
“Plan de suavización de la rigurosa o áspera arboleda urbana en situación de riesgo”


Está claro que el GENIO que quiso ganar puntos en su carrera denominando ampulosamente “Plan de Mitigación” a un simple Plan de Poda cometió varios atropellos: al sentido común, al lenguaje, a la comunicación social.
“Estoy mitigando la arboleda” me respondió el modesto trabajador municipal mientras trepaba en frágil escalera hacia las Tipas monumentales, dispuesto a mitigar tanto dolor: sierra en mano, las ramas eran violentamente mitigadas y caían aparatosamente al suelo. Eran ramas en situación de riesgo de morir, y , efectivamente morían aserradas, sin nadie que mitigue su dolor.
Crecía mi pena de vecino acongojado por tanta muerte, y nadie mitigaba mi dolor. Ni siquiera el Coordinador del Plan de Mitigación de arboleda urbana en situación de riesgo se atrevía a mitigar mi llanto.

La triste Plaza Sobral, ya despojada de verde césped, arrasada, ahora vería mitigar su arboleda en riesgo de ser asesinada : los asesinos de ramas ahora se llaman mitigadores de arboleda.
Se podría extender el concepto.
Por ejemplo: el Plan de Mitigación de Poblaciones Inferiores en situación de Riesgo. Es un humanitario Plan de separación de etnias disidentes, puesto en práctica con éxito en Bosnia y en Ruanda. Se trata de mitigar (disminuir, moderar) el número de personas pertenecientes a etnias riesgosas como Hutus o Bosnio-musulmanes.

La lógica burocrática es la misma, acá y en China, ahora y en 1235. Las palabras se disfrazan , mitigan su letal significado: “solución final” (Holocausto); “traslados de prisioneros” (arrojar subversivos al Río de la Plata); “daños colaterales” (Bombardear población civil); “Plan de mitigación” ( Destrozar arboles sanos ).
El mismo burócrata que firma sin que le tiemble la mano “Procédase a mitigar la arboleda de Plaza Sobral”, puede firmar sin que le tiemble la mano “procédase al traslado de detenidos”. El lenguaje burocrático lo protege, lo aleja de cualquier responsabilidad, reviste con trajes pomposos sus prácticas letales o ruines. Lo pone a salvo de cualquier brote de “culpa” , de cualquier atisbo de “conciencia”.
El colmo llega cuando la palabra retorizada no solo encubre sino que intenta significar exactamente lo contrario de lo que provoca: es el Ministerio de la Verdad, dedicado a la destrucción de documentos comprometedores, puesto en marcha no solo en la cabeza de algún novelista sino ejecutado por Ceasescu en la Rumania protohumana de 1970.

La Dirección General de Espacios Verdes tiene un Plan denominado “Plan de mitigación de arboleda urbana en situación de riesgo”. Sabemos ahora que se trata del
Plan de cercenamiento de árboles sanos, a cargo de la Dirección general de Espacios Yermos
Hablemos claro.

martes, junio 28, 2005

Mi abuelo y el Presidente

La historia es así: mi abuelo Samuel Mordcovsky le cosía los trajes, jacquets y fracs al Presidente Alvear.
Qué asunto menor y sin importancia, dirán algunos. Para mí es absolutamente extraordinario y significativo. Primero, porque no es cosa de todos los días vestir al hombre más importante - y elegante- de la Argentina de 1925. Segundo, porque me acabo de enterar. O sea que esta pequeña anécdota estuvo olvidada en la familia durante 75 años... y ahora quiero exhumarla como a una preciosa pieza arqueológica, encontrada en el jardín de mi propia casa.

Marcelo Torcuato de Alvear era una especie de leyenda de una Argentina que había deslumbrado a mis abuelos, junto a los millones de inmigrantes rusos, italianos o gallegos que desembarcaban mes a mes. Era increíblemente rico, de la familia más patricia del país, elegante, deportista (tiro, natación, box), juerguista, y sin embargo, cercano a los problemas de la gente común, como que fue dirigente fundador del Partido Radical. Persiguió a su amor, la cantante de ópera Regina Paccini por media Europa, gastándose la fortuna en una insensata cacería que duró de 1898 hasta 1906. Su regalo de casamiento fue el “ Manoir de Coeur Volant”, residencia en las afueras de París, vendida en los años 30 al pretendiente al trono de Francia, el Conde de París. Poca cosa.

Samuel Mordcovsky llegó a la Argentina en 1911, escapando de la miseria de Besarabia y de la certeza de cinco años de servicio militar forzado en los regimientos del Zar. Era sastre; había aprendido el oficio viviendo como aprendiz en la casa del maestro.
Su paisano, Chernobilsky, amigo, compañero fraterno de desembarco, con visión para los negocios, instaló con los años una sastrería en Barrio Norte, en la calle Cerrito, y contrató a destajo a Samuel, como oficial sastre. Su olfato comercial y buen gusto le atrajeron una clientela distinguida, entre la que se contaba el Presidente.
Samuel trabajaba, entonces, para la sastrería de su paisano. Las telas ya le venían cortadas; él tenía que unirlas, coserlas, dar forma definitiva a aquellos lujosos jacquets que Alvear luciría admirablemente en galas, veladas de ópera, agasajos o celebraciones. Para eso pasaba la aguja una vez, tomaba la plancha- calentada en el brasero- y afirmaba la costura. Volvía a pasar la aguja, y nuevamente la plancha, punto a punto, con infinita paciencia. Así producía esas maravillosas prendas que valoraba, ni más ni menos que Don Marcelo, el Presidente, “conoisseur” de la alta costura parisina.
Había que entregar la mercadería, llevarla con sumo cuidado. Así fue como Rosita- mi mamá- y su hermana Sarita, llevaban periódicamente la carga preciosa a la sastrería: los trajes, sobretodos, fracs y jacquets para el Presidente Alvear. Se vestían primorosas, salían de la calle Monte Egmont, en Villa Crespo, tomaban algún tranvía por Triunvirato (hoy Corrientes) hasta las cercanías de Cerrito y Juncal, y entregaban el paquete a los dependientes de la sastrería.

Bien. Me gustaría escribir un cuento, una absoluta invención sugerida por esta historia real, y hacerla ficción. Quisiera darle forma, consistencia, vuelo; transformar sus partes sueltas en una pieza bien armada, juntar los pedazos, coserlos con cuidado, pasarle la plancha de la edición, con infinita paciencia, como hacía mi abuelo Samuel, y lograr así que luzca como un frac para Don Marcelo Torcuato de Alvear.

sábado, junio 18, 2005

El Regresismo

El Progresismo se ha transformado en Regresismo. Ha bajado las banderas del progreso (recordemos: la luz de la Razón, contra el oscurantismo; el ciudadano frente al súbdito; la ciencia frente a la brujería; la solidaridad contra el egoísmo) y ha asumido que éste ya no es posible, que la democracia es una quimera inalcanzable, un malentendido. Que no quedan valores por defender, causas que reivindicar. Han ganado los malos y hay que reconocerlo, nos dice el Regresismo.
La primera que abandonó el Progresismo fue la izquierda: stalinista, maoista, castrista o troskista, toda terminó administrando burocracias reaccionarias y ahora- bajo las faldas de Bin Laden- intenta recrear el mito de la revolución...regresiva y fundamentalista.
Quedaba el progresismo “ intelectual”: pensadores, filósofos, periodistas. Pero han tirado la toalla. Emprenden el regreso. Arrían toda bandera y nos dejan solos. Bravo.
Libertad con responsabilidad, Justicia social con libertad, desarrollo económico con ética, son las tareas que han abandonado, los dilemas que no han podido resolver.
Ahora queda solo un mundo que nos ofrece o la libertad anárquica de los piquetes y escraches, o la voracidad de los negocios y la corrupción. Un mundo inseguro, sin ética, sin justicia y sin libertad. Ellos colaboraron en crear esa derrota.

martes, junio 07, 2005

Un premio

Los invito a leer mi cuento Un destino en la planicie, reciente ganador del 3er. Premio Concurso Audiolibro de Literatura Infantil. Gracias

jueves, junio 02, 2005

(Escrito en 1992)

A veces es bueno releer los viejos textos y comprobar que uno cambió mucho, pero el mundo, esencialmente, sigue igual...Acá traigo uno que escribí en 1992



Minimalismo


¿Recuerdan a los maximalistas? Creo saber que así se denominaba a una especie de fundamentalistas de la Revolución, empeñados en recordar(nos) que fuera del Todo no había nada. El Todo era la excusa que los convocaba para impedir, boicotear, obstruir cualquier reforma, mejora o ayuda destinada a los pobres. Todo programa debía ser de máxima, toda reforma, puramente circunstancial y destinada a la acumulación de fuerzas para la Revolución, el Todo que nos esperaba al final del camino.
En mi Facultad abundaban y era divertido verlos oponerse, por ejemplo, al uso de carteleras que el Decanato destinaba a las agrupaciones, en nombre de la pureza de la revolución. O insistir en que el problema de horarios de la materia Tal debía inscribirse en la lucha internacional encabezada por los mineros bolivianos, o los choferes peruanos...
El más mínimo y pueril conflicto con un ayudante o con un bedel, debía inscribirse en el Todo, a riesgo de ser pura basura reformista.
Bueno, ellos pasaron por la Historia y casi nadie los recuerda. Creo que algunos editan todavía extraños pasquines hallables en alguna librería de Calle Corrientes.
Ahora, en verdad, me preocupan los minimalistas.
Como el Todo dejó de existir, se trata de aprender a convivir con la Nada. O, mejor dicho, con los infinitesimales fragmentos en los que el Todo se transformó a partir del Big Bang.
La Revolución, su idea, su mística, su teoría, sus mitos, sus canciones, sus libros, posters, películas, pancartas, gestos y gritos estalló en, digamos, los años ochenta. Sus fragmentos, mínimos, sobrevuelan el espacio infinito, confundiéndose, implicándose, copulando, con ideas tales como el autoconocimiento, el cultivo de plantas de balcón, las flores de Bach, la Conspiración de Acuario y el Asai Baba.
La Organización - el instrumento de la revolución, decían- se diluye en las redes, organizaciones informales, mínimas y acotadas. Ingrávidas y gentiles, diría algún poeta.
Mientras los minimalistas deciden dedicar los próximos veinte años a la búsqueda del mantra, el mundo se está de dedicando a los siguientes menesteres:
Crece el racismo, el antisemitismo, el tribalismo, el chauvinismo, el nacionalismo, la xenofobia, el aislacionismo... por lo tanto, el separatismo, la expulsión, el exilio, la guerra civil, el asesinato de inocentes.
Crece el pensamiento autoritario, fuerte, ejecutivo, viril, decidido, simple, esencial, directo, iletrado, sintético, frontal, brutal, violento, resolutivo, pragmático, primitivo, pasional, elemental.
Crece la aventura fujimorista, el desorden italiano, la desestatización menemista, el vacío de poder venezolano, la desestabilización colombiana, el escándalo brasilero, el aislacionismo de Ross Perot, el NO a la unidad europea, la fragmentación política de la ex URSS.
Crece el fundamentalismo islámico, el judaísmo ultra ortodoxo, el integrismo católico, el sincretismo afroamericano, el umbandá, los pastores radiales.
Crece el temor al SIDA, al Cólera, a la Hepatitis, sífilis, tuberculosis, y otras plagas medievales.
Crece el ruido, el mal olor, la contaminación, desertización ,erosión, tala de bosques, suciedad, basura, inundaciones, derrames de petróleo, escapes de gas letal, agujero de ozono, efecto invernadero, desaparición de especies.
Crece el hacinamiento urbano, la miseria campesina, la eterna pobreza de los pobres.
Crece la infamia cultural que transmite la TV, la música que se imita a sí misma desde hace veinte años, las películas de efectos especiales, las telenovelas venezolanas, Julio Iglesias y Loco Mía.


Pregunta. ¿Cómo vamos a rescatar del olvido a la razón, el buen gusto, los valores, el sentido común, el equilibrio, la solidaridad, entretenidos como estamos en ejercicios de minimalismo, de pequeños gestos autistas?
Atrapados entre la desintegración del Todo y la búsqueda de la Nada ahí andamos los de cuarenta años, dejando que el mundo nos abofetee todos los días.
A veces extraño a los maximalistas.

©1992

domingo, mayo 29, 2005

Auschwitz: motivos para la memoria

Una recorrida por los foros de la web y los textos de diversos sites, me ha hecho reflexionar seriamente sobre el error en que viví hasta ahora.
Yo creía, ingenuamente, que se había cometido una tremenda injusticia contra los judíos durante la segunda guerra. Y creía que dicha injusticia la había cometido el régimen nazi y, debo confesarlo, creía también que dicha injusticia fue…comprendida, ¿avalada? por alguna parte del pueblo alemán. Esto último siempre revulsionó mi conciencia democrática, por que hasta cierto punto esto suponía una agresión, una acusación a una comunidad, un pueblo, exactamente lo mismo que yo condenaba en el caso de la matanza al pueblo judío. ¿No estaba yo matando al pueblo alemán al acusarlo de complicidad con el exterminio a los judíos? ¿No era yo, no en acto aunque si en potencia un exterminador, un antigermánico, un propiciador de la “solución final al problema…alemán”?
Es por eso que, cautamente, guardaba esos sentimientos.
Lo innegable para mi era que un régimen político, el nacional-socialismo, había imaginado, planeado, ejecutado y ocultado la más cruel, masiva y discriminada matanza de la Historia. Un plan siniestro que condenaba a la muerte por gas, fuego, hambre, frío o fusilamiento y por el solo hecho de pertenecer a una etnia, a todos sus miembros: hombres, mujeres, ancianos, niños, enfermos o sanos, locos o cuerdos, buenos o malos.
Una afrenta que la Humanidad no perdonaría jamás.

Qué equivocado estaba, por Dios!
En realidad las cosas no fueron así, las cosas nunca son fáciles ni claras, ni evidentes, nos insinúan ahora los bienpensantes.

Primero. ¿Existió tal masacre? Me dicen que es casi un invento, un imposible técnico: dilapidar tantos recursos en un plan tan inútil para la marcha de la guerra de Alemania contra los aliados. Exageraciones creíbles porque, en efecto, los judíos habían sido objeto real de persecución en la Alemania de la preguerra y no gozaban de la simpatía del régimen. Pero de ahí a pensar en un plan de exterminio, hombre!...
Lindo argumento. Casi lo compro. Me imagino así a todos los primos de mis padres y sus hijos y nietos vivos, felices, en algún lugar de Ucrania o de Moldavia, algunos llamándose quizás como yo, Stefan Lijalad o Carl Mordcovsky. Decenas de familiares desconocidos pululan en Europa del Este ingenuamente, sin saber lo preocupados que estamos los primos americanos por su suerte. Algo tontos los tipos ¿no? Pudieron habernos avisado ( “Estamos bien, vivos, todas mentiras aliadas…”), pero seguramente perdieron la agenda con los teléfonos.


Segundo. Si realmente ocurrió,¿ por qué exactamente debe ser condenado el régimen nazi? Muchos ven la cuestión desde un punto de vista diferente. Veamos.
Todo crimen es condenable, incluyendo el que cometieron los judíos asesinando a Cristo, o los que cometen a diario contra los palestinos.
Toda muerte, todo asesinato es condenable, sigue el argumento, independientemente de la cantidad de víctimas. En ese sentido, los asesinatos nazis son tan condenables como cualquier matanza (los asesinatos de los norteamericanos contra los indios, de los holandeses contra los indonesios o , nuevamente, la de judíos a árabes).
Toda muerte violenta es igualmente condenable: por ejemplo la que cometen millones de mujeres abortando.
En fin, no hay nada especial en el exterminio a los judíos que organizaron los nazis; forma parte del aciago patrimonio de la humanidad.
Por otra parte, los judíos asesinando a palestinos no se diferencian en nada de sus victimarios de ayer, así que TODOS ESTAMOS A MANO. Lamentable lo de Auschwitz, pero no muy distinto a Sabra y Chatila.

Ni la cantidad de víctimas ni los motivos son, entonces, argumentos válidos para condenar a los nazis.

¿Será posible, interrogo yo tímidamente entonces, condenar el método?: ¿No parece especialmente cruel tomar a un grupo de familias, por ejemplo, de la comunidad judía romana, en 1944, separar a hombres de mujeres y niños, meterlos en vagones de carga sin ventilación; hacer que sus excrementos se acumulen los cinco días de viaje; bajarlos en una estación gritándoles órdenes en un idioma incomprensible; separar a los que bajan en viejos y enfermos, y hombres sanos; llevar a estos últimos a hangares de desinfección, marcarlos, raparlos y mandarlos a sus cuchetas, mientras sus mujeres y niños no sufren ninguna de esas vejaciones sino que son introducidos sin mayores explicaciones en unos baños públicos para darles una ducha de desinfección, que termina con sus gritos bajo la lluvia de gas que sale de los grifos? ¿No hay algo DISTINTO, esencialmente prehumano o extrahumano en el sistema, en su planificación meticulosa? (Imaginemos al ingeniero encargado del diseño de las duchas, al químico buscando la fórmula del gas que más rápido acabe la escena de las duchas, a los constructores pensando en el modo más veloz de deshacerse de cientos de cadáveres, en fin). ¿No hay algo parecido al mal absoluto en el reciclaje de los muertos: pelos para hacer colchones, grasa humana para jabones, dientes de oro para el Tesoro del Reichbank?


Son estas, claro, solo preguntas de un ignorante de los vientos que corren.
Cada pueblo- nos insinúan- tiene modos de expresión y defensa de sus valores. El liderazgo nazi interpretó que el sentir de su pueblo era la limpieza étnica de Europa y ejecutó ese deseo oculto de generaciones germánicas. En un contexto como ese: ¿podemos juzgar a Hitler con nuestros valores de occidentales actuales?
“¿Y por qué vamos a hacerle (nos grita Izquierda Unida de España) el juego a los sionistas imperialistas masacradores de los palestinos? Que conmemoren “ellos” los sesenta años de la liberación de Auschwitz.”

Guau. Confieso que estos argumentos me dejan casi sin palabras para contrarrestarlos. Suenan casi ciertos. El problema es que son tan inmorales como sus autores, divulgadores, exégetas o promotores. Condenan al ser humano a un destino letal, amargo, seco como las órdenes de un Kapo del Lander, un destino que no vale la pena ni imaginar. Ocultan un cocodrilo enorme y cruel detrás de decenas de pequeños cerdos y nos dicen: “¿ven? Somos todos iguales! Que vamos a hacer, quizás algún día el Hombre mejore…Mientras tanto no les quitemos a los neonazis el derecho a la libre expresión. Y que los judíos dejen de rascarse la herida, porque, como dice Saramago, “YA no les tenemos más simpatía por lo que les pasó”

Qué tonto, yo.
Sigo creyendo que Auschwitz no es una anécdota cruel, un exceso, el caso extremo de una conducta común y habitual. Creo que fue un resultado de dos mil años de prédica antijudía desde el púlpito, de cientos de años de consolidación de una cultura xenófoba en la Alemania “antiliberal”, nacionalista y conservadora; de cien años de búsquedas de “soluciones finales al problema judío”, de cincuenta de los siempre populares “Protocolos de los sabios de Sión”; y por último creo que Auschwitz fue producto de una decisión implementada por el movimiento “ nacional y popular ” germánico, con apoyo del pueblo en su conjunto, en un delirante ejercicio de crueldad masiva, eficiencia e hipocresía.
Recordar sin pausa, siempre, como una letanía el horror nazi no es hacer el juego a ningún otro horror: es prevenirse permanente y constantemente, saber señalar que donde no hay límites, la conciencia civilizada debe ponerlos; saber que un pueblo puede asesinar a otro, que un niño puede ser convertido en jabón en nombre del interés de una nación, religión, raza o ideología.
Auschwitz nos obliga a repensar los límites de lo humano, ni más ni menos. Auschwitz no "le pasó a los judíos" como pretende Saramago: nos pasó a todos.
Creo, para terminar, que hay valores universales y que estos valores no pueden ser suspendidos por causas ideológicas, por razones de estado o “para defender la Revolución”.
Creo en la vieja -¡ oh ingenuo!- Declaración de Derechos del Hombre de 1789 porque creo en el Hombre, como proyecto. No creo que sea un ser absurdo que vino a matar o morir en Auschwitz, o en un Gulag, un campo de muerte de Pol Pot, en Bagdad o en las hogueras de la Inquisición, en las Torres gemelas, o en un campo de refugiados de Gaza .
Vino a ser un pequeño dios, un creador de vida - hijos, ideas, bienes-, un constructor de cada instante de su paso por la vida, angustiado siempre por la muerte que le espera al final del camino, pero aun así con fuerzas para el optimismo.
Ideas antiguas las mías.

Boca 2 - River 1. Una desgracia nacional

Aclaro varias cosas: soy de River. Pero no soy hincha fanático. Hace treinta años que no voy a una cancha. Creo que la Patria Futbolera argentina es otra de nuestras vergüenzas : códigos mafiosos, barras bravas, aprietes, negociados, violencia, connivencia con ciertos políticos, machismo, racismo, chauvinismo, etc.
Pero, me gusta River. Fue mi referente en la niñez, con Carrizo, Labruna, Lusteau, Zárate, Ramos Delgado. Es el mejor equipo argentino, mirado en promedio: el más regular, aun durante los larguísimos años de la diáspora (17 años sin ganar un Campeonato) siempre estaba ahí: segundo o tercero.
Pero el tema hoy no es ese. Intentaré ser objetivo.

El futbol es una escenificación de fuerzas antagónicas, una sublimación de conflictos sociales o regionales (como Madrid vs. Barcelona), una representación colectiva del rango del teatro griego o los gladiadores en el Coliseo. No es simplemente once contra once.
Y para mucha gente, el fútbol es la única escuela de vida, la única narración que los saca de sus tristes vidas. No leen, no van al cine, ni la política ni los teleteatros les interesan. Carecen de narraciones, de héroes y de malvados en los que proyectar sus deseos, temores y esperanzas. Entonces: Boca, River, Racing: sus nombres repetidos por generaciones, evocan desde la infancia las verdaderas patrias por las que vale la pena sufrir, gritar o aun dar la vida: patrias inmediatas, con historias comprensibles, combates aun recordados, banderas y copas ganadas.
Y un Boca-River lleva este efecto cultural al paroxismo. El pais espera ansioso durante semanas y, durante semanas comenta el resultado.
Veamos el último:

Boca le acaba de ganar dos a uno a su eterno rival. La explicación gozosa de sus hinchas es: “jugamos peor que River, pero les ganamos, ¡eso es lo bueno!”. El peor le gana al mejor, confiesan los hinchas, regodeándose en la antiestética de un triunfo casual. Ganarles como sea: de casualidad, o por poner más corazón, o porque su público sabe presionar más. Una épica de la casualidad.
Este “como sea” rompe la (escasa) racionalidad de las cosas, cierta lógica que me permite entender las cosas del mundo. Boca demuestra que no se gana por jugar mejor, por tener mejor estrategia o mejores jugadores: se gana por suerte, por coraje, por voluntad.
La instalación de una “ cultura boquense” es la entronización de la causalidad, de la suerte (además del machismo-coraje) para aventar cualquier amenaza, para demostrarle a los “millonarios gallinas” –River- que la pobreza (de ideas, de planes, de conducción) le gana a la riqueza, un triunfo pírrico que solo se disfruta unas horas y se lamenta durante años. Y amenaza extenderse a otros ámbitos.
El culto a la mala calidad del equipo más popular – Boca- es un símbolo de un pais que destaca el antivalor: no estudies, no trabajes mejor, confiá en la suerte y hacete acompañar por tus amigos.
La pasión como sustituto de la calidad es una desgracia nacional, que este triunfo (o derrota) de Boca sobre River pone en escena, como “representación” , una vez más.

sábado, mayo 21, 2005

Tradiciones

Para la tradición occidental hubo un Principio, lo cual supone Historia. Pensar que hubo un Big Bang, una Creación, es dotar de un inicio a la realidad. Es suponer protagonistas (especies, estrellas, personas) que nacen y crecen: cambian, interactuan, y mueren.
Hay libertad, caminos hoy desconocidos, acción, riesgo, un final desconocido - feliz o trágico-. El Universo es como un escenario teatral.

La tradición oriental, en cambio supone un Universo eterno, cíclico, sin origen y sin final previsible. No hay historia, no hay eventos, solo reiteraciones infinitas del libreto de los dioses.
Solo hay doctrina. No hay logros, solo la contemplación de las fuerzas del destino en acción. El Universo es como un escenario ritual.

A pesar de todo, prefiero mi tradición occidental. Se nace , se vive, se elige - la libertad o las cadenas- y se muere. No hay ciclos, no hay renacimientos. Se debe aprender a vivir mientras consumimos nuestro limitado tiempo .
Se debe vivir esta única vida. No seremos mañana aves o alimañas Seremos lo que hoy dejemos como obra : una idea, un linaje, un recuerdo.

domingo, mayo 08, 2005

Las historias nunca contadas de mi abuela Mañe

Mi abuela Mañe no me contaba historias. O, mejor, solo una recuerdo. Como si esa sola, única historia hiciera redundantes las demás. Esa sola vale por toda la novelística del siglo veinte, quizás.

Era ella, caminando con su madre, en alguna plaza, en algún espacio abierto de su ciudad rusa, o ucraniana. Es 1905, y hay Revolución en Rusia. Ella tiene trece años. Y hay Revolución en Rusia.
Y cuando en Rusia hay Revolución, hay pogroms en Rusia. Y cuando hay pogroms en Rusia no conviene ser mujer, judía, ser chica y caminar con Mamá en alguna plaza. Menos cuando habiendo Revolución en Rusia, y habiendo pogrom en Rusia, siendo mujer, judía, niña y débil, se topa una con un cosaco. Los cosacos, esos hombres de a caballo, valientes y aguerridos, de vistosos uniformes, azules y dorados, pelo atado en trenzas, gorros de pieles, oros colgándoles de pulseras y collares, con esos bigotazos y esos uniformes cruzados de medallas. No conviene encontrarse con uno de ellos, cuando hay pogrom.
Uno de ellos, especialmente valiente y aguerrido las vio. Judías. Dos. Madre e hija. Caballo, montura, espada curva y a correrlas a las muy judías y revolucionarias.
Cuando hay Revolución en Rusia y pogrom, y te corre un cosaco, conviene no morir si una quiere llegar a ser abuela y contarle historias a sus nietos. Conviene, aunque una vaya a contar solo ésta, solo ésta que vale la pena de ser contada. Todas las demás se derivan de esta, si consigo que este cosaco no me mate o a mi mamá, que es como igual. ¿Qué hace una niña judía en Rusia, huérfana y sola? Corramos Mamá.
Las dos corren , María y su mamá. Corren, reciben pechazos del caballo, la espada zigzaguea ante sus ojos, gritan, lloran y consiguen al fin entrar en un zaguán o un portal y, temblando, esperan a que el cosaco, valiente y aguerrido, vaya por otras niñas judías y sus madres.

Ya pasó todo. Ningún problema: solo la urgencia de escapar de Rusia, de respirar en un pais sin cosacos, sin pogromos, sin revoluciones a medias que terminan con cosacos persiguiendo a una niña y a su madre. De ahí su única exigencia y frase repetida por décadas por la descendencia: “Tengo dos pretendientes. Estan bien, me dan igual ambos. El primero que me saque de Rusia será el elegido. Cualquiera de ustedes. Lejos, lejos de aca, se entiende? Lejos de cosacos y pogromos.”
Esa orden fue el corolario de la historia del cosaco. Su lógica continuidad. Nada importa, cómo sea, con quién sea, yo quiero escapar de este suelo que me manda un cosaco con espada a matarme a mi y a mi madre. Fue Yashe el afortunado que se la llevó a Buenos Aires.
De aquel episodio le quedó una mirada torva que la acompañó toda su vida, como si siguiera esperando un golpe de espada de cualquier lado, en cualquier momento. De ahí, seguramente, le quedó esa dureza, esa sequedad que tuvo siempre.
Que lejano todo, ¿no?: mi abuela y mi bisabuela perseguidas por un cosaco en 1905. Si la espada valiente del cosaco hubiera cercenado esa cabeza, hoy yo solo sería parte de la oscuridad, este texto no sería escrito ni leído y mi abuela hubiera muerto niña, judía, en el pogrom de 1905.

Por eso, mi abuela no me contaba historias. Para qué, con esta fue suficiente.

sábado, mayo 07, 2005

El viaje de Yashe

En la aldea donde nació mi abuelo Yashe, las cuarenta familias campesinas, el pope y las cuatro familias judías gozaban de una relativa alegría. Pero solo en los años buenos. Cuando el invierno apretaba bajo su helada tenaza las viejas casas de la aldea, haciendo que se congelara la saliva antes de tocar el piso, las cosas se ponían mal. Muy mal. El pope desempolvaba el texto de su homilía de Semana Santa, cuatro o cinco muchachones se declaraban dispuestos y se organizaba así un módico pogrom, destinado a aplacar las fuerzas diabólicas que enviaban esos fríos, manejadas por los representantes del Ante-Cristo en la aldea: las familias Levin, Jaimovici, Goldin y Elijavetzky. En ese trozo de la interminable estepa aquellos conspiradores trabajaban de consuno para hundir al campesino, pudrir las cosechas, infestar de mosquitos los veranos y de escarcha los inviernos.
Sin embargo, no convenía deshacerse para siempre de ellos. El sastre Moishe Levin hacía maravillas con los viejos taftanes; el boticario Goldin sabía mucho de hierbas y los otros eran buenos buhoneros, capaces de conseguir gracias a sus numerosos familiares y paisanos repartidos en toda la Gran Rusia, telas especiales para las novias, regalos exquisitos para las bodas y especias orientales exóticas para las grandes ocasiones.
En realidad no había que malquistarse ni con ellos ni con el Pope (al cual, según parece el Obispo le exigía de vez en cuando algunas “noticias”. A saber: “Hey, Boria, ¿hace cuanto que tus judíos engordan tranquilos? ¿No deberías hacer algo al respecto? Vamos no seas holgazán...”)
Así que nunca las cosas llegaban a mayores. Pero, a no dudar, a los judíos no le hacía gracia que cada cuatro o cinco años se desatara una pueblada en su contra, terminaran apaleados y, alguna vez, la sangre llegara al río.

Un invierno los vientos no dejaron de soplar del norte. Como nunca – ni los más viejos recordaban algo peor- la tierra parecía quejarse amargamente, gemir de dolor ante esa inclemencia. Las almas se cerraban, atenazadas, ahogadas en miedo y desesperanza.
En lo peor de ese frío, Aarón Elijavetzky llamó a su primogénito Jacob y le dijo que debería irse de la casa a buscar fortuna en la aldea vecina de Zviasta, donde vivía un primo.
- Eres el primero de mis ocho hijos. Tus hermanos son más pequeños y débiles que tú, Yashe. No tengo cómo alimentarlos. Tendrás que ir donde el primo Moishe, a ver si puedes trabajar con él en su venta de trapos.
Afuera, la nieve se congelaba apenas tocaba el suelo y el viento lastimaba todas las formas, que terminaban lisas y pulidas, amoldadas a esa fuerza incansable. Yashe tragó saliva, suspiró y se dispuso a partir con el carrero Isaiah.

Al anochecer llegó a casa de los primos y estos lo hicieron pasar. No era un buen momento. Estaban cenando en silencio, devorando sus viandas con devoción. Le rendían homenaje a la sagrada comida que los salvaba del frío y les daba ánimo para seguir en la vida.
- Ah, entra Yashe, ponte aquí, al lado del fuego para entrar en calor- le dijo Moishe-. Aaron me avisó que vendrías hoy.
Yashe no sabía si agradecerles el calor del hogar, que lo volvía a la vida o maldecirlos por no compartir la cena. Moría de hambre mientras olía los humos de la cocina (guefilte fish, imaginó) y su cuerpo agradecía ir descongelándose de a poco.
- Sabes Yashe- le dijo el primo Moishe- que somos muy pobres, que a duras penas podremos alimentarte y eso siempre y cuando nos ayudes a cargar trapos, a llevar pedidos a las casas de los campesinos, a hacer cuantos servicios puedas.
Al fin, alguien le dio un trozo de pan que devoró y así, vestido y sucio, durmió fuera de su casa por primera vez en doce años de vida. La garganta le dolía de llanto contenido.

***

Así, creo, comenzó su viaje por la vida el abuelo Yashe. Él no se quejó. Tomó todo lo bueno que la realidad le daba, aprendió todo lo que pudo y dirigió su vida. A los veinte años cruzó el mundo rumbo a la remota Buenos Aires, solo y sin un céntimo. Nunca le echó la culpa a los gobiernos, a los patrones o a su duro padre. Disfrutó de la vida.
Un único detalle impidió que su épica se transformara en gloria.
Le ganó al Zar, al hambre, las guerras, los mandatos familiares, al viejo antisemitismo rural, a la ignorancia, pero nunca pudo con Mañe, su mujer. Dura y seca como las estepas rusas, lo compañó con su queja hasta el último momento.

miércoles, abril 27, 2005

Señor Saramago:

Me gustaría lograr su simpatía. Ahora que usted ha declarado que “los judíos ya no merecen simpatía por lo que les pasó”, me pregunto cómo puedo hacer para lograr nuevamente su agrado. Qué puedo hacer señor Saramago. Me pregunto si mis hijas, medio judías ellas, tienen al menos la mitad de su simpatía. O si mi sobrina nieta, que solo tiene un 38 % de sangre judía merece o no su simpatía, Don Saramago. Que le digo a mi mamá, señor. Ella es 100% judía: 100% culpable, por lo tanto. Que mala eres mamá. Tu padre, ese socialista rumano, sastre, ya sabía yo que en algo raro andaba: era judío. Comía semillas de girasol, leía diarios en yiddish, no pronunciaba bien el español: era culpable. Pero, al menos, gozaba aún de la simpatía condicional de Saramago: estaba en los años de gracia, en los sesenta años de gracia que los judios consiguieron merced a los seis millones de muertos, desde 1940 al 2000. Cada millón de judíos asesinados sirvió para sumar diez años de crédito.
Pero se acabó el crédito: game over. Ya no merecemos su simpatía, má, ni la del resto de la Humanidad. Ahora lo dice un premio Nobel.

Sé que somos culpables, porque Usted dice: “YA no merecen simpatía, me agotaron, se me acabó la paciencia; en su momento, se la ganaron porque les pasó algo muy malo, pero no abusen de mi paciencia. YA no los soporto más, YA no merecen mi simpatía. Eran simpáticos porque fueron víctimas. Si no hubieran sido víctimas, no me serían simpáticos. Si quieren seguir gozando de mi simpatía, tienen que convertirse, nuevamente en víctimas. Así me gustan: tranquilos, amedentrados, sufrientes, pacientes, en fila hacia las duchas, así merecen mi simpatía. Ahora, en cambio, si son prepotentes, gritones, discuten, dicen malas palabras, tienen los odios de cualquiera, votan a horrorosos políticos de derecha; si son, simplemente humanos como los griegos, nigerianos, portugueses, los tucumanos o los iraquies: ahí ya se me acaba la simpatía.”

Sé que somos culpables, porque Ud.dice ”lo que les pasó” a los judíos. Es decir, a los judíos europeos de 1940 no le ”hicieron” algo terrible: algo les pasó, es decir, algo anónimo, un accidente quizás (pobre, le pasó de todo, le sucedió, tuvo un accidente, lo gasearon un poco, lo asesinaron levemente).”Algo”: no un plan premeditado, una solución final a un problema de dos mil años, abonada con miles de predicaciones dominicales, cientos de pogroms, expulsiones, discriminaciones, acusaciones, exclusiones, torturas bajo el potro de la Inquisición, humillaciones como el caso Dreyfus, durante veinte siglos, Señor Saramago.”Algo” les pasó: no tuvo obviamente nada que ver con el pueblo alemán, con alguna vieja inquina de los europeos, ni con una enfermedad de la Civilización. No,la matanza fue el extravío de un solitario loco, ayudado por el eficiente Eichmann. Sin que nadie lo supiera, de noche, en el sótano de alguna olvidada granja de Baviera, unos pocos locos mataron a seis millones de judíos (y un millón de gitanos, por añadidura).

Pero, eso es ya, Historia. Basta con esa historia:

“ los judíos arañan sin cesar su propia herida para que no deje de sangrar, para hacerla incurable, y la muestran al mundo como si se tratase de una bandera”(*)

El tema es, Sr. Saramago, que quiero su simpatía, la necesito. ¿Qué tengo que hacer?: por ejemplo declarar solemnemente que no soy sionista. Más aun, declarar que voy a luchar por que se termine el Estado de Israel. Luchar por todos los medios, incluso, por qué no, cometiendo actos heroicos, como volar un ómnibus lleno de familias, o un restorán repleto de oficinistas. Eso. Dígame don Saramago, que tengo que hacer. Usted que lo tiene todo tan claro, que desde su isla maravillosa observa los males del Mundo y cavila posibles soluciones. Necesito su respuesta. Me la puede mandar por email a estebancl@hotmail.com Gracias.

(*)Que malo es uno: podría cambiarse esta frase por- "Las madres de Plaza de Mayo arañan sin cesar su propia herida para que no deje de sangrar", con lo cual el empeño de "olvido" y "amnistía" que pregona Saramago para el Holocausto judío, justifica otros "olvidos", por ejemplo el de nuestro propio holocausto argentino...

sábado, abril 16, 2005

Google

Hay un cuento notable por lo anticipatorio. Recuerdo que decía algo así como

“ Todas las computadoras del mundo han sido conectadas en una enorme red universal que les permite compartir el conocimiento.
Es el acto inaugural y el Presidente del Gobierno Mundial tiene el derecho de hacer la primera pregunta al prodigio tecnológico.
Tímidamente, pregunta:
- ¿Existe Dios?
Una fracción de segundo demora la respuesta:
- Ahora, si “

Fecha : circa 1964, Revista Planeta , de Powels y Bergier, autor:...?

No sé si a Google se le dice “dios” en homenaje a este viejo y casi olvidado cuento, pero, como tantas veces, la literatura anticipa la realidad.
¿Cómo pudo alguien imaginar a principio de los sesenta , con tanta claridad, el portento de unir a todas las computadoras del mundo?¿ Como entrevió siquiera esa posibilidad?¿ Como supo que , de algún modo, se creaba una meta-mente, una supermente, un dios atiborrado de datos, información, conocimiento y, hasta posiblemente, sabiduría?

Quiero saber QUIEN escribió ese cuento. Se lo pregunto al Google pero, increíblemente, no lo sabe. No es infalible. No es Dios.

miércoles, abril 06, 2005

Crítica de la crítica de la crítica de la...

El “intelectual critico” se dedica a “detectar” el conflicto que subyace, el “complejo” , el “secreto oculto”, aquel que explica – demuestra la verdadera esencia de algo, más allá de la apariencia.
Dado que los totalitarismos son “ tan obviamente” perversos, no constituyen un blanco predilecto de la mirada del intelectual crítico. El “mercado” de ideas críticas se orienta, en cambio, hacia objetivos más difíciles, más alejados de lo obvio.Por ejemplo, la Democracia.
La Democracia -“falsa, formal, burguesa”- es el objeto preferido de la crítica sagaz y aguda. Demostrar que Suecia es un país autoritario, es el máximo logro académico de un intelectual crítico.
Mientras dos tercios de la Humanidad se revuelcan en dictaduras o en su contrario, la anarquía, los bien pagados y comidos intelectuales críticos se dedican a barrer sistemáticamente cada partícula de polvo que encuentran en las democracias de los países exitosos, aquellos en los que aun rige la alternancia en el poder; la justicia falla con independencia de los deseos de un presidente; hay prensa libre y partidos; y la policía no detiene, tortura y desaparece personas.

Este olvido de los intelectuales (“dejemos la fácil critica al totalitarismo y enfoquémonos en las hipocresías de la democracia capitalista”) ha generado , después de medio siglo, una ausencia tal de instrumentos de análisis sobre el fenómeno autoritario que no llama la atención su crecimiento en términos propagandísticos. Hoy se discute en foros “normales” de Internet, (es decir conformados por publico general, no por sectas derechistas) la libertad de los nazis de difundir sus ideas, la necesidad de proteger su derecho a expresión. Hoy es sujeto de natural comprensión el régimen Taliban o la locura Qaeda. Hoy nadie sabe quién fue Pol Pot y su hecatombe camboyana de dos millones de muertos en nombre del socialismo.
En cambio la hipocresía de las democracias, la manipulación por la prensa o los problemas de representatividad de las democracias son moneda corriente. Saramago, típico exponente de este pensamiento, junto con Chomsky o Petras, acaba de escribir su condena final a la democracia, condena festejada como un logro de la conciencia universal...Una conciencia que nos lleva derecho a la confluencia final entre pensamiento autoritario y posturas “progresistas”.Un casamiento ya anunciado y temido hace mucho por Rosa Luxemburgo, la ignorada y deslumbrante flor de la izquierda democrática:

"Cuando se elimina todo esto, ¿qué queda realmente? En lugar de los organismos representativos surgidos de elecciones populares generales, Lenin y Trotski implantaron los soviets como única representación verdadera de las masas trabajadoras. Pero con la represión de la vida política en el conjunto del país, la vida de los soviets también se deteriorará cada vez más. Sin elecciones generales, sin una irrestricta libertad de prensa y reunión, sin una libre lucha de opiniones, la vida muere en toda institución pública, se torna una mera apariencia de vida, en la que sólo queda la burocracia como elemento activo."

"La libertad sólo para los que apoyan al gobierno, sólo para los miembros de un partido (por numeroso que éste sea) no es libertad en absoluto. La libertad es siempre y exclusivamente libertad para el que piensa de manera diferente. No a causa de ningún concepto fanático de la "justicia", sino porque todo lo que es instructivo, totalizador y purificante en la libertad política depende de esta característica esencial, y su efectividad desaparece tan pronto como la "libertad" se convierte en un privilegio especial"


Ante la Checa leninista, el Gulag stalinista , el cinismo trotskista (el de : “Prefiero un fascista de izquierda que un demócrata de derecha”), frente al terror de la Revolución Cultural maoísta: ¿que hubiera pensado ella, Rosa? Siempre hacerse esa pregunta, no olvidarla.
Frente al populismo de balcón, de Coroneles que se creen del pueblo porque mentan la “oligarquía” y enriquecen a sus amigos al frente de las empresas del Estado; ¿que hubiera dicho Rosa?
Frente a guerrilleros rurales o urbanos, barbados o lampiños, foquistas o desenfocados, ¿qué hubiera dicho ella?
Frente a militantes nacionales y populares que se mataban a tiros y hoy se reúnen como amigotes a festejar aquellos viejos tiempos (por que eran perversos, por que los excitaba andar armados, por que les gustaba dar ordenes) ¿ que pensaría Rosa Luxemburgo?
Frente a fanáticos religiosos antiimperialistas que desprecian las vidas de la gente común, aplaudidos por revolucionarios de todo tipo ¿ que hubiera escrito ella?

No olvidarla. Fue una oportunidad única de la Historia que el mundo desperdició, ignorante.

jueves, marzo 24, 2005

Relecturas de neonacionalistas

Me gusta desempolvar viejos textos de nuestra juventud. He aquí lo que encontré en "La Formación de la Conciencia Nacional". J.J Hernandez Arregui. Ed.Hachea.1970.

Hernandez Arregui, uno de los íconos de la Izquierda Nacional (¿recuerdan? la opuesta a la Izquierda Cipaya, la que asfaltó el camino del Marxismo hacia el Peronismo)argumenta lo siguiente : (subrayados nuestros)

"Estos grupos extranjeros no latinos actuan en Buenos Aires, la ciudad puerto y contribuyen a su cosmopolitismo, más que por su número, por los controles culturales de que disponen. La inmigración judía, en la Argentina, es de las mayores del mundo. Se calcula que esta población oscila entre 450.000 y 750.000 judíos. La mayor parte radicada en Capital Federal. Ligados al comercio, las finanzas, a la industria en sus diversos niveles económicos, a la construcción, al libro, al periodismo, a la Universidad, a las actividades artísticas y a las profesiones liberales, su influencia financiera y política está conectada a focos internacionales de propaganda y control culturales. La intelectualidad de izquierda cuenta no solo con activo apoyo judío, sino que, en cuanto capa sociológica, está integrada por individuos de este origen en fuerte relación numérica. A su vez, el poder económico internacional del judaísmo vincula a estos grupos étnicos , en forma poco visible pero real y organizada a escala mundial , al imperialismo, particularmente norteamericano, del cual el sionismo no es más que una variante con su foco en Israel."
(GUAU)

Comparemos esta revolucionaria frase del gurú de la Izquierda Nacional setentista con la siguiente:

" Los judíos dominan a nuestros gobiernos como los acreedores a sus deudores. Y esta dominación se hace sentir en la política internacional de los pueblos, en la política interna de los partidos, en la orientación económica de los países; esta dominación se hace sentir en los ministerios de Instrucción Pública, en los planes de enseñanza, en la formación de los maestros, en la mentalidad de los universitarios; el dominio judío se ejerce sobre la banca y sobre los consorcios financieros, y todo el complicado mecanismo del oro, de las divisas, de los pagos, se desenvuelve irremediablemenre bajo este poderoso dominio; los judíos dominan las agencias de información mundial, los rotativos, las revistas, los folletos, de suerte que la masa de gente va forjando su mentalidad de acuerdo a moldes judaicos; los judíos dominan en el amplio sector de las diversiones, y así ellos imponen las modas, controlan los lupanares, monopolizan el cine y las estaciones de radio, de modo que las costumbres de los cristianos se van modelando de acuerdo a sus imposiciones.
¿Dónde no domina el judío? Aquí, en nuestro país, ¿qué punto vital hay de nuestra zona donde el judío no se esté beneficiando con lo mejor de nuestra riqueza al mismo tiempo que está envenenando nuestro pueblo con lo más nefasto de las ideas y diversiones? Buenos Aires, esta gran Babilonia, nos ofrece un ejemplo típico. Cada día es mayor su progreso, cada día es mayor también en ella el poder judaico. Los judíos controlan aquí nuestro dinero, nuestro trigo, nuestro maíz, nuestro lino, nuestras carnes, nuestro pan, nuestra leche, nuestras incipientes industrias, todo cuanto puede reportar utilidad, y al mismo tiempo son ellos quienes siembran y fomentan las ideas disolventes contra nuestra Religión, contra nuestra Patria y contra nuestros Hogares; son ellos quienes fomentan el odio entre patrones y obreros cristianos, entre burgueses y proletarios; son ellos los más apasionados agentes del socialismo y comunismo; son ellos los más poderosos capitalistas de cuanto dáncing y cabaret infecta la ciudad. Diríase que todo el dinero que nos arrebatan los judíos de la fertilidad de nuestro suelo y del trabajo de nuestros brazos será luego invertido en envenenar nuestras inteligencias Y lo que aquí observamos se observa en todo lugar y tiempo. Siempre el judío, llevado por el frenesí de la dominación mundial, arrebata las riquezas de los pueblos y siembra la desolación. Dos mil años lleva en esta tarea la tenacidad de su raza, y ahora está a punto de lograr una efectiva dominación universal.

(Julio Meinville. Prologo de "El Judío en el misterio de la Historia". Buenos Aires 1936)
(GUAU))

En aquellos años, mirábamos sin ver, leíamos sin entender: Creíamos que Hernandez Arregui portaba la nueva verdad revolucionaria; solo traía el viejo discurso nacionalista de la Patria amenazada por el liberalismo-sionismo-capitalismo-comunismo-masonería, todas las creaciones de El Judío.
Para eso, mejor ir al original (Padre Meinville, que al menos escribe bien) que a la copia re-mixada con supuestos tintes modernos que nos presenta el triste Gurú Nacional- Popular de los setenta. Hubiéramos empezado por beber de la fuente nacionalista-católica de origen.


¿En que termina este juego de espejos, esta especie de nacionalismo de entre casa, "nuevo,nunca nazi”, medio burlón que se practicaba en el "campo popular y nacional" en aquellos años?:


Octubre de 2002
ENTREVISTA A VARIOS DE LOS INTEGRANTES DEL FORO DE LA IZQUIERDA NACIONAL

- En el boletín “En Lucha” ustedes sostienen que las fuerzas armadas son uno de los actores principales del escenario político. ¿Cómo debe entenderse esta apreciación?

- María Peña, editora del periódico La Gaceta: El discurso democratista y antimilitariista con que los medios de comunicación y los aparatos ideológicos machacan desde hace dos décadas, ha presentado a los militares como el gran problema de la Argentina. Serían “el mal” por antonomasia, para decirlo a la manera de Bush. Pero para un marxista esto resulta inaceptable, o debería serlo, en realidad muchos “marxistas” han hecho suya la ideología antimilitarista. Las fuerzas armadas no están fuera del tiempo y del espacio, y las alternativas de la lucha de clases se expresan en su seno. El imperialismo trata de controlar a las fuerzas armadas a fin de que operen como la “ultima ratio” del orden semicolonial. Pero la lucha de las masas oprimidas por la emancipación nacional y social se expresa al interior de los cuarteles, y entonces surgen corrientes militares patrióticas, populares, nacionalistas. La historia de América Latina y de la Argentina abunda en ejemplos. El gobierno de Chávez, en Venezuela, expresa justamente la alianza entre los militares nacionalistas y las masas oprimidas. En 1989 el pobrerío venezolano se alzó sin contar con el apoyo de los militares nacionalistas, y fue aplastado. En 1992 se levantaron los militares nacionalistas. Tampoco alcanzó y fueron derrotados. Pero finalmente maduró la convergencia de ambos sectores, y se puso en marcha la revolución bolivariana que, por supuesto, aún tiene mucho trecho por recorrer y un final incierto, como todo en la vida. Sin la participación de la fracción patriótica de las fuerzas armadas no hay Frente Nacional Antiimperialista. Y sin éste último, la lucha por el socialismo es palabra vacía. La izquierda tradicional, infectada de demoliberalismo reformista o maximalista, tiene una política contra las fuerzas armadas. La izquierda nacional debe tener una política hacia las fuerzas armadas.

- ¿Tener una política hacia las fuerzas armadas significa pedir por la libertad de Seineldín, como piden ustedes?
- Seineldín es un preso político de un régimen ilegítimo, que es repudiado masivamente día a día. Pedir por su libertad es una consigna democrática elemental. El menemismo no hubiera podido llevar a cabo su tarea destructiva si no hubiese disciplinado al ejército purgándolo de sus elementos nacionales, llamados despectivamente por los plumíferos, “carapintadas”. Esta es una historia que habrá que escribir para ilustrar a las nuevas generaciones. Por supuesto, nuestra identidad política e ideológica no es la misma que la de Seineldín. Pero tanto él como nosotros nos situamos en el campo de fuerzas nacional-populares. En esta coyuntura, fortalecer este campo, con la convergencia de sus diferentes expresiones, es la tarea decisiva.


Mi cuento, “Monólogo de un nazionalista”, que creí una fantasía total, una caricatura, fue solo un pálido reflejo de este pensamiento (que sin saberlo yo, oh ignorante, existe : Hernandez Arregui VIVE!)



Monólogo del nazionalista

Mi nombre es Raúl Salim. Me dicen el Turco, por obvias razones.
Odio a los extranjeros. Ya sé que mi abuelo fue un extranjero en esta tierra. También sé que todos los pueblos en algún momento migraron, fueron extranjeros, invadieron tierras ajenas. A mí qué me importa. Yo ahora, como argentino, odio a los extranjeros.
Soy argentino, argentino. Me emociona el Himno, el tango, el mate y el asadito a la parrilla. Juego al Truco, tomo ginebra y meto palabras lunfardas ahí donde puedo. Hablo al vesrre. Me emociono con Carlitos. Y no me banco a los cabecitas, sean de Jujuy o de Bolivia, paraguayos o chilenos. Acepto a duras penas a los uruguayos, de tan parecidos a nosotros que son.
Ando armado. Con ganas de terminar con varios negritos que siempre me joden en mi barrio. O piden o roban bicicletas o juegan al fútbol en la vereda o gritan goles o escuchan cumbia.
Mi nombre es Raúl Salim, ya les dije. Me hice afiliado del Partido Nación Argentina de Pie. Ahí la tienen clara: Argentina es el único país del Hemisferio Sur que se opone al Plan sinárquico encabezado por el Imperialismo, con ayuda de los judíos, masones y liberales. La prueba fue que siempre nos opusimos a las Guerras europeas, no estuvimos con los aliados, incluso e hicimos la Guerra a Inglaterra por las Malvinas.
Nos quieren hacer mierda.
El primero fue Alfonsín, que se dedicó a joder a los militares. El segundo Menem, que vendió lo que pudo. El tercero es ahora el Kirchner, que es medio Monto.
Seineldin, otro turco de oro, la tiene clara. El otro día elogió a Fidel. Me parece que con la zurda nacionalista vamos a llegar a un acuerdo. Casi no nos divide nada: nuestros enemigos son los socialdemócratas, los judíos sionistas, los liberales, el Imperio. Las divisiones del pasado hay que terminarlas, por el bien de la Nación Latinoamericana: Chavez , Fidel, Noriega, Seineldín, un solo corazón.
Lo único que los zurditos no entienden que a los negritos hay que cagarlos a tiros para que no se pasen. Está claro? Además no me los banco mucho en las cuestiones morales: estos de la zurda estan de acuerdo con el aborto, con el divorcio, con los casamientos de putos, con los travestis y toda la mariconada. Ahí me pongo mal y quiero salir a cagarlos a tiros.
Pero después la gente del Partido me explica. Que el problema principal ahora no es ese, que la Nación está en peligro y que hay que hacer un Frente Nacional que junto a izquiezda y derecha patriótica y nacionalista contra la judería, los yanquis y el FMI.
Después veremos el tema de las minorías, que los zurdos defienden vaya a saber porqué.
Bueno, desde septiembre del 2001 me recorren unas cosquillas de satisfacción. Con el comunismo derrotado, solo nos queda la liquidación del capitalismo liberal y volver a tener un mundo previsible, comandado por la religión, (católica en Occidente, Islámica en Oriente y Africa) y la milicia. Un Mundo que se olvide de la Revolución Francesa y vuelva al Reino de la Armonía de clases y la separación de razas. Amén.

lunes, marzo 21, 2005

Oraciones

Se dice que la literatura no representa la realidad sino que la crea. La realidad se enriquece ante cada nueva combinación de palabras: cada nueva oración es un límite que se mueve, un evento que ensancha la frontera de lo humano, produciendo realidad.

Como este haiku de Yosa Buson (siglo XVIII)

Tarde de otoño
Sentado en la penumbra
Pienso en mis padres


A mi me gusta escuchar la voz, la palabra que surge en el silencio, la oración que se hace un lugar, que encuentra el camino para salir a la superficie. Estuvo oculta mucho tiempo, y hoy, justamente hoy, vino a nacer. Al principio, como todo nuevo ser, no encaja demasiado bien en el mundo. Son dos perfectos desconocidos. Toda nueva oración obliga a algún cambio- a veces grande, por lo general casi imperceptible- en las cosas del mundo. Algunas frases cambian dramáticamente al mundo (“Un fantasma recorre Europa, el fantasma del comunismo”, o “acaso soy el guardián de mi hermano”) Otras, quizás como ésta que ahora nace, no tendrán ese destino: serán tan solo oraciones modestas.
Pero sea como sea, ante cada oración que creamos debemos suponer que el mundo se preguntará: ¿Es honesta esta oración; hay verdad en ella, o solo ostentación? ¿Hay sentido en ella? ¿Y claridad? ¿Es bella? ¿Servirá para que alguien se emocione, gane confianza, sea más rico, más completo, más humano?
Quizás toda nueva oración busca la eternidad : ser leída, tres mil años después de nacer, por un joven soñador, o por un niño con miedo.
Aunque luzca modesta, simple, tras las pocas palabras que combina yace una teoría sobre el todo. En algún sentido, cada nueva oración implica a todo el lenguaje anterior, lo resume, lo actualiza, lo proyecta.

sábado, marzo 05, 2005

Madrid: 11-M

Como viejo ex-residente en España (sudaca, que le dicen), el 11 de marzo fui un madrileño más.
Como si viniera de Alcalá rumbo a la Glorieta Bilbao, a la calle del Cardenal Cisneros. Porque yo soy de Chamberí en Madrid y de Palermo en Buenos Aires.
Aquí volé por los aires en 1992 y me volvieron a matar en 1994, en la AMIA. Desaparecí en los setenta y, ya en España, me mató un supuesto libertario nacionalista. Ahora, hace poco, el 11-M, alguien -un Qaedo o que sé yo- me volvió a asesinar.
A veces me pregunto qué mal hice yo, quién soy yo- ciudadano de a pie- que tantos se toman la molestia de matarme tan a menudo. Pero esos que me asesinan no saben que vuelvo a levantarme, me recompongo y sigo viaje en el próximo tren, rumbo a mi modesto empleo. No saben que soy millones.

Buenos Aires, marzo de 2004

INTERNET LIBRE

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LIBRE ACCESO A LA WEB EN CUBA!